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Reflexiones sobre la situación actual entre la OTAN y Rusia.

Autor: Rafael Vidal Delgado, Coronel de Artª, DEM y Doctor en Geografía e Historia por la Universidad de Granada.

NOTA DEL AUTOR: Este trabajo está elaborado en 2016, siendo uno de los capítulos del libro «La OTAN ante el terrorismo», editado por el Foro para la Paz en el Mediterráneo.

Ivan III es titulado por la Historia como el “unificador de todas las rusias”, en definitiva el creador del poder de Rusia. Casó en segundas nupcias con María Paleóloga, princesa bizantina, pocos años después de que los turcos conquistaran Constantinopla. Este casamiento y el engrandecimiento rápido de Rusia, animado además por el Papa de Roma Pablo II, le hizo considerarse como descendiente del imperio Bizantino, siendo denominada Moscú como la “tercera Roma”.

Su nieto, Iván IV el Terrible, tomó el título de César (Zar), aseverando con este significativo gesto la permanencia del imperio romano de Oriente, aunque con nueva capital.

Siglos más tarde, en 1721, Pedro I, se tituló emperador, tal vez pensando que en la famosa tetrarquía del imperio romano, con Dioclesiano, se división el imperio en dos “augustos” (emperadores) y dos “césares” (sucesores), manteniéndose como heredero de la grandeza del imperio romano de Oriente.

De hecho, a lo largo de los siglos, existieron estados, gobernados por “zares”, que siendo independientes, mantenían unos determinados lazos de vasallaje con el emperador de Rusia, nos referimos a los zares de Georgia, Serbia o Bulgaria, existiendo en épocas puntuales otros zares como el de Siberia.

Puede parecer una disquisición histórica estos hechos, pero la realidad es que Rusia, desde su fundación, ha querido, como descendiente de ese gran imperio, imponer su autoridad en el área mediterránea oriental.

Esa obsesión de su política exterior de disponer acceso seguro al Mediterráneo, se acrecentó al impulsarse la idea de “imperio universal” por parte de los autócratas rusos, de tal manera que querían disponer de salidas hacia los tres océanos: Atlántico a través del Báltico; Pacífico en su expansión hacia el este y la base naval de Port Artur; y por último el Índico, en donde mantuvo una confrontación, llamada “Gran Juego”, con el Reino Unido por el control de Afganistán y al actual Pakistán, antaño parte del imperio angloindio.

Lo que puede decirse es que el imperio zarista, la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) y en la actual la República Federativa Rusa, mantienen los mismos ejes políticos estratégicos.

A finales de 2015 se aprobó la nueva estrategia de seguridad nacional rusa, analizada, como no podía ser menos por el Instituto Español de Estudios Estratégicos [1], entresacando del trabajo algunos párrafos que nos pueden dar luz sobre el comportamiento actual de la política exterior rusa, aparentemente ofensiva, por parte de cualquier occidental:

Idea imperial de gran potencia:

La cultura estratégica de Rusia se caracterizaría, por un lado, por una percepción de amenaza hacia su soberanía e integridad territorial, y por otra, y como respuesta a la anterior, por sus aspiraciones de gran potencia, por lo que la voluntad de usar la fuerza militar en caso necesario se antoja inevitable.

Globalización del imperio ruso:

Para el gobierno de Moscú, los principios de la seguridad “igual e indivisible”, no se observan en las regiones de Asia-Pacífico, Euroatlántica y Eurasia; al mismo tiempo que se advierten procesos de militarización y de carrera de armamentos que se desarrollan en el vecindario de Rusia.

Sentimiento de que se le intenta cercar:

A principios del pasado mes de diciembre, la OTAN ofreció a Montenegro que se uniera a la Alianza Atlántica como nuevo país miembro. Esta oferta fue calificada por los medios de comunicación rusos como una «amenaza» para Rusia. Por ello, no es de extrañar que la ESNR afirme que la expansión de la OTAN y su aproximación a las fronteras de Rusia suponen precisamente una amenaza a la seguridad nacional de la Federación Rusa. Así, «la ejecución de una política exterior e interior independiente […] está dando lugar a la oposición de Estados Unidos y sus aliados, que están tratando de conservar su posición dominante en los asuntos mundiales. La contención que están aplicando sobre Rusia prevé el ejercicio de presión política, económica, militar e informativa”.

Acepta la existencia de otros imperios, pero la relación debe ser de igualdad:

«la Federación Rusa está dispuesta a desarrollar su relación con la OTAN sobre la base de la igualdad con el fin de reforzar la seguridad general de la región Euroatlántica”.

El Mediterráneo juega un papel claro en la geopolítica rusa:

Un interés geopolítico clave de Rusia en el Mediterráneo es conservar el acceso por mar, a través de los estrechos turcos, para que sus buques militares y comerciales puedan transitar con facilidad entre el mar Muerto (que baña las costas rusas), por un lado, y el Mediterráneo y otras regiones por otro. La consecución de este propósito requiere una Turquía estable, que pueda garantizar un paso ordenado por esos estrechos, así como un gobierno turco no hostil (y, preferentemente, amistoso) con el Kremlin. [2]

A finales de octubre de 2016, la flota rusa con su buque insignia el portaaviones “Kuznetsov”, junto con un crucero de batalla de propulsión nuclear, una fragata antisubmarina y cinco unidades más de la flota del Norte, atravesaron el estrecho de Gibraltar, rumbo a Oriente Medio. En 2014 se produjo una situación similar, aunque no llegó a hacerlo el portaaviones.

Esta situación ha creado un estado de intranquilidad y más desde el momento que las autoridades rusas solicitaron el suministro de combustible en la ciudad autónoma de Ceuta, denegado posteriormente por la Alianza Atlántica.

Rusia dispone en la actualidad de la base naval de Tartus en la costa Siria, montada en principio como base de apoyo logístico y que parece que se transformará en base aeronaval para hacer sentir la influencia rusa en el zona.

Rusia se siente amenazada

Para un occidental el hecho que la propaganda rusa, exprese a su población que se siente amenaza, nos parece casi una obviedad. Además las sucesivas cumbres y reuniones de la OTAN aseveran que desean lazos de buena vecindad, amistad e incluso alianza con la Federación Rusa, pero las situaciones en países limítrofes hacen parecer otra cosa.

Ucrania

En la actualidad Ucrania vive en plena guerra civil. En el mapa puede observarse la parte este que quiere unirse a Rusia, junto con la franja de Trasnitria en Moldavia. A esa zona la denominan “Nueva Rusia”, disponiendo de dos amplios territorios, siendo uno de ellos la península de Crimea, que se han declarado repúblicas federadas a la Federación Rusa

Los acuerdos de Helsinki de 1975 declaraban la inviolabilidad de las fronteras, pero este hecho ha sido vulnerado a lo largo de los años, con los nuevos países de Chequia, Eslovenia, Eslovaquia, Georgia, etc.

La historia de Ucrania, desde 1917 hasta nuestros días, es preciso recordarla para darnos cuenta del porqué se ha llegado a la situación actual.

Tras la revolución de 1917, Ucrania se declaró independiente y solicitó el apoyo a las potencias centrales, encontrándose al mismo tiempo en guerra civil, de la cual salieron vencedores los bolcheviques, siendo uno de los países fundadores de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, junto con Bielorrusia y la propia Rusia.

La fidelidad de Ucrania a la URSS fue recompensada con ampliaciones territoriales, especialmente tras la finalización de la Segunda Guerra Mundial, incluso para preservar el equilibrio entre los estados fundadores de las Naciones Unidas, Ucrania fue considerada como independiente de la URSS y por tanto con representante en la Asamblea General y en el Consejo de Seguridad, siendo miembro electo del mismo en las décadas de los cuarenta y ochenta del siglo pasado.

En 1954, para conmemorar el 300 aniversario del tratado que reunificó a los eslavos orientales, Rusia, en aquel momento siendo jefe del gobierno Nikita Serguéievich Jruschov, ucraniano étnico, le cedió la península de Crimea y la ciudad cerrada de Sebastopol. En la década de los sesenta, se incrementó el poder ucraniano en la URSS, con la llegada al poder de Leonid Brézhnev.

Ucrania fue una de las repúblicas soviéticas “más rusificadas”, por lo que el referéndum de 1991 sobre la independencia resultó una sorpresa para numerosos analistas internacionales, 9 de cada 10 ciudadanos votaron independencia, incluso en Crimea el 52% votó por la independencia.

La realidad era que la Rusia de la década de los noventa parecía un hervidero de descomposiciones, considerándose que en pocos años, las distintas etnias y pueblos de la Rusia Federativa se declararían independientes. Pero no fue así, en gran parte gracias a las fuerzas armadas que se sentían verdaderamente patrióticas de las grandezas de antaño y de hecho la mayoría de los oficiales de los distintos ejércitos de los países que se habían independizados, se consideraban rusos de alma y de espíritu.

Han transcurridos los años y las aguas han vuelto a su cauce y los ciudadanos han modificado su intención de “voto”, deseando una buena parte de ellos querer seguir perteneciendo a una de las mayores potencias del mundo y no a un estado sin presencia en el contexto internacional.

Ucrania ha sufrido este efecto y su gobierno se ha echado en manos de occidente para protegerlo de la voracidad rusa, pero en realidad para hacerlo de una buena parte de sus ciudadanos, que desean volver a la madre Rusia.

La OTAN ha establecido lazos de amistad con los antiguos países de la URSS, incluso algunos de ellos, como Lituania, Estonia y Letonia han entrado en la OTAN. También ha solicitado la adhesión Ucrania y determinados estados de la Alianza, entre ellos Estados Unidos, desean que esta entrada se haga efectiva, pero nos encontramos con un problema de imposible solución. Por citar Crimea, ocupada por el ejército ruso, en caso de adhesión de Ucrania a la OTAN, podría ejercer su derecho al artículo 5º, alegando que ha sufrido una agresión y obligando a todos los miembros de la Alianza a apoyar su derecho con los medios que estimen oportunos.

¿Es difícil que suceda esto?, probablemente, pero en este mundo actual lo que no puede suceder sucede y ya existen demasiadas amenazas latentes y patentes para crearnos otras nuevas.

Crimea es de gran importancia estratégica para Rusia, siendo su salida natural al mar Negro y sede de su mayor base naval: son dos bazas a tener muy en cuenta, aparte de considerarse rusos más del 80% de la población.

En la figura pueden observarse los distritos militares rusos, teniéndose noticias en los últimos meses de 2016 de encontrarse en estado de alerta el “Meridional”, el que tiene que atender a la crisis ucraniana.

El Cáucaso

El Cáucaso es otra de las zonas conflictivas de las relaciones OTAN-Rusia. Si Ucrania dispone de frontera terrestre con la OTAN Europea, el Cáucaso solamente lo es con Turquía, país aceptado como miembro de la Alianza sin cumplir los requisitos mínimos para acceder a ella, sino simplemente por oponerse a la URSS, lo que acarreó una vulnerabilidad en el flanco sur, al ser enemigos irreconciliables Turquía y Grecia.

El Cáucaso es un avispero de difícil solución. Es una “falla” geopolítica de carácter religioso-étnico, en donde conviven y se han enfrentado durante centurias musulmanes y cristianos, no solamente entre ellos, sino en sus diferentes creencias.

Georgia y Armenia son predominantes cristianos, pero de Iglesias llamadas “apostólicas”, siendo las primeras naciones en adoptar el cristianismo como religión oficial. El hecho de que sean naciones cristianas no quiere indicar que sean afines, sino que han tenido múltiples confrontaciones. Por otra parte tienen minorías importantes de ortodoxos (Iglesias griega y rusa), católicos y protestantes. Son en definitiva dos países cristianos rodeados por el “magma islámico”.

En el mapa, se ven claramente las zonas de conflictos. En Georgia, tal como se ha indicado con anterioridad se encuentran las regiones Abjasia y Osetia del Sur, independientes de facto y consideradas como integrantes de Rusia. En la zona sur se encuentra la región/república autónoma de Adjaria. Es decir que Georgia tiene cuatro frentes abiertos, a los que se une su interés por adherirse a la OTAN, abriendo una herida importante con el “oso ruso” al efectuar maniobras con el ejército norteamericano:

“Para nosotros, la constante exploración del territorio georgiano por los militares de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) supone una medida provocativa que busca desestabilizar deliberadamente la situación político-militar en el sur del Cáucaso” [3]

Por su parte Armenia ha tenido varias confrontaciones bélicas con Azerbaiyán, la última de hace escasos años, aunque los medios occidentales, absorbidos por otras noticias, no se hayan hecho eco de ellos.

Los dos países tienen como zona de litigio la región Nagorno Karabaj, de mayoría azerí [4], pero perteneciente a Armenia. Por su parte Azerbaiyán tiene enclavada en el sur de Armenia una república autónoma, la de Najichevan.

Azerbaiyán es una república musulmana, pero predominantemente chiíes, siendo junto con Irán, los dos países que profesan mayoritariamente esta creencia.

Turquía, uno de los actores importantes de la zona, es de religión sunní, al igual que Kazajistán, aunque ésta última tiene una importante minoría cristiano de alrededor del 20% de la población.

La situación en el Cáucaso es muy similar a la de la antigua Yugoslavia, en donde la religión es la “causante” de los enfrentamientos: católicos croatas y eslovenos, ortodoxos serbios, montenegrinos y macedonios y los musulmanes albaneses y kosovares. En Bosnia-Herzegovina hay un 50% de cristianos y otro 50% de musulmanes [5].

Como en el caso de Ucrania, Rusia no puede permitir la adhesión de Georgia, el único país como posibilidades de hacerlo, a la OTAN, y desde luego sería una locura que fuera aceptada su integración en la Alianza, dado que de forma inmediata reclamaría la activación del artículo 5º, al sentirse amenazada por Rusia en sus territorios de Abjasia y Osetia del Sur.

El flanco Este de la OTAN y Oeste de Rusia

Con anterioridad a la Cumbre de Varsovia, la OTAN había decidido el despliegue de cuatro batallones reforzados, de intervención inmediata, en los países bálticos, declarando el Secretario General de la Alianza, Stoltenberg “que la Alianza Atlántica no busca la confrontación con Moscú”, lo cual no deja de sorprender, porque la decisión se toma para calmar las inquietudes de los países del Este ante la invasión de Crimea y del este de Ucrania por Rusia.

Aparentemente no son nada unos batallones reforzados, aunque su “letalidad” podría ser bastante grande, pero son una advertencia al amigo/enemigo ruso de que la OTAN mantiene su primigenia finalidad de “defensa colectiva”, pudiendo estos batallones, dar tiempo a la entrada en el terreno, en pocas horas, a la Fuerza de Alta Disponibilidad, cuyo cuartel general se encuentra actualmente en Bétera (Valencia), con mando español.

El Acta Fundacional OTAN-Rusia de 1997, recogía que de ninguna manera se desplegarían, de forma permanente, unidades militares en ambas fronteras, sorteado en este caso por la primera alegando que no son batallones permanentes, sino “rotatorios”. El Cuartel General de Alta Disponibilidad, iba a ser en principio rotatorio, pero parece que se quedará durante años en Bétera, igual puede ocurrir con estos batallones.

No solamente se han desplegado estas unidades sino que en distintos países de la Alianza, con fronteras con Rusia, se han instalado baterías antimisiles. España tiene desplegada una batería “Patriot” en Turquía desde hace más de un año, habiéndose prorrogado en julio de 2016, hasta finales de año, pero con toda certeza se mantendrá en dicho lugar. Su misión es defender a Turquía de un ataque sirio, de las fuerzas de Bashar el Asad, pero si tenemos en cuenta la alianza de éste con Putin, en realidad se está amenazando a Rusia.

En Rumania, con participación de Bulgaria, se ha desplegado un cuartel general multinacional tipo brigada (5.000 hombres con todo su material). En principio se empleará para tareas de adiestramiento de unidades y maniobras militares de unidades de los países de la Alianza que se desplazan a la zona para realizar los ejercicios.

En el último año se han desplegado y realizado maniobras militares en Polonia y Bulgaria, proyectándose en el primer caso un número muy importante de unidades, entre ellas varias de la Brigada Aerotransportable Española (BRILAT), con más de 1.300 efectivos [6]. En Bulgaria, el 11 de julio de 2016, es decir casi de forma simultánea a la Cumbre de Varsovia, se inició el ejercicio conjunto «Thracian Star 2016» de la fuerza aérea que involucró a unidades de Bulgaria, Estados Unidos, Grecia y Rumania [7].

También casi en las mismas fechas, en junio de 2016: “La (Organización del Tratado del Atlántico Norte) OTAN inicia los entrenamientos conjuntos de cinco países de Europa y EE.UU. en el polígono Gaiziunai, situado en Lituania, a medio camino entre la frontera con Bielorrusia y la provincia rusa de Kaliningrado” [8].

Rusia está contestando a este cúmulo de maniobras con otras, aunque de menor extensión e intensidad. En noviembre de 2016 comenzarán los ejercicios combinado «Hermandad Eslava 2016», con participación de Serbia, Rusia y Bielorrusia [9].

Rusia ostenta su poder de disuasión, no con maniobras sino con la realidad, con la ocupación de Crimea y con el apoyo a los separatistas ucranianos y moldavos.

Desde el acuerdo OTAN-Rusia de 1997, la primera consideró a la segunda como gran potencia, cuando todavía no lo era, debido a su debilidad tras la descomposición de la URSS. Veinte años más tarde, la Rusia de Putin tiene una enorme vulnerabilidad económica, pero el presidente ruso ha sabido atraerse a su pueblo, exaltando su patriotismo y sus glorias de antaño.

Conclusiones a las relaciones OTAN-Rusia

El Acta Fundacional OTAN-Rusia de 1997 fue un hito importante en crear expectativas de paz. Las declaraciones de Javier Solana, entonces Secretario General y las de Boris Yeltsin y Bill Clinton, así, por ejemplo, decía el primero:

La tarea que tenemos por delante está clara: dar vida a este documento aprovechando al máximo las oportunidades recién creadas. Por su parte, la Alianza está decidida a embarcarse en una ambiciosa asociación que nos ayudará a dejar atrás de una vez por todas las divisiones de Europa. No se trata de un sueño; este documento constituirá una guía práctica que nos permitirá cruzar el umbral del siglo XXI.

El profesor Pavón Pérez [10] analiza de forma pormenorizada el Acta, encontrando una serie de consideraciones, aparentemente lingüísticas pero que en realidad fueron insertadas conscientemente en el texto, dándole una cierta ambigüedad en su planteamiento global, como por ejemplo que no restringen la capacidad de acción y de decisión de cada una de las partes. Como expresa Javier Solana es una “guía” y como tal, no es un documento que pueda esgrimirse ante el derecho. El profesor Pavón indica que no está destinada de antemano a producir efectos de derecho, incluso el empleo de los verbos no es el de un tratado, sino de las intenciones para un tratado futuro.

Tras la firma, la permanencia del Acta, quedó en entredicho por la intervención de la OTAN en Kosovo, en 1999, sin una resolución de las Naciones Unidas.

El bombardeo de Kosovo, ordenado directamente por el Secretario General de la OTAN, con más de mil aeronaves, atacando a las fuerzas serbias, fue condenado por Rusia, de tal manera que supuso la suspensión de la reuniones del Consejo Conjunto Permanente (CCP) -organismos creado en el Acta, para aumentar la confianza entre las partes-, durante unos meses.

El Acta Fundacional debe actualizarse, no en su contenido, sino en los contactos y en las reuniones permanentes del Consejo Conjunto. Rusia, nos guste o no, es una gran potencia. Negociar con ellas no es un síntoma de debilidad, sino de “igualdad política”, única forma de alejar una confrontación, en donde además llevarían las de perder los países europeos, alejados desde hace muchos de lo que es la amenaza militar procedente del Este y con sus gastos de defensa por debajo del mínimo.

Rusia aceptó el hecho consumado de Kosovo, ¿deberá aceptar la OTAN los hechos consumados de Ucrania, incluida Crimea y las mutilaciones territoriales en el Cáucaso?

No es válida la situación actual, en donde un movimiento de una de las partes, la otra responde con otra acción de fuerza. Nos acercamos a otra “Paz Armada”, pero en un momento muy débil para Occidente, vista la generación de dudas que se plantean con la nueva Administración republicana de Estados Unidos a partir de enero de 2017.

La OTAN Europea tiene que asumir un papel más activo en sus relaciones con Rusia, estableciendo, por ejemplo, áreas de influencia, de forma similar a como se efectuó tras la Segunda Guerra Mundial.


[1] LABORIE IGLESIAS, Mario. Documento de Opinión 25/2016. La estrategia de seguridad nacional de la Federación Rusa (diciembre 2015). IEEE, 11.03.2016

[2] KATZ, Mark N. Estrategia geopolítica rusa en el Mediterráneo. Afkar/Ideas nº 48, invierno 2015-2016.

[3] HispanTV de 7 de mayo de 2016.

[4] Oriundo de Azerbaiyán.

[5] En todos estos países hay importantes minorías religiosas que son las que han propiciado las distintas guerras civiles.

[6] http://www.infodefensa.com/es/2016/06/02/noticia-militares-espanoles-participan-nuevas-maniobras-polonia.html

[7] http://spanish.xinhuanet.com/2016-07/11/c_135505407.htm

[8] HispanTV de 12 de junio de 2016

[9] https://mundo.sputniknews.com/defensa/201611011064531286-serbia-rusia-bielorrusia-ejercicios/

[10] PAVÓN PÉREZ, Juan Antonio. Profesor de Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales de la Universidad de Extremadura. El Acta fundacional OTAN-Rusia ¿Un nuevo desafío para la seguridad europea en el siglo XXI? https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/119401.pdf

Svetlana Tijanóvskaya, líder de la oposición «Bielorrusia es un ‘coagresor’»

La premio Sajárov cree que su país no se ha sumado a la invasión de Ucrania porque los militares no aprueban la operación militar.

El destino de Bielorrusia está muy ligado al de Ucrania». Svetlana Tijanóvskaya, líder de la oposición democrática bielorrusa exiliada en Lituania tras las fraudulentas elecciones de agosto de 2020, vencidas por el dictador Alexander Lukashenko con el 80% de los votos, considera que la invasión rusa de Ucrania puede abrir «una oportunidad para liberarnos del régimen». En una entrevista por videoconferencia con este diario, Tijanóvskaya, galardonada en 2020 con el premio Sajárov del Parlamento europeo junto al resto de la oposición bielorrusa, considera que su país no se ha sumado a la invasión de Ucrania porque los militares no aprueban la operación militar. Incluso no descarta que haya un golpe de Estado del propio Ejército contra Lukashenko.

–¿Por qué Bielorrusia no se ha sumado a la invasión? ¿Cree que Vladímir Putin no se lo ha pedido a Lukashenko o éste se negó?

–Bielorrusia está desde el primer día implicada en la guerra al haber permitido que tropas rusas entraran en nuestro territorio. Bielorrusia es un ‘coagresor’. Hace dos semanas se pensaba que Lukashenko iba a ordenar que sus soldados se unieran, pero algo cambió. Sabemos que hay una amplia oposición entre los militares. No entienden por qué se lucha contra nuestros hermanos ucranianos, de los que hemos sido siempre compañeros, amigos y hermanos. Lukashenko puede haber querido que los soldados bielorrusos participen para pagar la deuda que tiene con Putin tras el apoyo recibido en las fraudulentas elecciones de 2020.

–¿No tiene entonces tanto poder como puede pensarse?

–Lukashenko es un presidente ilegítimo. No ha sido elegido por la gente, aunque por medio de presiones y amenazas se mantiene. Pero el Ejército es un gran poder en sí mismo y no estaba seguro de que fuera a seguirle si se embarcaba en la invasión de Ucrania, lo que podría haberle puesto en una posición difícil.

–¿Qué impacto tiene la guerra en la población de Bielorrusia?

–La mayoría de la gente está en contra. Somos hermanos de los ucranianos y no la entendemos. Un reciente informe del Chatham House dice que solo el 3% apoya a Rusia en este conflicto. Inclusos los simpatizantes de Luka¬shenko rechazan la invasión. Muchos bielorrusos han cruzado a Ucrania para luchar contra los invasiones. Incluso se ha creado un batallón en el Ejército ucraniano. Los demócratas estamos trabajando como partisanos. Además de quienes combaten sobre el terreno, se han lanzado ciberataques para dificultar el movimiento de las tropas rusas. También se han saboteado las conexiones ferroviarias con Ucrania para ralentizar la invasión.

«Posición muy débil»

–¿Cómo afectará la guerra a la posición de Lukashenko?

–Es evidente que su posición es muy débil. Ha perdido incluso el control del territorio, que está lleno de militares rusos y dudo que sepa cómo mandarlos de vuelta si no lo quiere el Kremlin. Luka¬shenko no tiene el apoyo de la población ni del Ejército, ni tampoco comunicación con los países occidentales. Su única oportunidad es ver cómo va la guerra y en qué parte le conviene estar al final. Cuando empezó la invasión estaba con Putin, pero conforme resultó evidente que los ucranianos luchaban, comenzó a decir que estaba a favor de la paz. Pero no dijo nada de que desde nuestro territorio los rusos están bombardeando hospitales.

–¿Cómo puede desarrollarse la relación entre Putin y Lukashenko?

–Ha ido variando según las necesidades de cada uno. Habrá que ver cómo se resuelve la situación en Ucrania y si Putin entiende que necesita cambiar a Lukashenko. Es algo posible, pues las tropas rusas ya están en Bielorrusia.

–¿Se abren nuevos escenarios para su país con la guerra?

–Los bielorrusos que luchan al lado de los ucranianos cuando vuelvan pueden liberarnos del régimen. Pueden dar un impulso a nuestra revolución, que hasta ahora se había desarrollado de manera pacífica y democrática. Quién sabe si el Ejército escuchará a esos voluntarios y se sumará a una lucha para tener elecciones libres.Postura occidental

La UE no debe pensar en un nuevo ‘telón de acero’, sino mostrar que la democracia se puede defender»

–¿Cree posible un golpe de Estado de los militares?

–Puede ser uno de los escenarios, quién sabe. Nuestra tarea es crear múltiples puntos de presión al régimen para que entienda que la gente no cede y está preparada para luchar por unas elecciones libres y por la liberación de todos los prisioneros políticos. Estoy convencida de que Ucrania va a salir victoriosa de esta guerra, lo que ayudará a mostrar la ilegitimidad de Lukashenko. El destino de Bielorrusia está ligado al de Ucrania.

–¿Tiene la maleta preparada para volver a Bielorrusia?

–Siempre estoy preparada para volver a Bielorrusia, incluso sin maleta.

–¿Qué le pide a los países occidentales?

–Que en medio de esta horrible guerra no se olviden de Bielorrusia. Es importante apoyar a la sociedad civil de mi país en su lucha contra la dictadura, y mantener y hacer que se cumplan las sanciones a Lukashenko. La UE no puede ser amable con los dictadores ni tampoco pensar en un nuevo ‘telón de acero’, sino mostrar que la democracia se puede defender por ella misma en países que quieren ser democráticos, como Ucrania y Bielorrusia.

https://www.diariosur.es/internacional/bielorrusia-coagresor-20220331192953-ntrc.html

Rusia avisa a Polonia de que se enfrenta «a una peligrosa escalada» a instancias de la OTAN

El Gobierno de Rusia ha avisado este jueves a Polonia de que se enfrenta «a una peligrosa escalada» de la situación en la región a instancias de la OTAN, algo que las autoridades rusas «tendrán en cuenta».

MADRID, 24 (EUROPA PRESS)

«Varsovia se ha embarcado en una peligrosa escalada en la región, que no procede de intereses nacionales, sino (que es) en el marco de las directrices de la OTAN», ha indicado el Ministerio de Exteriores ruso en un comunicado, antes de insistir en que la Alianza se basa «en la franca rusofobia».

El Gobierno de Polonia ordenó el miércoles la expulsión de 45 diplomáticos de Rusia, alegando que realizaban actividades de espionaje y en el marco de una operación en la que también fue detenido un ciudadano polaco que supuestamente colaboraba con la Inteligencia rusa.

La cartera de Exteriores rusa se ha hecho eco de la decisión y ha indicado que se trata de «un paso consciente hacia la destrucción definitiva de las relaciones bilaterales». En este contexto, ha asegurado que los «socios» polacos «han ido desmantelando» estas relaciones «de forma sistemática, durante mucho tiempo», ha recogido la agencia de noticias rusa Interfax.

«Lo vemos y lo tendremos en cuenta en nuestros pasos prácticos hacia Polonia», ha prometido el Ministerio de Exteriores, resaltando que «toda la responsabilidad de lo que está sucediendo y de las posibles consecuencias recae por completo en las autoridades actuales de Varsovia». «Rusia no dejará este ataque hostil sin una respuesta que haga pensar (…) a los provocadores polacos», ha remachado.

La portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, Maria Zajarova, dijo el miércoles que la expulsión de los diplomáticos rusos busca «privar» a los refugiados de Ucrania de la «oportunidad» de llegar al país euroasiático.

Zajarova indicó que Varsovia «está haciendo todo lo posible para garantizar que las personas de Ucrania que ahora están en Polonia y quieren ir a Rusia (…) no puedan», remarcando que «hay muchas de esas personas».

La respuesta de África a la invasión de Ucrania

24 marzo 2022Alba Vega Tapia,  Anastasia Herranz Lespagnol Categoría: África Artículos Economía Geopolítica guerra UcraniaRusia Ucraniarusiaafrica

El ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, recibe a la ministra de Asuntos Exteriores de Sudán, Mariam Al-Mahdi, antes de su reunión en Moscú, Rusia, el 12 de julio de 2021. (Ministerio de Asuntos Exteriores ruso / Handout/Anadolu Agency vía Getty Images)

¿Pudo influir la creciente presencia de Rusia en algunos países africanos en la reacción y posicionamiento de estos ante la invasión de Ucrania?

Entonces Putin ordenó la invasión de Ucrania. El 24 de febrero, se cumplieron los peores —e inesperados, para muchos— augurios: la fuerza militar rusa, por mar y tierra, inició su gran ofensiva sobre territorio de soberanía ucraniano, dejando a su paso muerte y destrucción. La reacción de condena de la comunidad internacional fue inmediata y pronto la cuestión llegó a las Naciones Unidas. Sin embargo, el derecho de veto de Rusia impidió que el Consejo de Seguridad aprobase una resolución de condena, pero no pudo evitar que esta propuesta —presentada por Francia y Albania— llegase a la Asamblea General de la ONU —convocada en una sesión de emergencia— para someterlo a la consideración de todos los Estados miembros.

Allí, el pasado 2 de marzo y en una votación histórica, los 193 miembros de las Naciones Unidas votaron la resolución de condena: 141 a favor, 5 en contra —Bielorrusia, República Popular Democrática de Corea, Eritrea, Federación Rusa y Siria—, 35 se abstuvieron (entre ellos, China) y, por último, 12 se ausentaron del plenario para no ejercer su voto. Por tanto, una mayoría abrumadora de Estados soberanos acordaron exigir que Rusia ponga fin al uso ilegal de la fuerza en Ucrania y retire incondicionalmente todas sus tropas de suelo ucraniano.

África y la invasión de Ucrania

Sin embargo, si miramos con detalle a la votación de los países africanos, llama la atención el resultado, que refleja la disparidad y la diferencia de intereses en el continente: 28 votaciones a favor y una en contra; 17 abstenciones, algo más de la mitad del resultado global (35); 8 ausencias, la amplia mayoría del resultado global (12).

¿Qué subyace bajo este posicionamiento de África ante la invasión rusa?

Varios argumentos pueden responder a esta pregunta. Cada Estado africano es soberano para tomar sus decisiones; y detrás de ellas subyacen distintas razones de índole interno y también internacional. La presencia de EE UU, Francia o Reino Unido en el continente es muy significativa, pero también —desde hace décadas— la de China y Rusia. A tenor de los resultados de la votación en Naciones Unidas, todo indica que el bloque no occidental ha influido en gran medida en las decisiones de África. Por otro lado, sus vínculos con la Unión Europea tampoco han logrado un impacto representativo en los votos africanos contra la invasión de Ucrania. Con todo, y como factor de futuro, sería conveniente repensar la fortaleza de las relaciones de Occidente con la región.

Sin duda, el interés y la presencia de Rusia en África parece haber revivido en los últimos años. Aunque desde la descolonización, la URSS comenzó a estrechar lazos con varios países a través del apoyo a movimientos de liberalización colonial. El colapso soviético limitó su influencia internacional. El interés ruso por el continente africano se ha tornado más evidente desde el comienzo de este siglo.

Así, en los últimos años, Rusia ha acrecentado su presencia en África en el ámbito económico, comercial, diplomático y, fundamentalmente, militar; hasta convertirse en un socio clave para muchos países del continente. En la actualidad, es una potencia emergente en la región, aunque su influencia está muy alejada de otros países tradicionalmente presentes en la zona, como Francia, EE UU o China.

No obstante, esta creciente influencia parece coincidir en un momento en el que la relación de muchos países africanos y sus socios occidentales tradicionales no pasa por su mejor momento. Así muestran las numerosas narrativas y manifestaciones antioccidentales —principalmente antifrancesas— en diversos países. A esto se le añade el deslucido papel que ha jugado África Subsahariana en la política exterior estadounidense durante el mandato del presidente Donald Trump, y el atractivo que países como Rusia y China —principalmente por la falta de condicionalidad de sus acuerdos con principios como la transparencia, el respeto de los Derechos Humanos o la lucha contra la corrupción— suponen para gobiernos africanos aislados o sancionados por la comunidad internacional.

En su expansión africana, Rusia ha aumentado sus flujos comerciales de manera progresiva, como muestran los datos del Fondo Monetario Internacional, y la presencia de sus empresas cada vez más notoria, principalmente en actividades extractivas de minerales y piedras preciosas, así como de recursos energéticos y proyectos en el sector de la energía nuclear, en el que Rusia es dominante a nivel mundial. En materia militar, la relación con África data, en muchas ocasiones, de la época de la extinta URSS. Hoy, Rusia es el principal proveedor de armas al continente, por delante de China, Francia o EE UU: un negocio que representa el 44% de las importaciones totales de armas del continente. Mención aparte merecen las diferentes operaciones y campañas de desinformación rusas o de entidades asociadas en diferentes países de la región, ligadas fundamentalmente con redes de cuentas falsas y medios estatales.

Abstención de los países africanos y su relación con Rusia

Como se ha referido, tan solo un país africano votó en contra de la resolución de condena: Eritrea, la dictadura más férrea y longeva de África. La alianza de este país del Cuerno de África con Rusia es larga y sólida y se basa —en primer lugar— en que ambos tienen a Estados Unidos como su principal enemigo. Sin embargo, también resulta oportuno repasar, aún de forma somera, las relaciones bilaterales de Rusia con los países que se abstuvieron.

Angola. El ámbito militar ha sido el área tradicional de cooperación, que se ha diversificado especialmente hacia la industria extractiva de piedras preciosas y el sector energético. En 2019, firmaron acuerdos en materia de minería de piedras preciosas, defensa, producción de gas y petróleo o agricultura. Alrosa —gigante minero ruso— controla casi el 33% de las acciones de las minas de diamantes de Catoca, la 4ª más grande del mundo.

Argelia. Rusia es el principal proveedor de armas de Argelia y este, a su vez, es el primer país africano comprador de bienes rusos. En el ámbito energético, la empresa gasística rusa Gazprom está implantada en Argelia desde 2006. Asimismo, ambos han firmado acuerdos en materia nuclear para, entre otros objetivos, construir una central en suelo argelino.

Burundi ha sellado con Rusia acuerdos de cooperación en temas económicos, comerciales, humanitarios y políticos. Rusia, al igual que China, se ha presentado como una alternativa a los países occidentales mientras las sanciones de la UE y EE UU contra el gobierno burundés estuvieron vigentes. Entonces se forjaron varias alianzas, principalmente militares, pero también bancarias y de inversión. Hace menos de un año, Burundi firmó un acuerdo en materia nuclear con la empresa rusa Rosatom.

República Democrática del Congo. Desde hace décadas, Rusia es socio principal en materia económica y militar. Hace menos de un año entró en vigor su último acuerdo de cooperación militar que, entre otros asuntos, permite a Moscú enviar especialistas para formar a militares y que sus aviones y buques de guerra hagan escala en el Congo.

El logotipo de Rosneft mostrado en la pantalla de un teléfono. (Ilustración fotográfica de Jakub Porzycki/NurPhoto vía Getty Images)

Guinea Ecuatorial. Ambos tienen acuerdos de cooperación económica y la compañía geológica líder de Rusia, Rosgeo, ha firmado contratos para la exploración de recursos minerales e hidrocarburos. En el ámbito militar,  además de adquirir armamento ruso, permite a la Armada rusa disponer de las instalaciones de dos de sus puertos.

Madagascar. Gracias a su sólida relación, cooperan en el campo militar y económico, donde empresas rusas explotan minas nacionales. Durante las elecciones presidenciales de 2019, Rusia desplegó una intensa campaña de desinformación en apoyo al actual presidente del país, que negó cualquier vínculo con Moscú. Según la UE, existen evidencias sobre la presencia de Wagner en el país.

Malí. En 2021, según denunciaba Francia, los mercenarios de Wagner llegaron a Malí. Tras dos golpes de Estado, la junta militar parece preferir el apoyo ruso en la lucha contra el terrorismo antes que mantener su vinculación con Francia. Según el gobierno maliense, se trata únicamente de acuerdos de cooperación militar con Moscú para adquirir equipamiento y formación, aunque parece probable el acceso de Rusia a varias minas malienses.

Mozambique. Su cooperación militar y energética con Rusia se ha reforzado tras el hallazgo de ingentes reservas de gas natural en las costas septentrionales. En la actualidad, la empresa rusa Rosneft explota estas reservas, mientras se multiplican los inversores y empresas rusas interesadas en el campo energético y geológico del país. Por otro lado, la UE y organizaciones humanitarias sostienen que mercenarios de Wagner se están desplegando en Mozambique.

Namibia es uno de los principales países productores mundiales de uranio y mantiene acuerdos con Rusia, además de una potente cooperación económica. La empresa rusa Uranium One, propiedad de Rosatom, está en proceso de prospección de metales raros en Namibia.

República Centroafricana. Desde hace años, mercenarios rusos están presentes en este país africano, como denuncian Naciones Unidas y la UE. De hecho, muchos informes recogen violaciones sistemáticas de los derechos humanos de la población por parte de los milicianos de Wagner.

Senegal, que actualmente preside la Unión Africana, mantiene relaciones económicas y comerciales con Rusia. En los últimos años, el volumen de sus intercambios comerciales ha crecido exponencialmente, en concreto en el sector petrolero.

Sudáfrica. Destacan especialmente los acuerdos en el ámbito de la energía nuclear: la capital, Johannesburgo, acoge la sede regional de la empresa estatal rusa Rosatom, donde también está la sucursal africana de Gazprombank —tercera institución financiera más importante de Rusia—. Involucrada, además, en proyectos energéticos (petróleo y gas) y mineros en África.

Sudán. El dictador Omar Al Bashir, ahora encarcelado, forjó una estrecha alianza militar, comercial y energética con Moscú, que le brindó una alternativa frente a las sanciones occidentales. Asimismo, firmaron un acuerdo para la instalación de una base naval rusa en el país. Tanto la UE como Naciones Unidas han denunciado la presencia de Wagner. Tras el derrocamiento del dictador en 2019 la influencia rusa fue disminuyendo, pero se ha rehabilitado tras el golpe de Estado de 2021.

Sudán del Sur se ha convertido en un polo de inversión para países como India, China o Rusia, debido esencialmente a sus reservas de petróleo, su posición geoestratégica y las posibilidades de desarrollo económico. Así, en los últimos años Moscú ha incrementado su cooperación con el país. En 2016, firmaron un acuerdo de cooperación técnico-militar. También se ha incrementado su relación bilateral en materia energética, económica y comercial.

Tanzania. En la actualidad, los principales vectores de cooperación son el sector militar, la energía nuclear y el ámbito educativo-cultural, con profundas raíces en la sociedad y la élite tanzana. El cono sur de África se ha convertido en objeto estratégico primordial de Moscú para la exportación de su industria nuclear, que se ha materializado en diferentes acuerdos de cooperación, así como de extracción y exportación de las reservas tanzanas de uranio. Asimismo, y según diferentes medios e investigadores sudafricanos, la presencia de mercenarios de Wagner en el país es una realidad.

Uganda mantiene acuerdos militares y nucleares con Rusia. Hace menos de un año, ambos países firmaron uno para reforzar su cooperación económica.

Zimbabue, sobre el que recaen sanciones de la UE, ha desarrollado una extensa relación con la industria rusa de defensa, así como en el ámbito de la energía nuclear y minería (diamantes y platino).

La fuerte presencia de Rusia en los Estados africanos incluidos en esta lista está constatada, así como su relación bilateral con aquellos que se abstuvieron de condenar la invasión de Ucrania. Como en otros muchos ámbitos, está por determinar la evolución y la influencia de este escenario en el nuevo, pero aún incierto, orden mundial.

https://www.esglobal.org/la-respuesta-de-africa-a-la-invasion-de-ucrania/

Últimas noticias sobre la guerra de Ucrania. La ofensiva rusa se ralentiza. 23.03.2022

El progreso ruso se ha ralentizado: las fuerzas ucranianas han montado múltiples contraofensivas, y ayer dijeron que habían recapturado la estratégica ciudad de Makariv, al oeste de Kiev. Las imágenes satelitales también muestran que Rusia ha retirado la mayoría de sus helicópteros del aeropuerto de Kherson, la ciudad más grande que había capturado hasta ahora.
Las pérdidas militares rusas han aumentado: el Pentágono ha evaluado que su «poder de combate» en Ucrania ha caído por debajo del 90 por ciento de su fuerza original por primera vez.
Ahora, las preguntas están aumentando sobre el liderazgo del presidente Vladimir Putin, a medida que las muertes de funcionarios de alto rango continúan aumentando. Los oficiales militares retirados están lanzando críticas apenas veladas a la invasión y la calidad de la inteligencia que la precedió. «El enemigo fue subestimado en todos los aspectos», dijo un ex líder.
En medio de las decepciones militares en Ucrania, un tribunal ruso condenó al ya encarcelado líder de la oposición Aleksei Navalny a nueve años de prisión por cargos de fraude. La medida es ampliamente vista como un intento del Kremlin de controlar la narrativa de la guerra: Navalny, a través de cartas desde la cárcel que sus abogados publican en las redes sociales, ha estado instando a los rusos a protestar por la invasión.
Diplomacia: El presidente Biden se dirige a Europa, donde buscará mantener la unidad con los aliados y reforzar las sanciones contra Rusia.
Análisis: La guerra en Ucrania y la pandemia están forzando la economía global interdependiente y las ideas occidentales de estabilidad posterior a la Guerra Fría.
Disidencia: Moscú amplió su reciente represión draconiana contra el discurso, convirtiéndolo en un delito penal desacreditar las actividades de todas las agencias estatales que trabajan en el extranjero.
Estado de la guerra
Las fuerzas rusas han avanzado poco en sus esfuerzos por rodear Kiev, la capital ucraniana. Aquí hay actualizaciones en vivo. Unos 100.000 civiles, o el 22 por ciento de la población original de la ciudad, permanecen atrapados en Mariupol, dijo el gobierno ucraniano. Una de las mayores sorpresas: el fracaso de Rusia para derrotar a la Fuerza Aérea de Ucrania. Los incendios forestales están ardiendo alrededor de Chernobyl, lo que aumenta los temores de humo radiactivo.
Otras actualizaciones:
En un discurso ante el Parlamento de Italia, el presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, advirtió sobre una hambruna global y un empuje ruso más lejos en Europa. La guerra corre el riesgo de deshacer los esfuerzos en toda Europa para cerrar las minas de carbón y detener la perforación. TotalEnergies, la compañía francesa de petróleo y gas, dijo que dejaría de comprar petróleo de Rusia para fin de año.


Pensad en el heroísmo, tercera de ABC de 23.03.2022

PENSAR EL HEROÍSMO. GABRIEL ALBIAC. TERCERA EN ABC

Pocas veces tenemos los soldados la oportunidad de «pensar el heroísmo». Pensar es una tarea ardua que el héroe lleva dentro y pocas veces comparte. Su idea es muy sencilla. Darlo todo, aunque luego quede en nada y nada sea todo. Hoy el maestro Gabriel Albiac y, lo digo de antemano, mi amigo Gabriel, nos hace reflexionar sobre héroes y cobardes, sobre entrega y egoísmo, sobre la vida que merece sacrificarla para que otros vivan la libertad.

Lo más corriente es que el héroe quede abandonado y silenciado. Las epopeyas acaban en tragedia. El Dnieper se levanta como el Escamandro. Me callo ante mi maestro. 

Agradezco a Gabriel Albiac la autorización que me concede para publicar en el blog su Tercera de ABC.

Blog: generaldavila.com

24 marzo 2022

Publicado como Tercera de ABC el 23 marzo 2022

Noticias de la guerra en Ucrania a 22 de marzo de 2022 (infodron.es)

Ucrania alerta de que varios drones rusos han sobrevolado el espacio aéreo de la OTAN
Ucrania ha afirmado que diferentes vehículos aéreos no tripulados de procedencia rusa han sobrevolado el espacio aéreo de la OTAN en Polonia tras el ataque contra la base de Yavoriv, a 20 kilómetros de la frontera con Polonia. Algunos radares de la Fuerza…
EEUU enviará a Ucrania drones kamikaze: los Switchblade de AeroVironment
Estados Unidos proporcionará a Ucrania drones Switchblade de la empresa AeroVironment. En concreto dos de estos sistemas, el Switchblade 300 y el Switchblade 600, diferenciados entre sí por su tamaño y alcance. Son drones de los conocidos…
Baykar trabaja para lanzar dos nuevos drones en 2023
La empresa turca Baykar Technology, fabricante de vehículos aéreos no tripulados, está trabajando en el avance de dos nuesvos sistemas, entre ellos el desarrollo de lo que la empresa califica como el primer avión de combate no tripulado de Turquía. El dron se…
Los drones de origen turco TB2 han acabado con al menos 47 objetivos rusos en Ucrania
El registro de las imágenes obtenidas por distintas fuentes sobre ataques de drones TB2 muestra la destrucción de casi medio centenar de objetivos, como mínimo, en la guerra de Ucrania, desde que comenzó el pasado 24 de febrero. Las aeronaves de combate no tripuladas…
Un dron fabricado en la época soviética se estrella en la capital de Croacia
El Gobierno croata ha informado de que un dron de reconocimiento de época soviética que volaba por Hungría desde Ucrania se ha estrellado cerca de Zagreb, la capital de Croacia, el pasado 11 de marzo, dejando un gran agujero en el suelo, varios vehículos dañados y…
Rusia ataca Kiev con drones kamikaze Kub de la empresa Zala Aero
El Ejército ruso agrega un modelo más a la lista de armas que utiliza en Ucrania, son los drones Kub, dispositivos de tamaño pequeño fabricados por la filial de la empresa rusa Kalashnikov, Zala Aero.  El vehículo aéreo no tripulado apareció…
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