Categoría: Reino Unido

UCRANIA, PRIMERAS CONCLUSIONES TRAS DOS MESES DE GUERRA

F.  Javier Blasco, coronel (r). 24 de abril de 2022

Cuando un conflicto bélico, creado y manipulado por Putin en este caso y que no le está dando los resultados esperados ni deseados, lleva ya dos meses en activo e in crescendo y en él se han empleado muchos medios y todo tipo de unidades, se puede decir que, tanto por cuestión del tiempo como por la forma, deben sobresalir un buen número de conclusiones que pongan de manifiesto gran parte de los aciertos y de los errores que se han cometido en el mismo.

En primer lugar, cabe destacar que por la parte rusa no se han tenido en consideración ninguno de los siguientes tres ‘principios fundamentales’ que nosotros consideramos fundamentales para lograr el éxito en las operaciones.

No existía una determinada ‘voluntad de vencer’ en un ejército cuyos dos tercios, cómo mínimo, son de tropa de recluta, mal preparada y dotada de un material de dudosa capacidad y modernidad a la que se le sometió a más de un mes de constantes trasiegos y movimientos de distracción alrededor de las fronteras ucranias, aparentando estar de maniobras. Principio que, por el contrario, ha sido vital en las filas ucranias.

La más que necesaria ‘acción de conjunto’ de todos los medios terrestres, navales y aéreos implicados en la operación, debido a diversas circunstancias, errores y falta de previsión, munición o de entrenamiento, fundamentalmente del sector aéreo, tampoco se llevó a efecto cómo debía.

Por último, el principio de la ‘sorpresa’ nunca fue tenido en consideración, dieron tiempo a los ucranios a recibir todo tipo de información sobre el despliegue enemigo y los tres esfuerzos por donde iban a romper el frente. En definitiva, los ucranios, gracias a la inteligencia norteamericana conocían su orden de batalla y, debido a los dilatados amagos les dio tiempo a recibir apoyos, instrucción o refuerzos, principalmente por parte de EEUU.  

El ‘punto decisivo’ (aquel que se marca y define en toda operación y cuya toma, caída, mantenimiento o posesión determina el éxito o el fracaso de cualquier operación de envergadura), Kiev fue bien definido, pero no se emplearon los medios necesarios para su toma rápida, efectiva o total, tal y como estaba prevista en la maniobra inicial.

La ‘Doctrina’ rusa (documento base que marca la correcta manera de conducir el combate) es una mera evolución de la soviética de los años 30 del siglo XX. Doctrina, que se basaba en el empleo en profundidad de unidades completas en masa que eran sobrepasadas cuando las de primera línea quedaban anuladas o muy desgastadas, no se puede aplicar en estos momentos, porque la entidad del ejercito ruso es muy inferior a la del de la URSS. 

Otro tanto sucede con la forma de ejecutar el ‘planeamiento y la conducción de la maniobra’ que, en este caso, ha sido totalmente ‘centralizada’ a pesar de haber requerido una descentralización en la ejecución, ya que esta era llevaba a cabo por tres frentes y ejes diferentes.    

La pobreza de la capacidad logística del ejército ruso para alimentar la batalla en profundidad y por varios ejes diferentes, pone de manifiesto que esta lacra, arrastrada tradicionalmente por los rusos en otros enfrentamientos, no ha sido corregida ni mejorada a pesar de los fracasos pretéritos en el mismo tema, así como no ha mejorado mucho el empleo, recuperación y mantenimiento de los materiales en un terreno hostil en condiciones adversas.

Es de resaltar, que este conflicto ha puesto de manifiesto grandes cambios en los conceptos sobre el ‘valor táctico y en las formas de empleo de los carros de combate y de los buques armados’. Ambos elementos, considerados durante muchos años como auténticas y eficaces máquinas de guerra, cuasi inexpugnables, que proporcionaban un gran valor especifico a la capacidad de combate de las naciones y sus ejércitos, han demostrado una gran vulnerabilidad ante los medios modernos a base de misiles de largo alcance y elevada precisión o a los mortíferos efectos de simples drones, incluso de fabricación casera, guiados en proximidad, capaces de descargar sobre ellos bombas o artefactos explosivos de gran efectividad.  

Dichas “nuevas vulnerabilidades” exigirán cambios en la forma de empleo de los mismos, en su cobertura o protección y en las mínimas distancias del enemigo a las que deben o pueden ser empleados. De lo contrario, tales costosas maquinas dotadas con todo tipo de capacidad de destrucción, quedaran al albur y a la constante amenaza y alcance de unas armas sencillas, baratas y de gran efectividad.

El empleo de unidades de mercenarios y francotiradores a sueldo o por simpatía con la causa en ambos bandos, no es una buena solución, porque si bien puede proporcionar éxitos iniciales y selectivos en algunos momentos, suelen ser soldados de circunstancias que operan por una elevada soldada, que son más bien asesinos a sueldo o depravados saqueadores y violadores a los que no les importa expandir el odio y el terror entre la población civil y los mismos combatientes tradicionales y además, a la larga, su erradicación o extermino, supondrá un grave problema para los que finalmente gobiernen los territorios en liza.

En este conflicto, convertido en una ‘guerra total’, el liderazgo y la exaltación el sentimiento patriótico vienen jugando un papel muy importante en uno y otro sentido. Sin menospreciar en nada el rol desempeñado por la ‘propaganda y la desinformación’. Uno y otro bando, han conseguido que sus públicos objetivo, hayan recibido clara y nítidamente los mensajes que se les ha querido transmitir.

La guerra cibernética y también la electrónica (que parece haber recuperado gran parte de su protagonismo en el campo de batalla), unido a la poca calidad y eficacia de los medios de comunicación propios, principalmente los rusos, no solo han logrado atacar redes de mando y control esenciales de comunicación, también, han obligado al uso de medios comerciales propios en altos mandos, lo que ha facilitado su localización y aniquilamiento por francotiradores cercanos.

El empeño y obcecación de Putin en destruir y allanar los núcleos urbanos que se le resisten, incluso en las zonas prorrusas del Donbass, ha logrado un triple efecto negativo; aumentar el odio hacia él y los rusos por parte de los que han perdido sus hogares y ciudades; facilitar su defensa favoreciendo los efectos de las líneas y puestos de defensa, la colocación de minas y trampas y que el precio de la factura para la reconstrucción de los mismos se eleve a cifras insospechadas; elementos que le llegarán a perjudicarle de forma directa o indirecta.  

Zelenski ha sabido mantener hábilmente la presión sobre los principales parlamentos en occidente mediante programadas y bastante arriesgadas videoconferencias para que, al menos, no decayese el ánimo o la intención en su apoyo en material de guerra. Apoyo, que realmente, se inició de forma timorata y casi testimonial, para ir subiendo y completándose con materiales que realmente le interesan; aunque no cabe la menor duda, que muchos de dichos apoyos han sido a base de material de surplus o no en muy buenas condiciones.

La enorme cantidad de bajas civiles y militares ponen de manifiesto que esta guerra no ha sido ninguna broma; que los excesos, abusos y crímenes de guerra han existido -y no en pocos casos- en ambos bandos y que la Comunidad Internacional (CI) deberá tomar cartas en el asunto de forma clara, patente y seria a pesar del peso que tiene Rusia y su apoyo incondicional chino en el mundo de las finanzas internacionales y en el CSNU.

Los refugiados y desplazados internos ucranios, mayoritariamente al menos de forma inicial, muestran su deseo de volver a sus hogares de procedencia; ello será más efectivo y real cuanto mayor, mejor y más rápida sea la reconstrucción del país desolado por una guerra injusta, que para el resto del mundo, solo sirve para mantenerlo entretenido tras los televisores, viendo y viviendo en directo una cruenta guerra con cientos y miles de cadáveres, destrucción y desolación, cuando hace muy pocos meses, escondíamos nuestros propios miles de fallecidos debido a una pandemia, que en general no se supo gestionar bien a nivel global ni particular.  

Putin tenía varios ‘objetivos marcados en los niveles geoestratégicos, geopolíticos y geográficos’. Contrariamente a lo que se piensa, porque así le interesa lanzarlo a la CI, ya ha logrado algunos de ellos.

Está a punto de ocupar todo el Donbass y unir la península de Crimea con Rusia a través de aquellos y otros puntos neurálgicos. Le falta poco para denegar el acceso a Ucrania al mar con lo que le corta un gran lazo de unión con el exterior para exportar sus productos.

Machaconamente, se nos viene repitiendo el mantra de que se ha logrado un gran efecto positivo en los organismos de la CI como la OTAN, la UE y la ONU; cosa que no es así del todo o más bien lo contrario.

Podríamos afirmar que la OTAN se ha fortalecido, aunque parcialmente al aumentar su “intención” de gastar más en defensa y en despertar ante la comprobación de que el enemigo, que la originó, sigue vivo y con deseos de expansión.

Pero, por otro lado, esa manifiesta piña, proclamada a todos los vientos, ha sido fruto y entorno a una falacia que denota una gran debilidad individual y colectiva y una alarmante falta de compromiso ante los excesos de los sátrapas contra las personas, la cultura y la democracia en territorios vecinos a su área de interés y responsabilidad. Falacia, que realmente consiste en hacer creer al mundo que la Alianza no entra ni entrará en el conflicto para evitar que se desencadene una tercera guerra mundial; guerra que con mucha probabilidad podría degenerar en un conflicto de índole nuclear.

La ONU y la UE han demostrado su ineficacia e inutilidad para afrontar e influir en este tipo de conflictos y a día de hoy, se puede asegurar que varios miembros de la propia Unión son los que le están subvencionando la guerra a Putin al seguir comprándole gas y petróleo para mantener su esfera de confort; lo que está provocando no pocos conflictos y diferencias en la misma UE a la hora de decidir cómo y cuándo se deben o no, cortar dichos suministros.  

La capacidad de ‘disuasión del empleo o amenaza del arma nuclear’ por parte de Putin ha logrado el efecto deseado; la CI debido al miedo creado con ello, ha decidido sin pestañear ni dudarlo por un instante, dejar solos a los ucranianos frente al invasor y calmar sus conciencias a base de prestarles información y algo de adiestramiento y que sean ellos los que desgasten o incluso, de ser posible derroten -al falazmente proclamado por todos los occidentales como super poderoso ejército ruso- con un importante derramamiento de su sangre, en sus propias tierras y ciudades a cambio de unas palmaditas en la espalda, el envío de pequeñas cantidades de armas y con visitas guiadas del tipo de campaña electoral o de propaganda política indigna de quienes presumen de lo que no saben, ni son.                            

NOTAS SOBRE EL PRESUPUESTO ACTUAL DE LA OTAN (AEME 1ª ciclo 2022)

1.- Introducción

La referencia al presupuesto de la OTAN, con carácter general, incluye y representa el gasto de defensa total de los países que integran la Alianza, y conlleva la cuantificación de todo el gasto de defensa o gasto militar que realizan cada uno de ellos. El origen de dichos gastos tiene como referencia sus respectivos presupuestos Generales del Estado, y en cada país puede abarcar no solo a su propio departamento de defensa, sino también a otros departamentos ministeriales. La OTAN tiene establecida una definición de gasto militar, que da homogeneidad a las cifras presentadas, con el fin de poder realizar las debidas comparaciones entre todos los países que la integran. Ello permite analizar el grado de contribución que realiza cada miembro de la Alianza, en cuanto reparto de la carga o aportación a la defensa común que supone participar en la Alianza Atlántica. No obstante lo anterior, existe un presupuesto específico para atender a los gastos de funcionamiento de la estructura de Organizativa de la OTAN, que conviene recordar, para evitar posible confusión en los términos. Ambos conceptos son los que se pretende explicar en estas notas. La fuente de los datos es obtenida de las Estadísticas OTAN (Communique /PR/CP (2021)094) y de elaboración propia.

2.- Presupuesto de la estructura organizativa OTAN

De una forma simplificada, se pueden decir que anualmente se elabora un presupuesto para atender a los gastos de funcionamiento de la estructura de Organizativa de la OTAN como tal, principalmente en Bruselas, y posibilitan el poder llevar a cabo sus actividades diarias, y contribuir a la consecución de sus planes y objetivos. Este presupuesto se elabora por la OTAN, y la cuantía a la que asciende anualmente es relativamente reducida. El importe de este presupuesto de financiación común, equivale, aproximadamente, a solo un 0,3 % del total del gasto de defensa de la OTAN. Mediante este presupuesto se estiman los gastos que se pueden incurrir en un año, y los países aliados proceden a la financiación de los mismos en base a una fórmula de reparto porcentual pactada entre ellos. A modo de ejemplo, en la actualidad, España contribuye con un 5,99% de lo que ascienda anualmente ese presupuesto, el Reino Unido con un 11,28%, Estados Unidos con un 16,33%, Alemania con un 16,34%, y Francia con un 10,49%, por citar solo a unos pocos. Las contribuciones se suelen descomponer en las llamadas contribuciones indirectas o nacionales, y las contribuciones directas que están divididas en el denominado  “presupuesto civil”, que sirve para atender  los gastos defuncionamiento del cuartel general de la OTAN, el llamado “presupuesto militar”, orientado para atender los gastos de la Estructura de Mando integrada de la OTAN y por último, el “presupuesto de Infraestructuras”, llamado “Programa de Inversión en Seguridad de la OTAN”, NSIP, que centra las inversiones para infraestructura militar y adquisiciones para sistemas y capacidades específicas de la OTAN.

3.-Gasto Militar de la OTAN

Como resultado de lo acordado por los jefes de gobierno en la Cumbre de la OTAN de 2014, (Gales) los países deben contribuir anualmente con al menos el 2% de su PIB a sus gastos de defensa, y en cualquier caso para no mas tarde del año 2024.

En 2021 el total del gasto en defensa de los 30 países que integran la OTAN ha ascendido a 1.048.511 millones de dólares constantes de 2015, y representa un incremento del 2,11 % respecto a 2020.  El 30,8 % corresponden a EE.UU. (322.803 millones). Este presupuesto financia a más de tres millones de hombres y mujeres 3.317.000 que integran los ejércitos de los países OTAN (120.000 son los efectivos que corresponden a España).

Las estadísticas elaboradas por SIPRI (Stockholm International Peace Research Institute) en su último informe de 2021, muestran que el gasto militar en el mundo en 2020 se elevó a 1.981.000 millones de dólares de 2019 lo que supone un crecimiento del 2,6% con respecto al año precedente. El gasto militar de China en 2020, fue de 252.304 millones, con un crecimiento sostenido consecutivo en los últimos 26 años. El de Rusia solo llego a los 61.713 millones, en dicho año.  

Estados Unidos muestran una tendencia a la baja, destacándose que en el año 2014 su gasto militar era el 3,73% de su PIB, y en 2021 solo alcanza el 3,52%.  Los porcentajes de gasto de la OTAN Europa y Canadá, muestran una tendencia creciente respecto al nivel del 1,43%, de 2014, especialmente en los años 2020, y 2021, donde se alcanza, un 1,71% y un 1, 70% respectivamente. En ese periodo, su nivel de gasto en defensa permanece por debajo del 2% del PIB, comprometido en 2014.

En general, el nivel del Gasto en Defensa de los países OTAN como porcentaje del PIB real (%) en el año 2021, solo ha sido alcanzado por 10 países, a pesar de ser una recomendación que se acordaba ya en el año 2009, y que como se ha dicho, cobra carta de compromiso tras la Cumbre de Gales de 2014, teniendo como objetivo el ser alcanzado por todos los países miembros, en el año 2024.

El gasto militar de España en 2021 se cifra en 12.749 millones de dólares, y en euros, unos 11.490 millones (1,02% PIB 2021) lo que suponen un incremento del 7,72 % respecto a 2010, e indica una voluntad política de iniciar una convergencia a la consecución de los compromisos asumidos y contribuir al reparto de la carga más en la línea con las responsabilidades de España actuales.

Es en los años 2020 y en el 2021, cuando se aprecia un cambio de tendencia que queda todavía lejos del objetivo comprometido del 2%.

En el periodo de 2014 a 2021 España ha incrementado su gasto en defensa en un 20, 19%. Italia, ha realizado un incremento del 23,12% y Alemania, en el mismo periodo ha experimentado un incremento en su gasto militar del 36,82 %.

La Figura siguiente muestra la evolución del PIB de España en términos reales durante 2014 a 2021 (miles de millones de dólares de 2015)

En la siguiente Figura se muestra la evolución de las cuantías que en teoría deberían haber alcanzado los Gastos de Defensa en España en el periodo 2014-2021 si se hubiera consignado el 2% de su PIB (millones de dólares 2015), en el año 2021, el nivel del gasto en defensa, de haberse realizado en base a la consecución del 2% de su PIB, habría tenido que ser de 25.007,28 millones de dólares.

De igual modo, en el siguiente grafico se indica la evolución de la diferencia o déficit anual respecto a las cuantías que en teoría deberían haber alcanzado los Gasto de Defensa en España (2014-2021) si se hubieran consignado conforme a un 2% de su PIB (millones de dólares 2015)

La estructura de los gastos de defensa se descompone en cuatro grandes grupos: Personal, Equipo (inversiones en grandes sistemas de armas), Infraestructura, y Operaciones, Mantenimiento e I&D; este último grupo, se suele referir por la OTAN, como “Otros”. Según lo acordado, los gastos relativos a Equipos, y como se ha dicho, los relacionado con la adquisición anual de equipamiento, deberían alcanzar anualmente, al menos el 20 % del total del gasto de defensa. España si cumple este objetivo.

4.Equilibrios en la distribución de los gastos de defensa

Estados Unidos, Reino Unido, y Francia, donde sus gastos en defensa alcanzan el objetivo del 2% de su PIB, y Alemania, coinciden en distribuir los gastos de defensa de forma equilibrada. España, por el contrario, muestra perfiles de distribución diferentes.

Francia en promedio 2014-2021, muestra que Personal son el 46,47% del total, las de inversiones en nuevos equipos y sistemas de armas el 25,09 %, las consignaciones para “otros” o cuantías dedicadas a operaciones, preparación de la fuerza, y R&D, el 25,53%.

Reino Unido en promedio del periodo 2014-2021, las cuantías a Personal 34,79% del total, las de inversiones en nuevos equipos y sistemas de armas el 22,46 %, y las consignaciones para “Otros” (las cuantías dedicadas a operaciones, preparación de la fuerza, adiestramiento, y R&D), ronda el 40,76%.

Para Estados Unidos, en promedio periodo 2014-2021, las cuantías a personal están al 39,02% del total, las de inversiones en nuevos equipos y sistemas de armas el 26,92 %, consignaciones para “otros gastos” o cuantías dedicadas a operaciones, preparación de la fuerza, adiestramiento, disponibilidad, y R&D el 36,69%.

Para Alemania, en promedio periodo 2014-2021, las cuantías a Personal 46,85% del total, inversiones en nuevos equipos y sistemas de armas el 13,92 %, y consignaciones para las cuantías dedicadas a operaciones, preparación de la fuerza, adiestramiento, disponibilidad, R&D el 35,44%.

España en promedio para el periodo 2014 al 2021, las cuantías de Personal son el 63,87% del total, las de inversiones en nuevos equipos y sistemas de armas rondan el 17,55 %, y las consignaciones para “Otros gastos” o cuantías para operaciones, preparación de la fuerza, adiestramiento, disponibilidad, y R&D, están al 17,75%.

La distribución del gasto militar de España, como se ha podido observar, no está tan equilibrada como la de Reino Unido y Estados Unidos. Una explicación de esos desequilibrios comparativos, puede ser que, cuando los recursos necesarios están tan por debajo del 2% del PIB, el nivel de dotación de personal es un elemento, cuya reducción es difícil en el corto plazo, y más si se está ya en entornos de niveles críticos.  Además, los condicionantes para su variación numérica, nivel de formación académica y preparación requiere de dilatados periodos de tiempo, y su dotación actual es posible que esté ya en limites inferiores mínimamente aceptables, respecto a lo que se pueda requerir para tener el tamaño adecuado de unas Fuerzas Armadas modernas y preparadas para que España afronte su actual realidad geopolítica. Los incrementos de gasto esperados del 2% del PIB, serían suficientes para realizar más inversiones en sistemas, R&D y aumentar los gastos dedicados al adiestramiento de la fuerza, lo que por sí mismos, ya introduciría equilibrios en la distribución del gasto, similares a mostrados por los países anteriormente señalados.

5. Conclusión

España, durante la última década ha gastado en defensa por debajo del 2% de su PIB, siendo de los que menos ha contribuido al reparto del esfuerzo en la defensa común de la Alianza, aunque en los últimos dos años se aprecia un decidido cambio de tendencia. Los compromisos de España con sus Aliados en los planes de seguridad y defensa deben ser realistas y coherentes con la realidad geoeconómica y geopolítica actual por lo que es imprescindible un acuerdo en el ámbito nacional mediante el diálogo y el entendimiento político en lo relativo al incremento de gasto en políticas de defensa nacional, europea y mundial.

                                    General de División del Cuerpo de Intendencia del Ejército del Aire (R)

                                                                                                                  José Lorenzo Jiménez Bastida

                                                                                   Asociación Española de Militares Escritores

Tensión en el Ulster como consecuencia del proceso del BREXIT en el Reino Unido

Belfast vive la semana más violenta en años con el lanzamiento de cócteles Molotov y la quema de automóviles en plena escalada de tensión por el Brexit

Por Carlos Fresneda para El Mundo

https://www.elmundo.es/internacional/2021/04/08/606f1297fc6c83e35f8b4601.html

https://www.france24.com/es/europa/20210408-disturbios-irlanda-del-norte-belfast-brexit-frontera-aduana

https://www.diarimes.com/es/noticias/actualidad/2021/04/08/escalada_disturbios_irlanda_del_norte_protestas_por_las_consecuencias_del_brexit_101777_1095.html

https://www.sonidord.net/arde-el-ulster-55-policias-heridos-en-choques-entre-unionistas-y-republicanos/

https://actualitatpenal.cat/es/2021/04/08/escalada-de-disturbis-a-irlanda-del-nord-en-protestes-per-les-consequencies-del-brexit/

EL REGRESO DE CARTAGO: LA NUEVA POLÍTICA EXTERIOR DEL REINO UNIDO

Traducción de Juan Gabriel Caro Rivera

El 16 de marzo del 2021 el gobierno del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte presentó un nuevo documento donde se plasma cual será la estrategia de la política exterior y la defensa británica por los próximos 30 años. El documento se llama La Gran Bretaña Mundial en un mundo competitivo. Una revisión integral de las cuestiones de seguridad, defensa, desarrollo y política exterior.

Según el documento, los actuales líderes de Gran Bretaña consideran que China y Rusia son la principal amenaza para su país. A pesar de que el documento deja claro que debe dársele prioridad de la región Indo-Pacífica (la lucha contra China), se hace mucho énfasis en Europa del Este (la «contención» de Rusia).

Londres utilizará tanto las sanciones económicas como la presión militar en contra de sus enemigos. Para lograrlo, llevará a cabo una modernización de su armamento, tanto cibernético como espacial, naval y nuclear. Para el 2030 las fuerzas armadas británicas esperan contar con 260 ojivas nucleares. Por lo tanto, el ejército británico estará presente en todas partes del mundo y la isla británica se convertirá en «un país que se ocupe de la resolución de problemas y la administración de los conflictos a nivel mundial».

La Gran Bretaña Mundial y la sociedad abierta

El concepto de una Gran Bretaña Mundial no es para nada nuevo. Siempre ha sido el estandarte de una parte del poder conservador británico que estuvo a favor del Brexit. Debemos tener en cuenta que existían dos corrientes distintas que estuvieron a favor de la salida de Gran Bretaña de la UE: por un lado, estaban los populistas, los cuales estaban muy desilusionados de la UE como institución transnacional y liberal, y, por el otro, los ultra-liberales (también conocidos como neoconservadores). Para este último sector la UE no era lo suficientemente liberal, además de ser demasiado “continentalista” con respecto a Gran Bretaña que históricamente ha vinculado su destino a la defensa de su misión como potencia marítima, al mercado libre y a la promoción de la “democracia” en todo el mundo. Precisamente fueron estas fuerzas personificadas en el neoconservador británico e intelectual detrás del Brexit, Michael Gove, y el exalcalde de Londres, Boris Johnson, las que finalmente vencieron y arrojaron a un lado a los populistas que tenían ideas mucho más tradicionalistas como era el caso de Nigel Farrage. 

La estrategia actual de las élites de Gran Bretaña es convertir su país en una isla por donde pasen todos los flujos financieros, informáticos y de toda clase de «redes» mundiales (el término «network» se usa 52 veces en el documento), siendo una parte integral de las redes de seguridad internacional. La Chatham House (Real Instituto de Asuntos Internacionales) (1) había propuesto anteriormente varias ideas parecidas con respecto a la política internacional (siendo Gran Bretaña una especie de corredor global donde confluirían todas las contradicciones globales). Podemos decir que tanto el gobierno británico como el más importante grupo de expertos de su país sostienen las mismas ideas globalistas acerca del futuro de la Gran Bretaña.

El documento dice abiertamente que existe una «competencia ideológica» entre los poderes liberales y «autoritarios» contra las democracias, y que Londres debe convertirse en uno de los principales adalides de las «democracias» a nivel mundial. 

El documento dice que “el primer objetivo [de Gran Bretaña] como fuerza del bien proyectada hacia el mundo debe ser apoyar a todas las sociedades abiertas y proteger los derechos humanos”. 

El documento se caracteriza por sostener una imagen maniquea del mundo dividido en blanco y negro. En ese sentido los enemigos (es decir, Rusia y China) son considerados como el mal absoluto y los propios británicos son considerados como las «fuerzas del bien». Además, el concepto de «sociedad abierta» es mencionado a todo lo largo y ancho del documento. 

Misión de los Estados Púnicos y la «Gran Reconstrucción»

El 13 de noviembre del 2018 la Sociedad Henry Jackson discutió a profundidad el concepto de una Gran Bretaña Mundial desde una perspectiva geopolítica. La Sociedad Henry Jackson es un think tank muy influyente que cuenta entre sus miembros a varios parlamentarios británicos (entre ellos podemos contar con uno de los amigos de los investigadores de Bellingcat, el veterano de inteligencia militar anti-ruso Robert Seely), periodistas (como Mark Urban, uno de los confidentes de Skripal, que es especialista en cuestiones de inteligencia y asesinatos secretos), al exjefe de MI-6 Sir Richard Dearlove, al exjefe de la CIA James Woolsey, al neocon William Kristol y también algunos miembros que dirigen el Atlantic Council (organización prohibida en Rusia), además en este foro participó el cerebro detrás del Brexit: Michael Gove.

En esta reunión del 2018 el profesor Andrew Lambert, que pertenece a la Real Academia Militar de Sandhurst, la cual es la institución militar más prestigiosa del Reino Unido, expuso de forma detallada la misión histórica de Gran Bretaña como Sea Power (Poder del Mar) (2). Para Lambert, igual que para todos los que participaron en la reunión, el poder marítimo o Sea Power constituye una clase muy particular de identidad que asumieron en la antigüedad los fenicios y los cartagineses y posteriormente los venecianos, holandeses y británicos.

Esta identidad considera que el comercio es un principio fundamental. Los poderes marítimos creen que el mercado debe ser abierto igual a como el mar está abierto a la navegación. Además, los poderes marítimos no se caracterizas por el uso directo y abierto de las fuerzas militares, sino que más bien practican el equilibrio por medio del control de ciertos puntos nodales importantes. El pensamiento de los poderes «marítimos» intenta transferir los principios jurídicos del mar a las relaciones sociales terrestres, ya que en el mar no existen las fronteras y se desarrolla el libre comercio (aunque también se pueden mover libremente las fuerzas militares). Es interesante ver que este análisis retoma punto por punto las ideas de Carl Schmitt, quien describió el enfrentamiento entre la Tierra y el Mar como principios geopolíticos antagónicos.

Sin embargo, es increíble que la élite británica use abiertamente estas categorías y considere se vean a sí mismos como los continuadores del imperio comercial cartaginés que era enemigo de Roma. El profesor Lambert también considera que la Rusia actual es la continuadora de «Roma», mientras que el Occidente liberal es una especie de Cartago colectiva. China es considerada una potencia terrestre.

Todo esto ayuda a entender por qué Lambert defiende el rules‑based order, “un orden basado en reglas claras”. Este es el orden al que Londres siempre insta a que regresen tanto Moscú como Pekín.

Según Lambert el orden internacional no es solamente un «regalo» que el poder naval británico le dio al mundo. Todo ello fue construido por medio de los «barcos de vapor, los cables de telégrafos submarinos, las comunicaciones inalámbricas, los servicios bancarios y el transporte marítimo internacional y financiero».

Lambert dice que “el Reino Unido creó todos estos servicios porque hacían parte de sus intereses nacionales. No creamos nada de esto como un acto de caridad; el orden que está basado en reglas claras no es bueno en sí mismo, solo resulta bueno en la medida en que sirve a los propósitos por los cuales fue creado”.

La nueva estrategia de política exterior y de defensa de Reino Unido retoma varias de estas tesis, argumentando que «el sistema internacional que está basado en las reglas de juego creadas después de la Guerra Fría ha beneficiado muchísimo al Reino Unido y a otras naciones del mundo». Por lo que se entiende que tanto Rusia como China deben retornar al orden unipolar que antes existía y reconocer el dominio global de la ideología liberal como única ideología posible.

En este sentido, la «sociedad abierta» es entendida como una sociedad que debe estar sometida a las influencias externas, o a la autodestrucción, más o menos del mismo modo en que los británicos «abrieron» China en el siglo XIX con tal de imponer el libre comercio de opio. Los poderes marítimos favorecen la existencia de una sociedad abierta por las mismas razones por las que favorecían la apertura de los mares o el libre comercio.

También es interesante que la élite geopolítica británica se vea a sí misma como los continuadores de la misión de «conquista» de Cartago contra Roma. La antigua Cartago perdió, dice Andrew Lambert, pero sus sucesores han tenido un gran éxito al ser capaces de crear la civilización occidental moderna.

Ahora bien, resulta claro cuál es el papel que juega el príncipe Carlos como el artífice de la “Gran Reconstrucción”. El deseo de imponer a la fuerza la unipolaridad es ahora parte de la agenda de los liberales británicos y europeos (el príncipe Carlos y Klaus Schwab). Los Estados Unidos, a pesar de todo su poder, han demostrado que, después de haber elegido y apoyado a Trump, siguen siendo en el fondo demasiado provincianos y se encuentran demasiado atados a los principios «terrestres», algo que los diferencia muchísimo de la exmetrópoli. 

Un camino bastante problemático

Pero no debemos dejarnos engañar: esta independencia, o, mejor dicho, nueva autonomía de Londres con respecto a la política de Washington, tema en el que insisten los partidarios de una «Gran Bretaña Mundial», no debe subestimarse. Con esta autonomía Londres no está descartando a los Estados Unidos, simplemente pretende hacerlos retomar el camino que deben seguir. El decrépito imperio de los Estados Unidos, representado por el demente Biden, debe ser ayudado con tal de que no abandone su misión liberal como hegemón mundial. Así que ahora Gran Bretaña debe comenzar a asumir su responsabilidad como potencia marítima con tal de enfrentar a los poderes continentales que desafían el orden mundial.

Por lo tanto, Rusia debe estar muy pendiente de las actividades que desarrolle de ahora en adelante Gran Bretaña en Europa del Este y especialmente en Ucrania. Los servicios especiales británicos y sus fuerzas armadas han estado cooperando activamente con el régimen de Kiev desde hace mucho tiempo. En este sentido, el aumento de las tensiones militares alrededor del Donbass y la futura guerra que esta a punto de estallar sin duda se encuentra conectada con la nueva política que esta promocionando Londres. Los medios de comunicación ucranianos han escrito acerca de cómo la organización británico-holandesa Bellingcat está chantajeando a Vladimir Zelensky, además de que amenaza con abrir una investigación en su contra por supuestos hechos de «traición» durante su administración. También existen pruebas de que Zelensky está tratando de resolver todo esto con la ayuda del MI-6.

Otro de los grandes problemas que enfrenta Rusia es Turquía. Londres tiene la intención de ayudar a Ankara tanto en lo económico como en la seguridad, especialmente porque reconoce el rápido crecimiento de este país como potencia. Tras la publicación de la nueva estrategia de política exterior, el embajador británico en Turquía, Dominic Chilcott, dijo en Twitter que a Londres le gustaría “trabajar con Turquía, ya que es una potencia regional importante que puede ayudar a resolver los problemas de Chipre y Libia además de ayudar al fortalecimiento del sistema internacional basado en reglas de juego claras” (3).

Tampoco debemos olvidar que el actual jefe del MI-6, Richard Moore, fue embajador en Turquía, y Ersin Tatar, actual presidente de la República Turca del Norte de Chipre, quien estudió su secundaria en Inglaterra y curso sus estudios universitarios en Cambridge puedan tener alguna relación entre sí. Es importante tener en cuenta las redes de influencia británicas en los países árabes de Oriente Medio, incluida Siria. 

Ahora bien, es imposible ignorar la continua interferencia de Gran Bretaña en África y el «imperio» de PMC británicas que funciona sin ninguna interferencia en ese continente. 

Guerra informática

Es curioso señalar que en el documento publicado el 16 de marzo, el cual nos da a conocer la estrategia de la Gran Bretaña Mundial, exista una sección dedicada a un programa de contra desinformación y desarrollo de medios de comunicación (Counter Disinformation and Media Development programme). Este programa hace parte del Fondo de Conflictos, Estabilidad y Seguridad (Conflict, Stability and Security Fund) del Ministerio de Relaciones Exteriores Británicas, ministerio que es conocido por patrocinar a los Cascos Blancos que han apoyado a grupos de terroristas sirios.

El programa comenzó a funcionar en el 2017 y se encuentra dirigido contra los medios de comunicación que publican en ruso. Anteriormente, el portal estadounidense Grayzone (4) contaba con el apoyo de Reuters, BBC y Bellingcat, siendo todas ellas agencias financiadas por este programa de contra información.

Todos los años este programa cuenta con alrededor de 23-25 ​​millones de libras (su página oficial solo muestra una pequeña fracción de la cantidad de dinero que es proveída por la ODA – Official development assistance), que son gastadas en:

  1. Fortalecer los medios de comunicación independientes y las ONG;
     
  2. Interactuar con audiencias que son potencialmente vulnerables a la desinformación;
     
  3. Toda clase de proyectos de comunicación estratégica, incluido el seguimiento, la evaluación y la investigación de los medios de comunicación del enemigo;
     
  4. Interactuar con las partes que estén interesadas en el programa y evaluar los costos de implementación del mismo.

El sitio web del gobierno británico contiene muy poca información acerca de este programa y simplemente se dice que en el participan varias «ONG» y otras organizaciones afines. No obstante, la parte que está dedicada a los “costos de implementación del programa y los participantes que estén interesados en este” están en blanco. Simplemente se afirma que se los deja de lado por «razones de seguridad», lo cual parece indicar que los servicios especiales británicos están en contacto directo con los «interesados en este proyecto».

Entre los socios directos de este programa se encuentran la Foreign Office y el Ministerio de Defensa británico, lo que indica que todo esto forma parte de una guerra informática dirigida en contra de Rusia. Y esta guerra no solo va a continuar, sino que también comenzará a intensificarse en los próximos años.

El documento La Gran Bretaña Mundial en un mundo competitivo. Una revisión integral de las cuestiones de seguridad, defensa, desarrollo y política exterior indica que Londres está tratando de fortalecer su papel en el escenario internacional, siendo una de las principales fuerzas liberales que promueven la “Gran Reconstrucción”. Eso significa que ahora se ha declarado una guerra abierta tanto contra Rusia como contra China. Esta guerra adquiere en el frente ideológico la forma de una lucha a favor de la «democracia» global y la «sociedad abierta» como «fuerzas del bien» que deben eliminar al mal. En ella no se tomará ningún prisionero. Cartago dice que “Roma” debe ser destruida. 

Notas:

1. https://www.chathamhouse.org/2021/01/global-britain-global-broker

2. https://henryjacksonsociety.org/members-content/the-future-of-global-bri…

3. https://twitter.com/DChilcottFCDO/status/1372091995443855361

4. https://thegrayzone.com/2021/02/20/reuters-bbc-uk-foreign-office-russian-media/

Fuente: https://katehon.com/

https://www.geopolitica.ru/es/article/el-regreso-de-cartago-la-nueva-politica-exterior-del-reino-unido