Categoría: Terrorismo (Página 1 de 2)

Geopolítica en el Mediterráneo: pasado, presente y futuro, por Rafael Vidal Delgado

Cubierta del libro

INTRODUCCIÓN
Este pequeño repaso a la geopolítica en el Mediterráneo, no pretende extraer conclusiones, sino simplemente relacionar históricamente el hecho geopolítico; hacer mención a los actores que intervienen, de los que se ha hecho una breve relación existiendo muchos más, de carácter internacional y privado; enumerar las tensiones o conflictos existentes sobre la base de zonas concretas del ámbito objeto de este estudio y por último recoger de una forma sucinta lo que el Concepto Estratégico de la OTAN 2022, aprobado en la Cumbre de Madrid de 30 de junio, lo que señala para el Mediterráneo.
Al final, como anexo, se dispone del texto completo del Concepto Estratégico.

La OTAN y la lucha contra el terrorismo. 1ª Ciclo AEME 2022. Autor: Coronel del ET Ignacio fuente Cobo del IEEE

Cuando se fundó la OTAN en 1949, el terrorismo era considerado un asunto básicamente nacional, por lo que la Alianza Atlántica no le prestó demasiada atención dedicándose exclusivamente a la defensa colectiva contra la amenaza soviética. Habrá que esperar al fin de la Guerra Fría, para que el terrorismo alcance un carácter global y se convierta en una amenaza directa para los países aliados, para la seguridad de sus ciudadanos y para la estabilidad internacional. El Concepto Estratégico aliado de 1999 definía por vez primera el terrorismo como un riesgo que podía afectar a la seguridad de la OTAN y contemplaba la posibilidad de desarrollar operaciones no previstas en el artículo 5 para responder al mismo incluso fuera del territorio aliado.

Pero habrá que esperar a los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos para que la OTAN invoque su cláusula de defensa colectiva (artículo 5) y ofrezca su apoyo a los Estados Unidos, comprometiéndose a “realizar todos los esfuerzos para combatir el flagelo del terrorismo”. Consecuentemente, la OTAN lanzó su primera operación contra el terrorismo “Eagle Assist” enviando siete aviones de radar AWACS a patrullar los cielos de los Estados Unidos. Unos meses después, el 26 de octubre de 2001, la OTAN iniciaba su segunda operación antiterrorista “Active Endeavour” desplegando elementos de las Fuerzas Navales Permanentes de la OTAN en el Mediterráneo oriental con la misión de detectar y disuadir la actividad terrorista. Esta operación se ampliará en el 2003 para incluir la escolta de barcos civiles a través del Estrecho de Gibraltar.

Más tarde, Casablanca, Madrid, Londres, Bali, o Mumbai confirmaron la necesidad de cambiar la visión aliada del terrorismo que pasó a considerarse una amenaza real para la seguridad euroatlántica.  A partir de entonces, la lucha contraterrorista formará parte de las tres tareas principales de la OTAN recogidas en el concepto estratégico de 2010; es decir, la defensa colectiva, la gestión de crisis y la seguridad cooperativa. La política antiterrorista dirigirá en los años siguientes los esfuerzos de la alianza en tres direcciones principales. En primer lugar, lo que se denomina en el argot OTAN conciencia compartida (“awareness”), que incluiría las consultas, el intercambio con los aliados y socios de inteligencia y el análisis y evaluación continuada de la amenaza terrorista de carácter estratégico.

En segundo lugar, estaría el desarrollo de nuevas capacidades y tecnologías innovadoras para prevenir, proteger y responder a las amenazas terroristas. La OTAN lleva a cabo este cometido a través del “Programa de Trabajo de Defensa contra el Terrorismo”, cuyo objetivo es proteger a las Fuerzas militares, personal civil e infraestructura crítica contra los ataques terroristas. Los Centros de Excelencia de la OTAN contribuyen al mismo de una manera muy relevante proporcionando experiencia en una amplia variedad de temas, incluida la ingeniería militar para la limpieza de rutas, la lucha contra los artefactos explosivos improvisados, el análisis de redes sociales etc. De esta manera, los socios pueden aprovechar los mecanismos de asociación y la cooperación en la lucha contra el terrorismo, para crear o mejorar sus capacidades de defensa.

Finalmente, estaría la cooperación con los socios y actores internacionales, como es el caso de la Unión Europea o las Naciones Unidas, dado que la OTAN entiende que el esfuerzo contra el terrorismo requiere el compromiso de toda la comunidad internacional. Aquí juega un papel muy importante el “Programa de Ciencia para la Paz y la Seguridad” de la OTAN, cuya finalidad es mejorar la cooperación y el diálogo entre científicos aliados y socios fomentando la creación de una red de expertos que intercambian información. Con ello se logra una mejor comprensión de la amenaza terrorista y un mayor desarrollo de medidas de detección y respuesta.

Pero el compromiso de la OTAN en la lucha contra el terrorismo también se extiende al campo de las operaciones. En la Cumbre de Varsovia de julio de 2016, los líderes aliados decidieron apoyar la lucha contra el Daesh en Irak y los aviones AWACS de la OTAN comenzaron a proporcionar información a la Coalición Global para la lucha contra el terrorismo. Al mismo tiempo, la OTAN lanzó un programa de entrenamiento dirigido a enseñar a las fuerzas de seguridad iraquíes a contrarrestar los artefactos explosivos improvisados (IED). Esto resultaba particularmente relevante para el territorio recién liberado de la ocupación del Daesh.

Actualmente, la OTAN sigue más comprometida que nunca en la lucha contra el terrorismo, al entender que se trata de una amenaza que continuará existiendo en el futuro previsible, dada la capacidad que han demostrado los terroristas para cruzar las fronteras internacionales, ocupar territorios en estados frágiles, y en áreas de importancia estratégica para la Alianza, y ejecutar ataques contra nuestras poblaciones, o contra las fuerzas aliadas desplegadas en los teatros de operaciones.

Al mismo tiempo, la OTAN es consciente de que la tecnología moderna y el fácil acceso que tienen a ella, aumentan el impacto potencial de los ataques terroristas que emplean medios convencionales y no convencionales, y que resultan particularmente peligrosos cuando los terroristas buscan adquirir capacidades químicas, biológicas, radiológicas o nucleares, o cuando emplean sus habilidades cibernéticas para atacar a nuestras sociedades, o a nuestras instituciones.

La OTAN ha aprendido mucho los últimos años. La experiencia en escenarios como Afganistán, Libia o Irak, ha llevado a la OTAN a aceptar que la respuesta contra la amenaza terrorista tiene que ser multidimensional e inclusiva, más allá de la puramente militar, y debe abordar las desigualdades económicas, sociales y de gobernanza que están en la raíz de las insurgencias locales y del yihadismo. Pero también la OTAN ha aprendido que, dicha respuesta, debe mantener una dimensión militar absolutamente imprescindible para garantizar el éxito frente a unos grupos terroristas que operan desde estados que han demostrado ser débiles, incapaces y disfuncionales.

De especial preocupación, en los momentos actuales, es el caso del Sahel, una región que hasta fechas recientes había quedado fuera del foco de atención aliado, y donde las perspectivas de derrotar a los grupos terroristas siguen siendo sombrías en el corto y medio plazo. El Sahel se ha convertido en uno de los escenarios más exigentes y más desestabilizadores del mundo en términos de seguridad. Así lo reconocía el informe de los Ministros de Asuntos Exteriores aliados aprobado a finales de 2020, el cual afirmaba que “el deterioro de la situación de seguridad en el Sahel y las amenazas terroristas que desestabilizan a varias naciones de la región tienen el potencial de afectar la seguridad transatlántica”.

Dentro de unos días, el 29 y 30 de junio, Madrid albergará una importante cumbre en la que los aliados aprobaran su estrategia para los próximos años. La cumbre supondrá un hito en la visión de la OTAN de su papel en el mundo, al contemplar la necesidad de que la Alianza Atlántica desempeñe un papel más relevante como proveedor global de seguridad.

El terrorismo será uno de los cinco desafíos que la OTAN asumirá en el Concepto Estratégico que aprobará en Madrid, junto con el resurgimiento de la rivalidad sistémica entre grandes potencias, el incremento de la guerra por medio de métodos híbridos, el crecimiento de la guerra a través de terceros o intermediarios, y la evolución de las tecnologías disruptivas y emergentes.

Ello quiere decir que, en plena guerra en Ucrania, los asuntos de seguridad en el este de Europa y la adaptación de la OTAN a una era dominada por la rivalidad estratégica entre grandes potencias, centrarán las disquisiciones y los debates; pero también que la OTAN deberá prestar una mayor atención a otras zonas, empezando por el Sahel, donde el terrorismo sigue siendo la principal amenaza. El éxito de la OTAN en los próximos años dependerá de que esta toma de conciencia a los problemas de seguridad en los 360°, se traduzca también en hechos concretos en la lucha contra el terrorismo y, sobre todo, en un mayor compromiso sobre un espacio físico del Sahel que, hoy por hoy, permanece descontrolado.

                                                                                            Coronel del ET Ignacio Fuente Cobo

                                                                                       Instituto Español de Estudios Estratégicos

La vulnerabilidad de Europa frente al avance yihadista en el Mediterráneo, un debate en Deusto Forum

LA OTAN Y EL MEDITERRÁNEO. 1º ciclo AEME 2022

Por Rafael Vidal, coronel de Artª, DEM, Inteligencia militar Conjunta, Estados Mayores Conjuntos, Doctor en Geografía e Historia por la Universidad de Granada. Master y profesor principal de Seguridad Global y Dirección de Servicios de Emergencia. Presidente de la Real Hermandad de Veteranos de la Junta Provincial de Málaga, de las Fuerzas Armadas y de la Guardia Civil, Presidente del Consejo Asesor del Foro para la Paz en el Mediterráneo.

La frontera sur de la Alianza Atlántica abarca el mar mediterráneo (mar entre tierras) y el norte de África, siendo concebido, geopolíticamente, no como los países del Magreb, sino incluyendo el Sahel y hasta el golfo de Guinea.

En teoría, en junio de 2022, se aprobará el nuevo Concepto Estratégico de la OTAN, siendo nuestra capital, Madrid, donde se realizará la cumbre. Hagamos antes un breve repaso gráfico de los conceptos anteriores [1]:

Resumen de los Conceptos Estratégicos

La guerra en Ucrania, iniciada en 2022 y la penetración de Rusia y China en África; conflictos de intereses en el Norte del continente africano; el auge del terrorismo yihadista en el Sahel; la existencia de estados fallidos; la inmigración indeseada procedente del Sur; el autoritarismo militar como forma de gobierno en estados africanos; las agresiones al medio ambiente; la pobreza, la pandemia y la hambruna en algunos países al Sur del Sahel y en el mismo Sahel; y un largo etcétera, pueden hacer inviable el Séptimo Concepto Estratégico citado en el primer párrafo, tal como está concebido, según fuentes de la Alianza.

Antes de la aprobación del 6º Concepto Estratégico, la OTAN en concurrencia con la UE habían promovido una serie de iniciativas, como el Diálogo Mediterráneo (1994), adhiriéndose varios países del Norte de África, llegando a denominarse OTAN+7, pero como decía el general Ayala: “La OTAN no es la herramienta más adecuada para aproximar ambas orillas del Mediterráneo” y posteriormente en sus conclusiones expresaba que “el verdadero problema es la falta de definición de lo que la OTAN es y quiere ser” [2].

Sin embargo, el sexto Concepto, aprobado en 2010, se encuentra, en años posteriores, con la Primavera Árabe y la intervención de la OTAN en diversos países del Magreb, Libia y Egipto, sin la unanimidad que debiera regir la seguridad de la Alianza, de tal forma que los países intervinieron de acuerdo con sus propios criterios.

Fueron años en que la Alianza aun creía y basaba su estrategia en la “seguridad cooperativa”, dado que Rusia era un socio estratégico, pero todo se rompió en mil pedazos, cuando Vladimir Putin, el autócrata ruso, decidió que ya era hora de volver a sus fronteras de antaño y que el cerco que estaba sufriendo por parte de la OTAN, ponía en peligro la propia Federación Rusa y estados afines. La invasión de Ucrania y la ocupación de Crimea, así como determinadas regiones del este del país, presentaron la nueva faz rusa, corría 2014.

Situación de fuerzas navales en el Mediterráneo en 2016

Una de las obsesiones estratégicas del imperio ruso ha sido y sigue siendo su salida libre al Mediterráneo y de hecho en 1971 el régimen de Háfez al-Ásad, de ideología del socialismo árabe, permitió un pequeño apeadero, para que los buques pudieran repostar, pero en 2017, se había convertido en una potente base naval, con cesión de soberanía territorial, permitiendo el atraque en ella, junto con todas las instalaciones convenientes, de una flota rusa para el Mediterráneo, incluyéndose la existencia en la misma de armamento nuclear, nos estamos refiriendo a la base naval de Tartus.

En los documentos previos a la concreción del Concepto Estratégico para 2022, se han identificado cinco desafíos para la OTAN:

  1. Enfrentamiento dialéctico entre grandes potencias, sin llegar a definir ¡qué se entiende con ello!
  2. La guerra híbrida, no existiendo una idea clara, por mucho que tratadistas luminosos hayan intentado interpretar el concepto.
  3. La guerra a través de terceros.
  4. El terrorismo internacional yihadista.
  5. La evolución acelerada de tecnología rupturistas y emergentes.

Estos desafíos, es lo que actualmente se definen dentro de la “zona gris” que, en realidad es un estado de crisis permanente y que hay que saber gestionar. Vivimos en un mundo en crisis que es la normalidad, parafraseando a Heráclito: “todo pasa, nada permanece, ningún momento es igual al anterior y continuamente hay que tomar decisiones para resolver la situación del momento”.

Lo importante del “mar entre tierras”, no son las propias aguas, sino las tierras que lo rodean y que todo el sur del mismo es un verdadero polvorín que en puede estallar en cualquier momento y que en la actualidad, 2022, se dan todos los ingredientes de que lo haga.

Alpha Oumar Konaré, presidente de la Comisión de la Unión Africana, en una conferencia pronunciada en el mes de abril de 2006 en la Universidad de Alcalá de Henares, dijo textualmente:

Si la situación en África sigue degradándose, ningún continente estará a salvo. Menos aún nuestros vecinos europeos, porque están al lado. Ningún visado ni muro podrá detener a 1.500 millones de pobres que no tienen un dólar al día para comer [3].

Han transcurrido 16 años de aquellas proféticas palabras y la situación en el continente africano, principalmente desde el golfo de Guinea hacia el Mediterráneo ha ido degradándose paulatinamente, sin que la OTAN ni la Unión Europea y mucho menos Francia, al ser una zona eminentemente francófona, hayan podido resolver los enormes problemas planteados.

Estado Unidos dispone del AFRICOM o cuartel general de las operaciones para África, con el fin de intervenir en algunos de los 53 países que la integran, excepto Egipto, teniendo su sede en Stuttgar, aunque es previsible su traslado a la Base Naval de Rota.

Pero es un instrumento militar, sin sentido en los tiempos de corren. Entre 2021 y lo que va de año 2022, se han dado numerosos golpes de estado en distintos países. La UE y Francia, van retrocediendo y va aumentando la influencia de China y principalmente Rusia, a través de lo que se llamada “la diplomacia armada paralela”, es decir del grupo contratista de seguridad Wagner, propiedad de Yevgeny Prigozhin, muy allegado al autócrata ruso, Vladimir Putin.

Estos contratistas ofrecen seguridad a los gobernantes de los muchos países africanos, del Sahel y al Sur del mismo, principalmente contra los opositores, el terrorismo yihadista y una aparente paz, que sirve a Rusia para extraer una gran cantidad de minerales estratégicos para el futuro.

China, de una forma más suave, pero igualmente eficaz, está penetrando en África, considerando a los africanos como “iguales”, proporcionándole tecnología a cambio de los recursos que almacena en sus entrañas.

Retomando las palabras de Oumar Konaré, el problema de África, desde el Norte al Sur, es de desarrollo, por ello, la OTAN, aunque sea una Alianza político militar, no tiene una incidencia diaria sobre ella, a no ser que los intereses útiles y/o vitales de la misma se vean amenazados, teniéndose que realizar operaciones “no artículo 5º del Tratado”. La Alianza debe proteger las aguas del Mediterráneo, dejando la cooperación con el Magreb, Sahel y África ecuatorial en manos de otras instituciones, como la Unión Europea.

Se ha producido iniciativas, como la Unión por el Mediterráneo, la 5+5, y otras, pero ninguna ha demostrado su eficacia y continuidad.

Las premisas sobre las que deben basarse la cooperación con los países africanos deben ser:

  1. Consideración de igualdad soberana, sin mirar al pasado colonialista.
  2. Cooperación económica, social y política, siempre a través de vías seguras que, no lleven a la corrupción.
  3. Exigencia a las empresas occidentales y norteamericanas, por supuesto, de la ética y moral en las inversiones.
  4. Hacer de muchos países africanos una de las “fábricas del mundo”, al igual que hoy lo es China.
  5. Apoyo incondicional a la protección del medio ambiente, revirtiendo el escándalo del lago Chad o las pestilentes aguas del golfo de Guinea.
  6. Aportación de los países europeos y de otros de la Alianza, de un 0,5 o 0,7% del PIB para cooperación con los países africanos, sin contrapartida por parte de ellos.
  7. Convocar una Conferencia de Seguridad y Cooperación del Mediterráneo y África, a modos de su homónima europea de 1975, transformada luego en organización que sirva de caja de resonancia de los problemas mediterráneos y africanos y puedan resolverse las diferencias.
  8. Potenciar las organizaciones regionales, como la Unión Africana, Comunidad Económica de los Estados de África Central, Comité Permanente Interestatal para la Lucha contra la Sequía en el Sahel, Comunidad Africana Oriental, Comunidad de Desarrollo de África Austral, Comunidad Económica Africana, Comunidad Económica y Monetaria de África Central, etc.
  9. Ayuda para resolver el fenómeno terrorista.
  10. Dar estabilidad a las instituciones para reducir los “estados fallidos” y los “vacíos del poder central” que se producen en bastantes estados africanos.

A modo de conclusión:

La OTAN poco puede hacer para resolver los problemas del “mar entre tierras”, aunque debe ser el pilar defensivo de todas las iniciativas sociales, económicas, políticas y de cualquier índole que se lleven a cabo.

Coronel E.T. (Ret.) Rafael Vidal Delgado

Asociación Española de Militares Escritores (AEME)


[1] VIDAL DELGADO, Rafael. La OTAN ante el terrorismo. Foro para la Paz en el Mediterráneo. Málaga, 2016. Pág. 50.

[2] AYALA, José Enrique de. La OTAN en el Mediterráneo. Afkar/Ideas, de otoño de 2009. Páginas 25-27.

[3] MUNDO NEGRO, junio de 2006.

Muere Fermín Garcés, el primer héroe ciudadano en la lucha contra ETA que quiso ser guardia civil

Se enfrentó al comando que asesinó al primer agente, José Antonio Pardines. Su labor fue clave para actuar contra los etarras que lo mataron. Cuando la Guardia Civil le preguntó cómo se lo podía agradecer, pidió entrar en el Cuerpo

Hay muchos que han sentido y sienten la pasión por el uniforme de la Guardia Civil. Pero, pocos que puedan contar que primero hicieron frente a ETA y luego cumplieron su sueño de incorporarse a la familia del Duque de Ahumada.

Fermín Garcés, que hoy nos ha dejado con 90 años, fue el primer civil que se enfrentó a un comando de ETA. Hace tres años estaba como un chiquillo con zapatos nuevos. En la explanada de la Dirección General de la Guardia Civil, con su bastón y su gorra, irradiando una sonrisa de serenidad, de tranquilidad, de felicidad. Se sentía el protagonista. Lo era. Iba a recibir la cruz al mérito de la Guardia Civil con distintivo rojo. Y estuvo con EL MUNDO.

Porque Fermín Garcés se convirtió en el primer ejemplo de la colaboración ciudadana en la lucha contra el terrorismo de ETA. «Hice lo que tenía que hacer. No lo tuve ni que pensar», apuntó entonces. Y eso que lo que tuvo que hacer fue ponerse delante de dos tipejos de la banda que acababan de cometer el primer asesinato de un guardia civil: ante quienes dispararon y mataron al agente José Antonio Pardines. Hablamos del año 1968, del 7 de junio.

Pero Fermín Garcés, lo recordaba con bastante precisión. Tanto como que, cuando ve la maqueta que reproduce ese primer atentado, en el museo de la Guardia Civil, es capaz de aclarar: «Aquel día llevaba una camisa de cuadros y no como la que me han recreado», apuntó simpático Garcés. En aquella conversación con EL MUNDO, Fermín recordó que ese día viajaba desde Francia con su camión hacia España. Se encontró con un control de carretera en Villabona (Guipúzcoa): allí había un guardia civil (hijo y y nieto de guardias civiles) que estaba revisando un vehículo en el que viajaban dos jóvenes. «Algo raro vio. La matrícula delantera y la trasera no coincidían», relató Garcés.

Uno de ellos disparó al guardia. «Yo pensé que había sido un ruido del motor, que se había averiado algo. Para rato me voy a imaginar que estaban matando al guardia, hasta que lo vi caer. Luego, ya en el suelo, le volvieron a disparar».

Y en ese momento es cuando la vida de este navarro cambió por completo. Porque, sin apenas reflexión, hizo lo que el instinto le dictó. Se fue a por los asesinos, que ya estaban moviendo el coche tratando de huir. «Agarré a uno de ellos por la ventanilla. Pero el otro sacó una pistola y me amenazó». En ese momento, los etarras salieron «a toda velocidad». «Me subí al primer coche que estaba en la fila del control. Había otros dos jóvenes. Les dije que siguieran a los asesinos. Fíjate, ni me di cuenta, y podían haber sido amigos de los que acababan de asesinar al guardia. Llegamos al punto donde estaba la pareja de Pardines, Félix de Diego Martínez, y le avisamos de lo ocurrido. Y seguimos al coche de los etarras hasta Tolosa. Vimos cómo se bajaban del vehículo y cogían otro a punta de pistola en su huida. Lo seguimos. Pudimos llamar desde Tolosa a la Guardia Civil de nuevo para darle la información de dónde estaba el comando que había asesinado al guardia».

Su información sobre Txabi Etxebarrieta e Iñaki Sarasqueta fue clave para la actuación policial inmediata contra el comando. El primero murió a las pocas horas durante un enfrentamiento a tiros con el Instituto Armado, en Tolosa, en el lugar donde Garcés había señalado. Sarasqueta fue detenido y condenado a pena de muerte, conmutada después por la de cadena perpetua. En 1977 abandonó la cárcel por la Ley de Amnistía. El compañero de Pardines aquel fatídico día fue asesinado por ETA en Irún, 11 años después, cuando ya estaba retirado.

Tras su actuación, fue recibido por los jefes de la Guardia Civil. En aquel momento, Fermín había decidido dejar el camión. Y allí mismo, en la Dirección General, ante la pregunta de cómo le podían recompensar, se dibujó su futuro. «Yo les dije que no hacía falta nada, que estaba orgulloso de lo que había hecho, que no lo hice para ganar nada… Pero también les indiqué que quería entrar en la Guardia Civil», recuerda sonriente. Se incorporó al Instituto Armado, al Parque Móvil, en Madrid, donde se dedicó desde entonces al mantenimiento de los vehículos del Instituto Armado. Pero la sombra de ETA le persiguió. No era objetivo directo pero le tocó, estando en la Dirección General, soportar otro atentado, en 1988. La banda colocó un coche bomba. Asesinó a un niño de dos años y a un trabajador de TVE. Fermín también estuvo allí. «No es miedo. No. Pero sí temor. Desde lo de Pardines, siempre ha estado esa acción en mi cabeza. Me costó conciliar el sueño con tranquilidad. Revivía el asesinato. Muchas veces, cuando estaba en el campo, solo, pensaba que podía llegar cualquiera y…».

Fermín fue a un sastre y se hizo un uniforme para, a los 87 años de edad, recibir esa condecoración -que ya le fue concedida en su día- con motivo del 75º aniversario del Servicio de Información de la Guardia Civil. «Estoy muy emocionado y muy contento. Me cambió la vida, sin duda. Pero si viviera lo mismo, creo que reaccionaría igual. Y estoy muy contento de que mi nieta Irene esté a punto de entrar en esta casa, en la Guardia Civil. Me llena de orgullo que siga mi estela».

Porque Fermín Garcés se ha convertido en el banderín, en el emblema para los agentes de la lucha contra el terrorismo. Este servicio estaba dedicado a acabar con ETA. Fue el primer héroe ciudadano en la lucha contra ETA.

Muere Fermín Garcés, el primer héroe ciudadano en la lucha contra ETA que quiso ser guardia civil | España (elmundo.es)

Interior detecta avisos a yihadistas para combatir en Ucrania y «sembrar el caos» en la UE a su regreso

«¿Qué hacen un galo, un inglés, un estadounidense y un español bebiendo ron y vodka estonio en la cocina de un nacionalista ucraniano? Podría parecer el inicio de un mal chiste». Así comienza la crónica de Fermín Torrano desde Kiev que ilustra el día a día de los más de 20.000 voluntarios que han acudido a la llamada a las armas de Volódimir Zelenski, caen en un limbo administrativo y acaban engrosando las filas de milicias ultranacionalistas. Es un problema enquistado: cuando termine la guerra y la UE se abra a Ucrania, muchos de sus héroes, como los defensores del Batallón Azov de Mariúpol, están abiertamente infiltrados por ideología de extrema derecha. Y no es el único riesgo. Interior ha detectado mensajes en los círculos yihadistas que animan a sus seguidores a alistarse en Ucrania, recibir formación militar y arraigar en Europa antes de cometer atentados.

https://www.elespanol.com/espana/20220413/interior-detecta-yihadistas-combatir-ucrania-sembrar-ue/663434143_0.html

El mundo que nos viene. Autor Rafael Vidal Delgado

D. José Ortega y Gasset, en su Prólogo para franceses de su gran libro de reflexiones «La Rebelión de las masas», decía a principios del siglo XX:

Por esto recomiendo al lector que ahorre la malignidad de una sonrisa al encontrar que en los últimos capítulos de este volumen se hace con cierto denuedo, frente al cariz opuesto de las apariencias actuales, la afirmación de una pasión, de una probable unidad estatal de Europa. No niego que los Estados Unidos de Europa son una de las fantasías más módicas que existen, y no me hago solidario de lo que otros han pensado bajo estos signos verbales. Mas, por otra parte, es sumamente improbable que una sociedad, una colectividad tan madura como la que ya forman los pueblos europeos, no ande cerca de crearse su artefacto estatal mediante el cual formalice el ejercicio del poder público europeo ya existente. No es, pues, debilidad ante las solicitaciones de la fantasía ni propensión a un «idealismo» que detesto, y contra el cual he combatido toda mi vida, lo que me lleva a pensar así. Ha sido el realismo histórico el que me ha enseñado a ver que la unidad de Europa como sociedad no es un «ideal», sino un hecho y de muy vieja cotidianidad. Ahora bien: una vez que se ha visto esto, la probabilidad de un Estado general europeo se impone necesariamente. La ocasión que lleve súbitamente a término el proceso puede ser cualquiera: por ejemplo, la coleta de un chino que asome por los Urales o bien una sacudida del gran magma islámico.

Hemos repintado la sacudida del gran magma islámico, porque en los últimos años estamos viviendo profundos cambios en el mundo musulmán, que no solo cambiarán sus propios estatus, sino que también producirán modificaciones estructurales profundas en las demás civilizaciones, principalmente la Occidental o Cristiana, la más afectada.

Los trabajos de investigación que se sucederán en esta página, formarán los capítulos de un libro, en el cual se analizarán los cambios producidos en cada uno de los países islámicos y su repercusión en Occidente y más concretamente en el ámbito territorial que nos atañe: Europa y el Mediterráneo.

Debemos aclarar que el año de referencia es 1970, asombrándonos que en la mayoría de los países musulmanes eran monarquías o republicas parlamentarias, con todos los «peros» que se puedan poner, pero en los que la mujer era libre para vestir, para estudiar, opinar, trabajar, etc. ¡Cuánto ha cambiado todo desde entonces! Por otra parte la sociedad occidental de 1970 era más tolerante que la actual y lo expresa una persona, el autor de esta obra, que terminó su carrera militar en dicho año, luego pasó por varias universidades, según los destinos castrenses, doctorándose en la Universidad de Granada en Geografía e Historia en el años 2002.

Los capítulos que vayan colgándose en esta página, no llevan un orden, sino que se publicarán la situación de los países conforme se vayan terminando las investigaciones, advirtiendo al lector que todas las fuentes son de carácter periodístico, bien que con contrastadas, y trabajos de instituciones que se dedican al mundo geopolítico.

Primer Shah de Persia
Irán en 1970. Jóvenes estudiantes con su minifalda
Celebraciones de Persépolis. El intento de obtener la legitimidad histórica del shah Reza Palheví y el principio del fin.
Llegada de Jomeine a Irán, tras el derrocamiento de la monarquía.
El rey Zahir. derrocado en 1973, pero en 2002, el presidente designado por EE.UU., solicitó la restauración de la monarquía, como única forma de mantener la unidad del país. Promulgó la Constitución de 1964, y los actuales gobernantes talibanes, pretenden resucitarla, bien que modificando determinados artículos relacionados con la Fe islámica
Etnias afganas. Importancia de Loya Yirga o reunión de todos los jefes de tribus. Los talibanes la han convocado
La mujer hoy en Afganistán
División del Yemen del Norte y Sur, que dieron lugar a la República del Yemen
Etnias en el Yemen
Jóvenes yemeníes
Omán fue el primer país árabe del mundo que se independizó del califato Abassi, en 751. Su frontera con Yemen del Sur, en su etapa comunista, se propagó a la región de Dhofar, enfrentándose el país a una cruenta guerra a finales de la década de los sesenta del pasado siglo
No existe democracia en Omán. Es una monarquía absoluta. Se han constituido dos cámaras, al alta con dignatarios designados por el Sultán y la baja, elegidos por los wilayatos, pero con carácter censitario, es decir con pocos cientos de miles de personas que pueden votar. Existe el voto femenino y se puede votar a una mujer,
El actual Sultán reforma las instituciones del país. Aquí le vemos junto con su esposa en un acto en el Día Internacional de la Mujer, aunque sigue siendo baja su representación, mucho más alta que en otros países árabes, ocupando puesto en la administración pública y en las empresas, existiendo, por ejemplo un buen número de ingenieras. El Sultán quiere impulsar la economía del país para no depender del petróleo o del gas.

ATA, la nueva ETA, que se quiere ocultar por el Gobierno

La Policía Nacional desarticula en Pamplona un comando de ATA, la nueva ETA, que preparaba explosivos. Por Javier Navascués

https://elcorreodeespana.com/amp/politica/83302689/La-Policia-Nacional-desarticula-en-Pamplona-un-comando-de-ATA-la-nueva-ETA-que-preparaba-explosivos-Por-Javier-Navascues.html

En definitiva, el futuro parece más que preocupante, en cuanto a la posibilidad de que un día cada vez más cercano se reactive el terrorismo etarra, tal vez con otras siglas y haría bien el Gobierno en extremar las precauciones y la vigilancia policial, viendo que su cercanía con Bildu y Otegui de poco está sirviendo para garantizar la seguridad y la libertad en Vascongadas y Navarra.

Interior traslada a tres presos de ETA que criticaron el fin de los atentados

Uno de los reclusos protagonizó en mayo de 2020 una huelga de hambre que provocó un rebrote de la ‘kale borroka’ en el País Vasco

https://elpais.com/espana/2021-06-04/interior-traslada-a-tres-presos-de-eta-que-criticaron-el-fin-de-los-atentados.html

« Entradas anteriores