Categoría: DEMOS78

ENTRE BOBOS Y CANCELADOS, por Salvador Moreno Peralta

Nunca ha dejado de citarse el conocido poema del pastor  Martin Niemöller sobre la cobardía cívica ante el ascenso de la barbarie porque siempre  ha habido ocasión para hacerlo.  Ya saben el proceso: no protestamos cuando primero atacan  a alguien lejano a nosotros porque bastante tenemos con resolver los problemas próximos; tampoco protestamos cuando atacan a alguien próximo porque resulta cuando menos  dudoso inmiscuirnos en problemas ajenos.  Y así hasta  que la barbarie “acabó con todos y cuando  vinieron a por nosotros ya no quedaba nadie que pudiera protestar”. La competición de aberraciones contra la convivencia y el estado de Derecho que en nuestro país  se perpetran a diario  empieza ya a producir el suficiente  miedo como para pensar que “ya han venido a por nosotros”, aunque no sepamos muy bien quiénes nos atacan, incluso quiénes somos nosotros. Y el miedo  no lo provocan sólo las fechorías impresas en el BOE, que en sí mismas hacen funambulismo  sobre la cuerda del delito, sino la fundamentada sospecha de que el caso español no sea más que otro epifenómeno del desmoronamiento de occidente y  la democracia representativa, su más  excelso alumbramiento político.  Veamos.

 Sin duda el efecto más notorio de la revolución digital es el  cambio en nuestra interrelación con la esfera de lo más próximo y  cotidiano,   descubriendo ahí aspectos inéditos de la condición humana,  que es tan inmutable en su esencia como variada en sus manifestaciones: las pasiones, los anhelos, los miedos, los valores …incluso  el modo de “reorientar” la vida en función del inevitable final de la muerte reviste formas distintas según las culturas y la manera de abordar la comprensión  de las cosas.  El conocimiento y la razón se han abierto paso históricamente  enfrentándose contra las murallas de los tabúes que marcaban los límites de lo seguro. Superar los límites  ensancha en círculos concéntricos nuestra comprensión del mundo.  Le debemos, pues, a los límites esa pulsión retadora de la razón por la que ésta no ha cesado de desvelar los arcanos del mundo en un proceso que quizás podamos llamar civilización.

Pero hoy día, con la globalización y la revolución digital que la ha posibilitado, ha desaparecido la conciencia de los  límites y ya vivimos como si no los hubiera, aunque  es muy distinto empezar a vivir en un mundo sin límites que  haber nacido ya  con ellos forjando nuestros valores en una “cultura de la superación”.  Hoy,  al venir  los límites ya superados de fábrica   por  la Inteligencia Artificial y los algoritmos que trabajan por nosotros, necesitamos de otros argumentos para justificar ese  impulso de  la acción con que la irrefrenable curiosidad del espíritu humano nos sigue apremiando,  a pesar de nuestra bovina tendencia  a rumiar pienso digital.

Pero como coinciden tantos filósofos y analistas, la vida humana se manifiesta hoy como un pasatiempo en una realidad paralela sustituta de la otra- una metarrealidad-   y en ella la acción es un juego, un cósmico videojuego atractivo y  absorbente como sólo una pantalla lo puede ser, en el cual participaría toda una sociedad de figurantes  inmersa en una burbuja de eterno infantilismo, consumiendo intensas dosis de betabloqueantes mentales hasta consolidar una ciudadanía de bobos.  Porque  estos son los que nos atacan: unos  bobos que han venido a “cancelar” – así lo llaman-  todo lo que suene a un pasado no más lejano que tres  décadas, cuando la memoria del mundo  todavía se depositaba en las estanterías de la mente humana más que en la memoria RAM, y la inteligencia natural fuera poco menos que  una patología de la subjetividad, antes que los algoritmos predictivos la sustituyeran por la suprema objetividad de la Inteligencia Artificial, con su pontificia infalibilidad. Estos bobos, procedentes del tecnificado imperio anglosajón, como el Covid19 procede del abstruso imperio chino,  están hoy a los mandos del mundo  mucho antes de que en nuestro país prosperaran sus replicantes  al amparo del director de nuestra granja orwelliana.  

 No debemos desdeñar, de entre las dramáticas o gloriosas razones que han ido encauzando la Historia,  la de esa necesidad casi hormonal que las jóvenes generaciones tienen de apostrofar a las anteriores  imponiendo su propia épica.  Pero esa épica  puede calibrarse en función de la causa a la que se entrega, ya sea la rebelión contra la injusticia criminal – como la grandeza de  los jóvenes jugándose la vida  en Tianamen, en la primavera de Praga, o en la plaza de Tlatelolco…-  o la  flatulencia tras un atracón de lecturas inflamadas pretendiendo recomponer el  mundo a través de ellas,  sabiendo que aquí no pasa nada por ir contra el sistema quemando contenedores después de liarla parda  en la  Universidad, que es la fortaleza a abatir, por ser el último reducto de la memoria analógica. La primera tenía tan claros los objetivos como nítidos  eran  los tanques a los que se enfrentaba;  la segunda propende a la empanada mental  porque entender el mundo, aunque sea sólo un poco, exige una profundización analítica  que ningún sistema educativo ha estado  dispuesto a impulsar  desde que en todas partes  se concibió a la  Enseñanza como un simple entrenamiento  para enfrentarse a  un mundo competitivo. Qué vamos a esperar de cuarenta años de sistemático y deliberado descrédito de la memoria como facultad interpretativa de la Historia, situando los hechos en su espacio, su tiempo y su circunstancia. No ha escapado tampoco la Historia a su simplificación algorítmica y ha ido reduciendo su complejidad científica a la simplicidad del dato desde el maniqueísmo de la corrección política: la carne de la Historia convertida en picadillo de hamburguesa por la trituradora de la ideología. Con ese bagaje puede hacerse hoy lo que uno quiera, desde una carrera política hasta incluso sentarse en un Consejo de Ministros y legislar.  Y así ocurre, por ejemplo, que logros históricos y  tan  arduamente conseguidos como la plenitud de los derechos de la mujer, la libertad de opciones sexuales, la persecución de la violencia machista o la conciencia medioambiental  son aquí enmarañados con las confusiones de género y sexo de la Ley Trans, los errores jurídicos de la Ley de Libertad Sexual o la incapacidad crítica para ver el fabuloso negocio que hoy se agazapa tras el tótem de la sostenibilidad y el cambio climático.  De esta forma, con el ademán circunspecto de quien  cree estar haciendo historia  a los mandos de una playstation, asistimos hoy a una especie de “banalización del bien”,  perpetrada desde una suerte de bravuconada generacional de camisa parda  que ha sustituido la digestión intelectual del conocimiento científico  por la  violencia militante de una ignorancia doctrinaria.

Las nuevas generaciones moldean su condición ciudadana inmersas en un omnímodo medio digital  promisorio de felicidad, eficiencia y tiempo libre  que ha devenido en un fin absoluto, en una atmósfera, una fuente de capitalización monopolista, una nueva cultura  y – aquí la obra de arte– una nueva moral  extraída de las viejas letanías de una ética analógica.  Hago votos porque estas generaciones le saquen todo el partido al privilegio de vivir a horcajadas entre las esferas digital y analógica de la vida en una fecunda y lúcida retroalimentación.  Bascular completamente hacia la analógica sólo refleja una vocación de Robinson Crusoe, con una cierta nobleza quijotesca  en su desvarío. Pero dejarse abducir por la digital sin contrapesos, entregado a la fe ciega de la muy manipulada Inteligencia Artificial te puede convertir en un  peligroso idiota a la deriva, sin caer en la cuenta de que este tipo de Inteligencia, como dice Byung Chul Han, no razona sino que computa; a lo que la sin par  Shakira podría añadir:  ¡y factura!.

Tribunal Constitucional. Medidas cautelares inaudita parte

Por José Soldado, Abogado y Presidente de DEMOS78

El TC decidirá hoy si adopta la medida cautelar de suspensión que le pide el PP en su recurso. Su regulación* es básicamente la misma que en la LEC. Lo más frecuente es que se adopten oyendo a la otra parte pero en casos de urgencia y acreditando ésta (eso es lo que dice la LEC) puede otorgarse sin oír a la parte afectada por por la medida.  En tal caso la LEC permite la oposición posterior a la medida (con citación a una vista a las partes para sustanciar la oposición) y en el caso del TC permite la impugnación en plazo más breve de 5 días (en la LEC son 20) para oír al MF y demás partes personadas. En el caso del TC el auto que se dicte tras la impugnación es definitivo y firme (no cabe recurso contra él).

Personalmente creo que en este caso aunque la votación de hoy no determina la aprobación (tiene que pasar luego por el Senado) sí debería adoptarse la medida inaudita parte pues hay fumus boni iuris ya que está claro que la reforma por su forma y por su contenido es muy cuestionable  y periculum in mora pues si se aprueba la ley la medida llegaría tarde lo que es contrario a su naturaleza. Además si se autoriza una primera votación tal suceso tendrá consecuencias en la credibilidad de las instituciones como ocurrió con el estatuo refrendado y luego declarado inconstitucional en parte. 
Se ha dicho en algún medio (veo, por ejemplo Diario 16) que eso crearía un conflicto constitucional sin precedentes. Cierto que no hay precedentes (salvo uno en Cataluña) pero la democracia liberal no sobrevive sin el Estado de Derecho. Las cortes tienen unas limitaciones que están marcadas en la Constitución y los procedimientos legislativos. Los procedimientos son esenciales (por ejemplo en el normal o ajustado a la norma son precisos informes previos que ahora se eluden, no puede modificarse la LOTC mediante una enmienda introducida en otra ley que no tiene nada que ver, etc.). 
La cuestión es ¿puede el legislador incurrir en arbitrariedad (proscrita en el 9.3 CE)? 
No por muy legislador que sea. Al igual que los demás poderes está sometido al imperio de la ley y existe una jerarquía normativa y unos procedimientos, siendo la norma suprema (Kelsen) la Constitución. A partir de ese vértice se dibuja hacia abajo la famosa pirámide de Kelsen. 

Pirámide de Kelsen.png

Por decirlo así las Cortes han de aprobar leyes que estén dentro de esa pirámide y por los procedimientos fijados en las que se encuentran dentro de esa pirámide. 
Ahora bien, en materia de Estado y sus poderes la legalidad presume que lo que hace es legal y, además, todo lo que hace es directamente ejecutivo.  Entonces el Estado de Derecho (que puede ser perfectamente vulnerado por cualquier poder del Estado o cualquier organismo o cualquier órgano) sólo encuentra protección en la jurisdicción (según lo que se vulnere habiendo una complejidad de procedimientos y habiendo limitaciones: un particular puede atacar directamente un decreto, pero no una ley, por ejemplo) o en el Tribunal Constitucional. 
En definitiva, si es abiertamente arbitraria la conducta del legislador (por muy legislador que sea, dada la ley electoral el legislador son 6 o 7 que son los que mandan con lo que la probabilidad de autocracia es mucho mayor) y cualquier actuación de los mecanismos protectores del Estado de Derecho (que no es sólo el legislador como parecen creer algunos políticos) al modo aburridamente habitual llegará tarde, muy tarde, es evidente que sólo cabe actuar de forma inmediata porque es patente que las reformas que se proponen exigen otros procedimientos legislativos y que  se van a producir alteraciones de las mayorías exigibles para configurar ciertos organismos lo que tendrá una incidencia en los contrapesos. 
Por tanto, yo estoy con la suspensión inaudita parte y eso no supone ningún  conflicto del T.C. con las Cortes. El TC no tiene conflictos, los resuelve (los previstos en la LOTC). En general los tribunales no confrontan, los tribunales dicen el Derecho en el caso concreto (ius dícere), ese es su papel, no están (por definición) en la refriega política, ni en el litigio, sino que lo componen (dan una solución), cosa que los parlamentos sí  están como, de otro lado,  debe ser, porque ese es su papel, es la casa de la política, pero esa refriega no puede socavar el Estado de Derecho, porque para eso no se les ha dado la potestad legislativa. Tienen que legislar, dicho de otro modo, dentro del orden establecido por la Constitución. Como esa cuestión es importantísima (decidir si tales cambios sustanciales están dentro de su potestad o no lo están) es urgente la medida y si no le gusta al afectado que la impugne. 

¿Utopía o estrategia de fondo? A propósito del PSOE. Es el momento de la acción.

Por José Soldado, abogado y presidente de DEMOS78

Si el PSOE quiere sobrevivir tiene que acabar con la etapa Sánchez. La modificación de la sedición y de la malversación es muy grave. Sin embargo, más grave si cabe es el espectáculo de realizar afirmaciones contundentes sobre que no harán y hacerlo con igual contundencia la semana siguiente. Lo niegan con argumentos «razonables» y lo afirman con argumentos «razonables». Cuando eso ocurre sabemos que la persona que lo hace no es de fiar. A los que no son de fiar sólo los votan aquéllos que a su vez no son de fiar o aquéllos que no se enteran de lo que está pasando. ¿Juega con esas dos palancas el gobierno actual? Personalmente creo que si es así se equivoca. Cada vez hay más personas informadas y el número de personas que no son de fiar y esperan algo (tienen que confluir ambos elementos para conseguir su voto) se viene reduciendo drásticamente. Es más, en el difícil equilibrio  de la conjunción este es de los míos, este me dará algo el sujeto de sufragio pasivo en cuestión (el de no fiar que concurre a elecciones) tiene que mantener la apariencia doble. A su vez el elemento «me dará algo» tiene que ver con querer hacerlo (no siendo de fiar el dador, hay que fiarse de que lo hará por razones puramente egoístas pues en otro caso no lo hará) pero también tiene que ver con poder hacerlo. 
Sabemos que Sánchez no es de fiar (las pruebas son abrumadoras y todos sus socios lo saben y, además, lo dicen), sabemos que, como le interesa sobre todas las cosas mantenerse en el poder, «querrá» hacerlo (por ejemplo convocar un referéndum, aunque ahora diga que no, cfr. la declaración de Alfonso Guerra en la entrevista de ayer con Alsina).  Lo único que el electorado de ese tipo de personajes ha de tener claro es que     podrá hacerlo, es decir que (a estas alturas es claro)Frankenstein (la metáfora es de Rubalcaba) sacará  mayoría absoluta. Para eso es imprescindible que el PSOE no caiga por fuga de votos al PP y los demás no bajen (Podemos) o, al menos, se mantengan.
Ha habido manifestaciones de tres presidentes (los tres que tienen el PSOE) de CCAA que vienen manifestando su incomodidad con las políticas de Sánchez que suponen contradecir al Sánchez de las promesas electorales y, ultima mente, al Sánchez de antes de ayer. 
Yo les voy a ofrecer, desde la distancia de la sociedad civil, una estrategia para reponer la cosas a su estado democrático y reubicar la política en el marco constitucional. 
Sres. Emiliano García-Page, Guillermo Fernández Vara y Javier Lamban, háganse fuertes (aunque parecen no creerlo lo son), convoquen una rueda de prensa conjunta y pidan expresamente, por sus nombres uno a uno, a los diputados de los distritos de su territorio autonómico que voten en contra de las reformas de la sedición y la malversación.  Si es posible acompáñense de cuantos alcaldes del PSOE quieran unirse. 
Sánchez se apoya en algunos partidos antisistema (aunque estén en el sistema para demolerlo desde dentro) y partidos anti unidad territorial, que consideran España algo ajeno, partidos que le niegan la soberanía al pueblo español sobre la indemnidad de su territorio, arrogándose una soberanía propia (inexistente) y  supuestamente aplastada por la fuerza.  Pero Sánchez sólo con esos apoyos no es nada. Además, no suma, sino que resta. Sin el apoyo,  no ya mayoritario, sino total de su partido (basta que una decena de diputados vote en contra) Sánchez cae. Si no cae y se presenta una moción de censura, máxime con persona independiente propuesta, pídanles a esos mismos diputados que la apoyen o se abstengan y caerá.  Y con él caerá toda esperanza de esa minoría totalitaria que es el independentismo.
La operación democracia les saldrá bien, señores, tomarán el control del partido, restablecerán su democracia interna, evitarán la fuga de votos a otras formaciones políticas (como ocurrió en Andalucía) y restablecerán la cordura. No les hablo ya de la ética de la convicción (que es la que exhiben verbalmente), sino de la responsabilidad, que exige actuar para producir, desde dentro, una inflexión para  librar al PSOE de parásitos externos.
Si no hay acción habrá omisión connivente y el pueblo sabrá detectarlo. Perderán ustedes sus presidencias, lo mejor para ustedes será que caigan en el olvido, porque no hicieron en su momento lo que tenían que hacer.  Por último,  no se confíen en las redes clientelares, como suelo, si éstas sospechan su más que posible pérdida de poder, si notan debilidad (como la acreditan al haber con la boca pequeña y no actuar)  acudirán a otros para proteger sus intereses.

MANIFIESTO CONTRA LA REFORMA DE LOS DELITOS DE SEDICIÓN Y MALVERSACIÓN: EN DEFENSA DEL ORDEN CONSTITUCIONAL

Rechazamos las actuaciones del Gobierno cuyo propósito es obtener a cualquier precio el apoyo parlamentario de los partidos separatistas y de los que están contra la Constitución.

Cambiar los delitos de sedición y malversación supondrá un estímulo para atentar contra la Constitución y el ordenamiento jurídico democrático vigente.

Se deja impune la desviación de caudales públicos para realizar actos contra el Estado y la integridad territorial, lo cual es más lesivo aún que el lucro personal.

Es una burla hablar de ‘desinflamación del conflicto catalán’ cuando todos los condenados han declarado hasta la saciedad que volverán a intentarlo.

La Unión Europea no ha exigido reformar el delito de sedición en España, y menos su sustitución por un delito de desórdenes públicos.

Los hechos ocurridos en 2017 no fueron desórdenes sino un desafío al poder legítimo y al orden constitucional.

Pactar la redacción del decreto con los delincuentes carece de homologación en Europa.

Manifiesto

La Asociación para la Defensa de los Valores de la Transición, integrada por personas de distinta procedencia política, tras haber examinado la proposición de Ley Orgánica del PSOE y Unidas Podemos y de sus enmiendas en las que se abarata la Malversación de caudales públicos, se suprime el delito de Sedición tipificado en el Código Penal de 1995, siente el deber cívico de manifestar su oposición a su orientación y queremos trasladarlo al Gobierno, a los legisladores y a la sociedad española.

El Presidente Sánchez no mencionó en su discurso de investidura de enero de 2019 la modificación de los delitos de sedición y rebelión. La reforma de la sedición tampoco fue un compromiso electoral ni un acuerdo posterior con Unidas Podemos.

La Unión Europea no ha exigido reformar el delito de sedición en España, y menos su sustitución por un delito de desórdenes públicos. El Gobierno ha recurrido al ardid de amalgamar en una Ley Ómnibus la modificación de la Ley Orgánica del Código Penal con otros artículos de la Ley Orgánica del Poder Judicial y de la Ley Orgánica de la Represión del Contrabando, que podrían necesitar cierta adaptación a Directivas Europeas que nada tienen que ver con el Código Penal ni con el delito de sedición.

Pedro Sánchez quiere justificar esta proposición de ley para equiparar supuestamente la legislación española con la de la Unión Europea con el pretexto de que las penas en los países europeos es inferior a la existente en España. Esto no es cierto porque no se puede obviar que el Código Penal español permite bajar la pena de la sedición hasta los dos años y porque el delito de sedición se castiga en Europa de manera similar a España. La cuestión no está en el nombre del delito sino en saber si los hechos que castiga el actual tipo de sedición en España están castigados con menores penas fuera de nuestras fronteras. Pese a las diferencias formales y a las tradiciones legislativas penales de cada país, los delitos y las penas en materia de sedición en nuestro Código Penal son muy similares a las de otros países de nuestro entorno como Alemania, Francia e Italia.

Con esta reforma del Código Penal se pretende que un intento de ruptura del orden Constitucional se llame ahora un desorden público agravado, con una rebaja máxima de las penas que cumplirían los fugados y dejando abierta la puerta para que los indultados vean eliminada su inhabilitación y puedan concurrir en breve a las urnas.

El orden constitucional no se protege con un nuevo delito de desórdenes contra la paz pública. Una nueva tipicidad debería referirse necesariamente a otro bien jurídico como la lealtad constitucional y en torno a ella deberían crearse tipos penales con las conductas de las imposiciones independentistas de acuerdo con su gravedad, entre las que se encuentran el intento de separar una parte del territorio nacional que sería el delito más grave seguido de otras como la negativa a reconocer al Jefe del Estado.

Lo ocurrido en octubre de 2017 no fueron unos meros desordenes ni sus autores fueron condenados por un acto contra el orden público concreto. Fue un desafío al poder legítimo y al orden constitucional que emana de la soberanía popular, con una serie de actos encaminados a la independencia con movilizaciones masivas, las leyes de desconexión y actos de deslegitimación judicial y policial.

De todos es sabido que Esquerra Republicana de Cataluña no se iba a contentar con la supresión de la sedición y que el Gobierno no tiene un no para el grupo independentista. Por esa causa presentan la enmienda sobre la malversación y así consiguen la exoneración de responsabilidad penal o su reducción al mínimo para los autores de los episodios gravemente delictivos de 2017 y que para el futuro se deje penalmente atípico la desviación de los caudales públicos de todos los españoles para realizar actos contra el Estado y contra su integridad territorial lo cual es más lesivo aún que el lucro personal.

No nos podemos dejar engañar por lo que el discurso oficial denomina desinflamación del conflicto catalán ni por la argumentación de mantener los equilibrios políticos que en realidad son inexistentes, como se puede comprobar con el permanente conflicto político que bloquea las mayorías parlamentarias en el Parlamento de Cataluña, con la huida de cientos de empresas de la economía catalana, por la permanente desobediencia a las sentencias del Tribunal Constitucional y de los Tribunales en Cataluña y la presión a jueces y tribunales, así como por el boicot sistemático a que el español sea una lengua vehicular y a que los jóvenes puedan estudiar en esa lengua que es oficial.

Es una burla hablar de esa desinflamación cuando todos los condenados no han renunciado a la unilateralidad y han declarado que volverán a intentarlo. El propio Presidente de la Generalitat ha manifestado que esta reforma penal va a hacer más difícil perseguir el independentismo y que han conseguido bajar el precio para cuando lo vuelvan a intentar.

Pactar la redacción del delito con los delincuentes que lo han cometido es un hecho insólito que, eso sí, carece de homologación alguna en Europa.

Por eso, esta perversión del derecho penal mediante una ley particular para unas pocas personas y una sumisión a las pretensiones independentistas, que obedecen a la necesidad de contar con los votos de ERC y Bildu para los Presupuestos y quien sabe para qué más, no puede contar con nuestro silencio.

Por todo lo expuesto, las asociaciones y personas firmantes:

– Denunciamos el proceder del Gobierno de coalición y la tramitación legislativa elegida para una Proposición de Ley Orgánica cuya finalidad ha sido prescindir de los pertinentes informes de los máximos órganos consultivos y de la necesaria racionalización y debates de un problema jurídico de tanta trascendencia. No se debe olvidar que la verdad se encuentra en el procedimiento de búsqueda.

– Rechazamos las actuaciones del Gobierno cuyo propósito, más allá de los retóricos argumentos esgrimidos, no es otro que el de obtener a cualquier precio el apoyo parlamentario de los partidos independentistas y anticonstitucionalistas que en esta ocasión exigen la supresión del delito de sedición y la desactivación para unos cuantos del delito de malversación. La finalidad de esa imposición no es otra que eximir de las penas de sedición y de malversación y de la inhabilitación a aquellos que actuaron delictivamente contra la Constitución, la integridad territorial de España y la convivencia democrática al declarar unilateralmente, al margen de las propias leyes de la Generalitat, la independencia de Cataluña.

– Advertimos a la opinión pública que, con la actual tipificación del delito contra la integridad territorial como un simple desorden público supondrá un estímulo para impulsar comportamientos atentatorios contra la Constitución y el ordenamiento jurídico democrático vigente.

– Reclamamos de los Grupos Parlamentarios proponentes la retirada inmediata de los artículos de la Proposición de Ley Orgánica en todo lo que se refieran a los delitos de malversación, sedición y tipificación del desorden público agravado, cuyo efecto supondrá agravar las penas de los derechos de reunión y manifestación.

  • Requerimos a nuestros representantes en las Cortes Generales la urgente tipificación de un delito contra la Constitución con las penas recogidas en los códigos penales de las naciones europeas más avanzadas, para evitar un vacío legal que puede dividir aún más la convivencia democrática entre los españoles.

Asociación para la Defensa de los Valores de la Transición

Presidente de honor: Andrés Casinello, Teniente General y ex Director del CESED.

Presidente: Emilio Contreras, ex Gobernador Civil de Ávila y Santander.

Vicepresidente: Carlos Miranda, Embajador de España en OTAN y Reino Unido.

Vocales:

José María Mohedano, ex Diputado y Ponente del Grupo Parlamentario Socialista en la Ley del Código Penal de la democracia de 1995.

Carmela Garcia Moreno, ex Diputada y ex Senadora.

Abel Cádiz, ex Presidente de UCD-Madrid.

Fernando Martin Corroto, Abogado y Secretario de la Asociación.

Adhesiones

ENTIDADES:

Fundación Cultura Libre

Asociación por la Tolerancia

Ahora Tú

Regenerar España Ahora

Citizens pro Europe

Centro Libre Arte y Cultura CLAC

Asociación ULIS

Fundación Transición Española

Impulso Ciudadano

Asamblea por una Escuela Bilingüe (AEB)

Segadors del Maresme

Regenerar España Ahora REA

dCIDE

Centro Izquierda de España

Ampas Paralelas

Aixeca’t 

Convivencia Cívica Catalana

Cataluña Suma

Sindicato AMES

PERSONAS:

Elias Díaz, Catedrático de Filosofía del Derecho.

Fernando Savater, Catedrático de Filosofía y escritor.

Teresa Freixes, Catedrática de Derecho Constitucional y Vicepresidenta de la Real Academia Europea de Doctores.

Francesc de Carreras, Catedrático de Derecho Constitucional, Académico de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas.

Marcos Peña,  exPresidente del Consejo Económico y Social (2006-2017).

Eugenio Nasarre, ex Diputado.

César Antonio Molina, ex Ministro de Cultura, catedrático, escritor.

Gonzalo Quintero, Catedrático de Derecho Penal y ex Abogado General del Estado.

Manuel Aragón, ex Vicepresidente del Tribunal Constitucional y Catedrático.

Manuel Conthe, ex Secretario de Estado de Economía.

Javier Saenz Cosculluela, ex Ministro de Obras Públicas y ex Portavoz del Grupo Socialista.

Javier Tajadura, Profesor Titular de Derecho Constitucional de la Universidad del País Vasco.

Jorge Dezcallar, Embajador de España y ex Director del CNI.

Lourdes Plana, Presidenta de la Real Academia de Gastronomía.

Ignacio Sierra Gil de la Cuesta, Magistrado Emérito del Tribunal Supremo.

Pedro Bofill, ex miembro de la Ejecutiva Federal del PSOE y ex diputado por Teruel.

Sebastián Albella, Abogado y ex Presidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores.

Jaime Rodríguez Arana, Catedrático de Derecho Administrativo, ex Diputado.

Araceli Mangas, Académicade la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas.

Virgilio Zapatero, ex Ministro de la Presidencia y catedrático.

Felix Ovejero, Profesor de Filosofía Política de la Universidad de Barcelona.

Maria Ángeles Pérez Samper, Catedrática y Miembro de la Real Academia de la Historia.

Miguel Ángel Cortés, ex Secretario de Estado.

Beatriz Jimenez de Parga, Abogada

Salvador Fernández Moreda, ex Diputado, ex Presidente de la Diputación de La Coruña.

Yago Pico de Coaña, Embajador de España.

Julian García Vargas, ex Ministro de Defensa y de Sanidad y ex Diputado.

Miriam Tey, Presidenta del Centro Libre Arte y Cultura, y Editora.

Emilio Lamo de Espinosa, ex Presidente de la Real Fundación Elcano y Catedrático.

Miguel Martínez-Carrasco Pignatelli, Profesor Titular de Derecho Financiero y Tributario.

Lorenzo Prats Abentosa, Catedrático de Derecho Civil.

José Luís Leal, ex Ministro de Economía.

Pedro Barceló, Magistrado.

Daniel Berzosa López, Profesor de Derecho Constitucional  CUNEF y Miembro del Comité de la Global Academy de Citizens pro Europe.

Francisco Tomas y Valiente, Periodista.

Cándido Paz Ares, Catedrático de Derecho Mercantil.

Eduardo Blanco Pereira, Director General Consejo Superior de Deportes, Concejal Ayuntamiento La Coruña.

Carlos Pérez Castro, Presidente Instituto Europeo Posgrado.

José Luís Adam Muñoz, Profesor de la Universidad Internacional de Catalunya.

Eligio Hernandez, Abogado, Magistrado jubilado, ex Fiscal General del Estado, Ex Vocal    del CGPJ.

Ángel Rivero Rodríguez, Profesor de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales de UAM.

Gonzalo Pino Bustos, ex secretario Política Sindical UGT Confederal y ex Secretario general de UGT en el País Valencià.

José Andrés Rozas, Catedrático de la Universitat de Barcelona, Vicerrector.

Soledad Becerril, ex Defensora del Pueblo y ex Ministra de Cultura.

José Luís Linares Pineda, Catedrático de Derecho Romano de la Universidad de Girona.

Vera Pawlowsky Glahn, Profesora emérita de la Universidad de Gerona en Ciencias de la Computación, Matemáticas Aplicadas y Estadística.

Jaime Carvajal y Urquijo, Empresario.

Paulino Plata Cánovas, ex Consejero de Agricultura, Turismo y Cultura de la Junta de             Andalucía y ex Alcalde de Antequera.

José Luis Corcuera, ex Ministro de Interior, ex Diputado y dirigente de la UGT.

Francisco Vázquez, Embajador, ex Alcalde de La Coruña y ex Diputado.

Nuria Amat Noguera, Escritora.

Francisco López Rupérez, ex Presidente del Consejo Escolar del Estado.

José Acosta Cúbero, ex Diputado.

Mercedes Galiana, Profesora de la UCAM.

Sergio Llebaría Samper, Catedrático de Derecho Civil en ESADE

Ramón Aguiló, ex Alcalde de Palma e Ingeniero Industrial.

Fabio Pascua Mateo, Catedrático Derecho Administrativo UCM.

Jesús Quijano, ex Diputado, Catedrático de Derecho Mercantil.

Elena Flores, ex Senadora y ex Secretaria de Internacional de la CEF del PSOE.

José María Múgica, Abogado.

Antonio del Real, Director, Productor y Guionista de Cine.

Miquel Viñas Ciordia, Catedrático de Microbiología de la Universitat de Barcelona

Alfonso Garrido Ávila. ex Gobernador Civil y Delegado del Gobierno en                        Andalucía, ex Senador.

Fernando Múgica, Abogado.

Antonio Miguel Carmona Sancipriano, Profesor de Economia.

Salvador Fernández Moreda, ex Diputado y exPresidente de la Diputación La Coruña.

Ramón Alvarez de Miranda, ex Diputado.

Oscar Uceda Márquez, President de la asociación ‘Historiadors de Catalunya’.

Montserrat Baras, Profesora en Universitat Autònoma de Barcelona, departamento de Ciencias Políticas.

Manuel Jiménez Barrios, ex Diputado andaluz. Ex Vicepresidente de la Junta de         Andalucía.

Ruben Múgica, Abogado.

Salvador Clotas Cierco, ex Diputado y ex Secretario de Cultura de la CEF-PSOE.

Zenón Jiménez-Ridruejo Ayuso, Catedrático de Economía.

Nicolas Redondo Terreros, ex Diputado y ex Secretario General del PSE.

Miguel Ángel Ibáñez Giner, ex Diputado y  ex Presidente del Grupo Parlamentario de C’s en la Diputación de Barcelona.

José Nogueira Fernández, Vicesecretario de la Mesa Parlamento Gallego, diputado provincial y concejal Ayuntamiento La Coruña.

Miguel Cid Cebrián. Ex Senador y ex Alcalde de Ciudad Rodrigo.

Antonio Ojeda Escobar, Notario. Ex Presidente del Parlamento de Andalucía.

Juan Salcedo Martinez, Catedrático.

Alejandro Cercas, ex Diputado y ex miembro de la Ejecutiva Federal del PSOE.

Eduardo Martín Rubio, ex Asesor Área Internacional UGT Confederal y Profesor.

Nona Inés Vilariño, Diputada constituyente, concejala Ayuntamiento de Ferrol.

Javier Marín Vázquez, ex miembro delConsejo Nacional y Director de Formación PSC y Secretario General de la Alianza de la Izquierda Republicana de España.

Carmen Hernando Martín, Profesora Titular en Universitat Politècnica de Catalunya.

José Antonio Díaz Martínez, Catedrático Sociología UNED ex vicesecretario general PSM.

Rafael Delgado Rojas, ex Secretario general de la Vicepresidencia del Gobierno.

Juan José López Garzón, Catedrático.

Enrique León Calviño, ex Alcalde de Villagarcía.

Joaquín Bellón Martínez, ex Senador.

Paloma Abarca, catedrática de Derecho Internacional Universidad de Madrid.

José Luis Méndez Romeu, ex Secretario de Estado de Cooperación Territorial, Conselleiro de Presidencia en la Xunta de Galicia  y Concejal Ayuntamiento La Coruña.

José Luis Martínez López Muñiz, Catedrático de Derecho Administrativo

Tomás Gómez Franco, ex secretario general PSM-PSOE.

Fernando Sanz, ex Diputado.

Ignacio Magado Bernal, Catedrático Universidad Autónoma de Barcelona.

Daniel Rubio Ruiz, Concejal del Ayuntamiento de Lérida. Profesor de Historia UNED.

Luisa Costa Ortega, Delegada UGT Servicios Públicos Sector Postal  Menorca

José Carlos de los Riscos Hidalgo,  ex Secretario general PSOE  de Boadilla del Monte

Ana Remesal Ortiz, Profesora colaboradora de la Universidad de Barcelona.

José María Córdoba Alós, Concejal del Ayuntamiento de Lérida.

Albert Reig Tapia, Catedrático de Ciencia Política en la Universidad Rovira i Virgili.

Beatriz Rodriguez Salmones, ex Diputada.

Maria Rosa Vindel López, abogada y ex Senadora.

Alfonso Ruíz de Asín, Fundador de la Asociación Europea de Radio.

David Carpio Briz, Profesor de Derecho Penal de la Universidad de Barcelona.

Teresa Nevado Bueno, Secretaria General del Lobby europeo de Mujeres en España.

Bernardo Bueno Beltrán, ex Diputado andaluz.

Vicente de la Quintana Díaz, Asesor del Parlamento Europeo.

Angels Ribes Duarte, concejala de Valents en el Ayuntamiento de Lérida.

Julio Ignacio Iglesias Redondo, Alcalde de Ares y Profesor de Derecho Civil en la USC.

Manuel Castillo Zambudio, Profesor asociado, Universitat Autonòma de Barcelona.

Antonio Espinosa Cerrato, ex Diputado del Parlament de Catalunya (2015-2021)

Susana Beltrán, Profesora agregada de Derecho Internacional en la UAB

Ricardo Pérez Tomás, Profesor en Universidad de Barcelona.

… 255 más.

Hoy día de la constitución de 1978. Células madre, por José Soldado

José Soldado

¿Hoy es un día de fiesta o de reflexión constructiva?  Supongo que si dedicamos un día a celebrar la constitución será para que ese día deparemos en ella y analizamos su estado de salud…por si hay que ayudarle. Los actos públicos de los políticos, las medallas, y demás bagatelas que nutren el ego están bien si son merecidas, pero nosotros creo que le debemos a esta democracia vigilar que no esté siendo, poco a poco, aniquilada por sus enemigos que son muchos más de lo que parece. Hemos llegado al punto de que Otegui (que no es demócrata porque es marxista leninista y eso, como es sabido, es la antítesis de la democracia liberal) lo ha tenido que decir para que algunos se enteren: El Estado necesita a los que quieren destruir el Estado. Traduzco: el gobierno (ejecutivo y consorcio legislativo que lo sostiene) necesita a quienes quieren destruir la unidad nacional para seguir gobernando y lo que quieren destruir la unidad nacional y territorial necesitan a este gobierno. Ellos usan la palabra,  en el análisis marxista, una estructura al servicio de una clase, ideología, o de otra nación invasora. Hablan de estado, que es un ente jurídico, separándolo del concepto de nación (para Bueno nación política sólo es la que tiene un Estado). Algo, pues, artificial frente al concepto de nación (prefieren «pueblo») étnica o lingüística que quiere su propio estado (es decir su propia estructura, en su mentalidad, de represión e imposición ideológica).  Las palabras de Otegui (no desmentidas por ningún miembro del gobierno) implican que el gobierno sabe que su socio quiere destruir el Estado (sacarlo de un territorio, expropiárselo a unos ciudadanos) desgajando, a su vez, la nación política. Sin embargo, la permanencia en el poder es, deducción por los hechos, prioritaria a las intenciones de Otegui y su grupo independentista, que deben tomarse como un efecto colateral admisible y sus declaraciones como «fuego amigo».  Lo que, al parecer,  no saben los colectivistas (por nacionalistas) del PNV es que a ellos les harán lo mismo los colectivistas (por nacionalistas y socialistas, mezcla fatal) lo mismo si alcanzaran la independencia.
Es un ejemplo por no reiterar el (igualmente grave corrupción) asalto ideológico al Estado mediante las redes  clientelares.
La degeneración de la democracia liberal, un sistema basado en el individualismo, mediante la penetración del colectivismo y sus técnicas a largo plazo no nos permite hoy, para evitar esa corrupción de la democracia liberal  actuar simplemente sobre la superficie de las políticas que es lo que suelen hacer los partidos. Es necesario recuperar el espíritu de la democracia, su esencia, sus orígenes culturales y filosóficos, recomponer el tejido y a ese tratamiento me referí en otra entrada como tratamiento con células madre. El velo contaminante del colectivismo (que no es moderno, sino tan antiguo como Esparta y tan moderno como las teocracias moderna  o el marxismo, tan antiguos y tan modernos) ha permitido a los Procustos hacer ingeniería social (alargando, recortando y ofreciendo seguridad mediante paguitas de subsistencia).  España tiene un potencial gigantesco pero está atenazada, come un pobre menú en el hostal de Procusto que se ha convertido en el supremo intérprete de la Constitución. Hoy está directamente en el gobierno. 
Así que vayamos directamente a los orígenes. He extraído algunas células madre, en este caso de Benjamin Constant.  De él se dijo que «amaba la libertad como otros aman el poder». Era un liberal auténtico de aquel batiburrillo de finales del XVIII (donde el indivodualismo y el colectivismo jugaron sus bazas). Pertenece al sector luminoso de la filosofía política, ese conjunto de hombres realmente buenos cuya obra los define perfectamente como puede ser también Locke, Adam Smith, Montesquieu,  Aron o el propio Hayek. Aman el hombre (no son doctrinas basadas en el odio y su consecuencia la lucha entre colectivos, sino en la colaboración respetuosa de todos los intereses en juego), en definitiva y buscan formas de intersubjetividad que parten del respeto al individuo que se constituye en un fin en sí mismo, en una sociedad a partir de esa premisa donde todos se saben necesarios y todos tienen algo que ofrecer y algo que necesitar. La doctrina implica que la colaboración (además de suponer una forma de moral colectiva más elevada) es mucho más productiva y que la libertad es un requisito imprescindible para el verdadero progreso individual y, en consecuencia, social; mientras que cierto concepto de igualdad, salvo la igualdad ante la ley que sí es imprescindible por las mismas razones, es en realidad una trampa colectivista que tiene que ver (de modo más sofisticado) con la cama de Procusto: todos iguales, todos muertos al erradicar, precisamente, el factor clave del progreso y de la división del trabajo. El primero de clase en procustianismo hoy en día es Kim Jong-un,   pero hay muchos alumnos aventajados en todo el planeta, incluso en España. Todo colectivismo tiende  a eso y va implantando semillas en todas las democracias liberales porque, en realidad, ni creen en el individuo como fin en sí mismo, ni creen en la democracia liberal, simplemente se ha adaptado para conseguir sus fines igualitaristas y su control (ellos no son iguales, como recordó Orwell, unos son más iguales que otros… hasta en las hormigas hay una reina que tiene el monopolio del poder y la explotación y también zánganos, también en las termitas y las abejas prototipos de la igualdad de resultados y, como puede, apreciarse, su vida ha cambiado poco en los últimos millones de años, de hecho hay algunas atrapadas en resina y eran igualitas que ahora hace 50.000.000 de años). 
Por eso creo que tenemos un problema de raíz, que las democracias liberales están siendo afectadas, en sus raíces. y que el único tratamiento posible es con células madre que nos hagan retornar a los orígenes y -una vez que el pensamiento liberal goce de cierta hegemonía- restablecer las democracias que, sin dejar de serlo, por supuesto, se han apartado de sus fundamentos, transitando un camino cuyo final es el mundo de Huxley, donde, como podéis recordar, los individuos sólo podían soportar tanta ignominia plana mediante la droga denominada soma. 
Ahí van esas células madre (he procurado extraer de dos de las obras influyentes de Constant, aquéllo que tiene que ver con eso dicho, con las raíces mismas del problema), como hablan de los principios son de una actualidad extraordinaria y aplicables a situaciones concretas que estamos viviendo:
La libertad de los antiguos frente a la de los modernos (Discurso en el Ateneo de Paris el 20.02.1819 (Este discurso fue luego incluido por Constant su “Curso de política constitucional”)

“… hemos vivido bajo gobiernos abusivos, que sin ser fuertes eran vejatorios, absurdos en sus principios, miserables en sus acciones, gobiernos que tenían como resorte la arbitrariedad y como objetivo el empequeñecimiento de la especie humana.”

“…la libertad individual es la primera necesidad de los modernos. Por lo tanto, jamás se debe pedir su sacrificio para establecer la libertad política”

“… la libertad individual, repito, es la verdadera libertad moderna. Y la libertad política es su garantía.”

“… nadie tiene el derecho de arrancar al ciudadano de su patria, al marido de su mujer, al padre de sus hijos, al escritor de sus meditaciones, al anciano de sus costumbres. Todo destierro político es un atentado político.”

“. .. el peligro de la libertad moderna radica en que, absortos en el disfrute de nuestra independencia privada y en la búsqueda de nuestros intereses particulares, renunciemos con demasiada facilidad a nuestro derecho a participar en el poder político.”

“Los depositarios de la autoridad no dejan de exhortarnos a ello. ¡Están completamente dispuestos a ahorrarnos todo tipo de preocupaciones excepto la de obedecer y la de pagar! nos dirán:”¿ Cuál es el en el fondo la finalidad de vuestros esfuerzos el motivo de vuestros trabajos el objetivo de vuestras esperanzas?¿ no es acaso a la felicidad? Pues bien dejadnos hacer y os la daremos”. No, señores, no les dejemos hacer. Por muy conmovedor que sea ese interés tan entrañable, pidámosle a la autoridad que permanezca dentro de sus límites; se limita a ser justa. Nosotros nos encargaremos de ser felices.”

………

 “Libertad de pensamiento” (libro VIII su obra “Principios de Política”, escrita en 1806 y publicada en 1815). “La libertad política sería algo carente de valor si los derechos de los individuos no estuvieran protegidos contra toda violación. Cualquier país en el que no se respeten esos derechos es un país sometido al despotismo, con independencia de cuál sea la organización nominal del Gobierno.”

 “los gobiernos ignoran el daño que se hacen a sí mismos al reservarse el privilegio exclusivo de hablar y de escribir sobre sus propios actos. No es creíble nada de lo que afirma una autoridad que no permite que se leresponda.es creíble todo lo que se afirme contra una autoridad que no tolera el examen”

“Colatino pudo exponer en la plaza pública de Roma el cuerpo de Lucrecia, y todo el pueblo estaba informado del ultraje que había tenido lugar… si los gobiernos efímeros que tiranizaron Francia atrajeron sobre ellos el odio público,  no fue tanto por lo que habían hecho como por lo que confesaron. Se vanagloriaban de sus injusticias. Las publicaban en sus diarios.”

“todas las barreras civiles, políticas y judiciales se vuelven ilusorias si no hay libertad de prensa. La independencia de los tribunales puede ser violada con desprecio por la Constitución mejor redactada. Y si la divulgación pública no está garantizada, eso delito no será sancionado,  pues quedará cubierto por un velo. Los propios tribunales pueden prevaricar en sus juicios o alterar el proceso. La única salvaguardia al debido proceso sigue siendo la publicidad. La inocencia puede ser puesta entre rejas. Si la publicidad no advierte a los ciudadanos del peligro que se cierne sobre sus cabezas, los calabozos retendrán indefinidamente a sus víctimas gracias al silencio universal.” …” Además, el juicio por jurados representaría una garantía contra esos abusos en la interpretación.”

“Restringir hoy la libertad de prensa es restringir toda la libertad intelectual de la especie humana.”

“Hace 400 años, España era más poderosa y estaba más poblada que Francia. Ese imperio antes de la abolición de las Cortes comer tenía 30 millones de habitantes; hoy tiene 9. Sus naves cubrían todos los mares y dominaban todas las colonias. Su armada que soy inferior a la de Inglaterra, a la de Francia y a la de Holanda. Sin embargo, el carácter españoles enérgico, valiente, emprendedor. ¿A qué se debe entonces esa sorprendente diferencia entre el destino de España y el de Francia? A que en el momento en que la libertad política ha desaparecido de España, nada ofreció ya un nuevo medio de desarrollo a la actividad intelectual y moral de sus habitantes. Se atribuirá sin duda la decadencia de España a los defectos de su administración, a la Inquisición que la gobierna, a otras 1000 causas inmediatas. Pero todas estas causas tienen el mismo origen. Si en España hubiera existido libertad para el pensamiento, a la administración habría sido mejor, porque se habría visto iluminada por las luces de los individuos.”

“El mayor servicio que la autoridad puede hacer a la ilustración es no ocuparse de ella. Dejar hacer es todo lo que se necesita para llevar al comercio al más alto grado de prosperidad; dejar escribir es todo cuanto se necesita para que el espíritu humano alcance el más alto grado de actividad, penetración y exactitud.”

“La naturaleza, al crear al hombre, no consultó a la autoridad”

“”Los líderes de los pueblos ignorantes”, dice Bentham, “siempre han terminado por ser víctimas de su política estrecha y pusilánime. Esas naciones envejecidas en la infancia, bajo tutores que prolongan su imbecilidad para gobernar las más cómodamente, siempre han sido presa fácil para el primer agresor.”” (la cita es a la obra de Bentham, “Tratados de legislación civil y penal”)

“La verdadera causa de esas vicisitudes de la historia de los pueblos radica en que la inteligencia del hombre no puede permanecer estacionaria. Si no se la detiene, avanza. Sí se ve detenida, retrocede, puesto que no puede permanecer en el mismo punto. El pensamiento es el principio de todo. Si se desalienta el que se ha ejercido sobre sí mismo, dejará de ejercerse sobre cualquier otro objeto, salvo con languidez. Se diría que, al verse apartado de la esfera que la expropia, quiere vengarse, mediante un noble suicidio, por la humillación que se le infringe. Ningún esfuerzo de la autoridad servirá para devolverle la vida. El movimiento artificial e ininterrumpido que recibe se parece a esas convulsiones que un arte más terrorífico que útil imprime a los cadáveres sin conseguir reanimarlos.”(…) ” todo sigue en marcha, pero por las órdenes y las amenazas. Todo es más caro, porque los hombres se hacen pagar para descender al rango de simples máquinas. El dinero ha de cumplir la función de la opinión la emulación y la gloria. Todo es menos fácil, porque nada es voluntario. El gobierno es obedecido en lugar de secundado.” (…)” Así pues, todo cae en silencio, todo degenera, se hunde, todo se degrada en una nación que ya no tiene el derecho de expresar su pensamiento y, tarde o temprano, semejante imperio ofrece un espectáculo similar al de las planicies de Egipto, en las que vemos cómo una inmensa pirámide descansa sobre el polvo árido y reina sobre desiertos silenciosos.”

 “Al limitar la manifestación del pensamiento, se le cierra el talento su más bello camino. Pero no se evita que la naturaleza dé a luz a hombres con talento. Y su actividad necesita ejercerse. ¿Qué ocurrirá? Que los hombres se dividirán en dos clases. Unos, fieles a su destino original, atacarán a la autoridad. Los otros se precipitarán en el egoísmo y emplearán sus facultades superiores para acumular todos los medios de goce, única compensación que les queda. Así, la autoridad, con su extraordinaria actividad, habrá repartido a los hombres de espíritu en dos grupos: unos serán sediciosos, los otros, bribones. Y sin duda los castigará, pero por el crimen que ella misma ha cometido.”

Saludos 
José Soldado Gutiérrez.

La página de DEMOS 78

Buenas tardes: Este Estado-dentista  le ha matado el nervio a la sociedad civil.

Creo que hay que distinguir entre la comisión de delitos (que se produce en todos los ámbitos) y para lo que está el código penal y la corrupción del sistema político.

 La democracia es un artificio complejo donde confluyen el Derecho (cuyos principios son muy anteriores), el Estado, la nación, la sociedad civil (que no es exactamente lo mismo la nación), los poderes económicos, los profesionales, los religiosos y, por supuesto, la prensa, etc.

 La separación de esos poderes y una sana tensión es esencial para que el sistema funcione: la necesaria separación del poder económico (que lo tiene el estado como y también mana de la sociedad civil) y el económico en cierto grado supuso la superación del mercantilismo y la llegada del capitalismo. El capitalismo supone la separación de los poderes económico y político. Si bien la separación absoluta es muy difícil (hay obra pública, etc.) el principio que funda el capitalismo es ese.

 Frente al avance que supuso la etapa capitalista (con sus defectos, obviamente, pero mucho mejor que la mercantilista) hubo una reacción de naturaleza netamente política desde los totalitarismos cuya pretensión no era otra que la unidad indisoluble del poder político y el económico. El hecho de que Marx pretenda la superación del Estado (al que considera un instrumento del modo de producción capitalista) no debe llamarnos a engaño porque en la fase socialista (dictadura del proletariado) previa a la comunista (desaparición del Estado al no necesitarse ya por haber desaparecido la clase burguesa) la realidad es que el marxismo constituyó en la fase socialista los estados más tiránicos y potentes que se han conocido y, por supuesto, nunca llegaron a la utopía comunista.  El otro grupo de hegelianos (nacional socialismo y fascismo) si bien admitían la propiedad privada (frente al comunismo que no la admitía) y la empresa privada ésta estaba al servicio del Estado y de la política.

 Una de las claves del fracaso de esas ideologías es precisamente el retorno a sistemas antiguos de identificación absoluta del poder político y del económico. Ese análisis esencial de los poderes no lo hizo Montesquieu (que se refiere sólo a los políticos) lo hizo, está, en uno de los pensadores más grandes de la historia de la humanidad: Adam Smith.

 Del mismo modo los totalitarismos se hacen con el poder religioso o intentan destruirlo. Ese poder tiene un peligro para todo totalitario: desacredita el poder terrenal. Es, podríamos decir, una enmienda a la totalidad. Y lo es porque precisamente es también una totalidad, al ser un poder cuyos planteamientos son absolutos, indiscutibles, razón por la que también es un grave error otorgarle el poder político (teocracias). En las sociedades liberales democráticas el poder religioso tiene su ámbito en la sociedad civil, es decir tiene auctoritas entre sus seguidores pero carece (o debe carecer) de potestas.

 Y así las demás instituciones civiles: prensa, partidos políticos, sindicados, colegios de profesionales, asociaciones, fundaciones, etc.  Esos son los poderes de la sociedad civil y para que no se desnaturalicen deben ser financiados en exclusiva (1) de forma voluntaria y (2) con dinero propio de casa uno de sus seguidores.

 Cuando el estado se hace con los poderes sociales primero la sociedad civil  y luego la nación queda indefensa frente a su propio Estado.   Y queda indefensa de manera parecida (no sanguinaria sino maniatada) a como queda en los sistemas totalitarios: porque el Estado mediante mecanismos de dependencia económica arranca la voz de la nación.

 De ese modo los sindicatos se especializan en detraer riqueza de la nación para los propios fines de la estructura sindical, lo partidos políticos dejan de ser la voz de la nación en las Cortes, para limitar el gasto (que para eso nacieron) y se convierten en la causa fundamental del gasto con las excusas más peregrinas, y la prensa se autocensura para no perder subvenciones y anuncios. La iglesia se contiene porque tiene un parto por los concertados, la asociaciones civiles se construyen al revés: primero el Estado define su actuación de ingeniería social (autoprotectora de sus propios privilegios) y en función de esos objetivos establece la subvención.

 Los sindicatos, piden leyes verticales (como con Franco) antiliberales que mantienen unos índices de paro inusitados en cualquier lugar del mundo. Son las que les convienen a ellos, no a los trabajadores. Por eso  nunca huelgan con sus gobiernos (son de clase, de lucha de clase, en España no hay apenas sindicatos de verdad como en Alemania o Suecia) y revientan las calles cuando sus “enemigos” gobiernan y, entre tanto, 4.000.000 de parados

https://www.epdata.es/datos/paro-registrado-datos-graficos/38/espana/106

 ¿Qué supone esto?  Pues supone,  unos 4.000.0000.000 mensuales En desempleo (la cifra es meramente expositiva, el gasto exacto exigiría un estudio a fondo y este no es el lugar, basta con una aproximación a los efectos del argumento que deberá ser corregido con las cifras reales) al mes. Pero si esos 4.000.0000 de parados estuvieran trabajando pagarían IRPF, seguridad social y demás lo que suponiéndoles un gasto por unidad de 900 euros al mes son 3.600.000.000 euros al mes.  Es decir, el agonioso Estado que acapara todos los poderes resulta que deja de ingresar esta cantidad y gasta aquélla cantidad que en saldo supone un total de 7.600.000.000 euros al mes lo que supone 91.200.000.000 euros al año, cada año mientras se mantenga la situación el Estado (extrayéndolo previamente de la nación) gasta 48.000.000.000 euros en desempleos y deja de ingresar 43200000000.

 Agradecería ayuda y correcciones de los economistas de Demos 78, al respecto.

 Las causas inmediatas del paro son las leyes laborales, la jurisdicción especial (inserta todavía, en gran medida,  en conceptos obsoletos como lucha de clases) y la disfunción de los sindicatos porque no son un poder civil (costado voluntariamente por sus afiliados) sino una extensión del Estado y de ciertos partidos políticos (que al tiempo también lo son).

 Los partidos políticos. Otro tanto. Representan a la sociedad civil pero cobran del Estado. La razón vino de la izquierda. Discurso: si se autofinancian sólo los ricos tendrán un partido político y los pobres no podrán hacerse representar, de modo que el Estado debe pagarlos a todos y así ¡todos iguales!.  Aparentemente el discurso es correcto pero, sin embargo, es más falso que un euro de madera. Especialmente en una sociedad con amplísimas clases medias, donde cualquier puede disponer de 5 euros al mes o acudir a una cena de partido para financiarlo y defender sus propios intereses. Como en todo discurso extractivo tiene un fin noble y otro real y oculto. Fin noble: igualad de todos en la representación política. Fines reales y oculto tiene dos: (1) que los demás te financien tus propios intereses y (2) residenciarlo todo en el Estado donde, desde Gramsci, hay que atrincherarse para cambiar la sociedad desde ahí.

 A ver si quieren atrincherarse y cambiar la sociedad desde el Estado (apoderándose de él) es un deseo como otro cualquiera pero una democracia no puede tolerar ese tipo de trampas de una minoría sobre una mayoría, una minoría que quiere hacerse con todo el poder (sea la que sea, me da igual).

 Cuando ese desequilibro entre poder civil y estatal se produce con la intensidad que se ha producido en España es lógico que proliferen las redes clientelares (el que se hace con el Estado gana y el estado no es más que un conjunto de individuos, cuando más coloquen más poder) y lo lógico es que proliferen los ERE (el mayor desfalco delictivo que se conoce en Europa realizado a la nación desde el Estado) aparezcan los Bárcenas o las Gürtel, las Filosa y demás. 

 Si no empezamos por las causas, si la sociedad civil no toma el control (nunca lo ha tenido realmente quizá por temor de los constituyentes a la sociedad civil diseñaron un sistema muy vertical) de sus poderes que le han sido arrebatados, la guardia civil no dará abasto a deteneter, los separativos serán irreversibles (el separativos catalán es una creación del pujolismo es decir del Estado que se hizo con el poder económico, partidos políticos, sindicatos, asociaciones, etc. vía subvenciones y sueldazos) y el enfrentamiento entre Estado y nación será inevitable porque aquél habrá dejado “ganarse la vida” sirviendo a ésta que, desarmada, se ha convertido en vallado y los vasallos, tarde o temprano, asaltan la Bastilla.

 Si hubiera un líder (bastaría con uno) capaz de entender que hay que devolverle su poder a la sociedad civil, que es lo mejor para todos, incluido el Estado, modificaría la ley de financiación de los partidos políticos, liberalizaría a los trabajadores de las leyes laborales artrósicas, erradicaría cualquier subvención pública a sindicatos lo colocaría a nivel de reforma constitucional y penalizaría tanto la dación directa o indirecta de dinero público a partidos políticos y sindicatos y a sus receptores. Y lo mismo con la prensa

 Dos preguntas: ¿Cómo es posible que un periodista que gana 1000 euros al mes, que tiene un empleo precario, que pertenece a una clase radicalmente distinta a la del empleado de un Ayuntamiento defienda lo que hay en vez de pedir un estatuto único para todos los trabajadores y ver la realidad desde su posición?  Y ¿Cómo es posible que un periodista (o un cómico showman) que tiene 19 pisos en Madrid, es millonario y tiene una vida privilegiada haga lo mismo que el mileurista?

 ¿Ideología? No y si (la ideología, parafraseando a Cervantes, en no pocas ocasiones se fragua en la cocina del estómago). Son las subvenciones: ambos tienen el mismo interés trabajan para velar por los intereses de un Estado que los sostiene engañados (por cierto).  Yo te pago (millones o mil euros, hay gente para todo) y tu me sigues el discurso. Cierto que ese Estado una vez está controlado por unos y otra por otros pero la ventanilla del dinero es del Estado por eso quieren controlarlo (y de lo que se trata, sin embargo, es de que para ciertas actividades no haya ventanilla del dinero en el Estado). 

 Que el Estado asuma todos los poderes, saliéndose de su ámbito de poder,  es lo que hace corrupta una democracia.  A partir de ahí (cuando la sociedad carece de resortes de defensa de sus intereses) el Estado se vuelve muy vulnerable porque deja de ser democrático, pierde el norte y se expone a asaltos indeseables. 

¿Es una paradoja que un Estado tan intervencionista sea mucho más vulnerable, más débil? Sí, pero no es mía, se debe a R. Arón (Introducción a la filosofía política). Y sí, se vuelve vulnerable porque -así he entendido la paradoja- al carecer de contrapoderes (los sociales) se convierte en una suerte de monarca absoluto fácilmente manipulable y sometido a intereses concretos, lejos del interés general al que se debe. Un Estado asaltable y que deja de servir para sus fines. 

 De modo que mi opinión es que los casos de “corrupción” son el grano de pus, la pústula, que denota una grave enfermedad política que hay que tratar no sólo con paliativos (policía, fiscales, jueces que en el largo plazo y si no se para pueden llegar a infectarse), sino con tratamientos políticos de fondo que erradiquen las causas.  Lo de Valencia del subdelegado es propio de un Estado absoluto: da igual que ya estuviera imputado porque este Estado-dentista  le ha matado el nervio a la sociedad civil.

Cuando señalamos un caso de corrupción siempre surge un “y tu más” porque las causas persisten. Siempre le haba la sartén al cazo. Si juzgamos sabiamente (como aconsejaba el poeta) ese “y tu más” es una manta encubridora. La democracia es un sistema de equilibrios y la nuestra los rompió hace muchos años.

 Esta España en la que el Estado ha asumido todos los poderes me parece inviable, pero confío en que se producirá una inflexión, siempre ha ocurrido en la historia, la cuestión es con qué coste y cuanto tiempo se ha llevado.

 Saludos,

José Soldado Gutiérrez.