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LA GUERRA EN UCRANIA, LECCIONES APRENDIDAS

F. Javier Blasco, coronel (r) 4 de abril de 2022

Transcurridos cuarenta días desde el inicio de la invasión, tiempo en el que han ocurrido muchas cosas y casi ninguna tal y como era de esperar, parece que nos enfrentamos a una posición en la que, tras desastres, desolación y muerte, una vez puestas las cartas sobre la mesa y agotados ambos bandos por los intensos combates y los problemas para alimentar la batalla, ya no queda más remedio que avocarse a una dura y puede que peligrosa negociación.

Desde luego Putin no ha ganado esta guerra, ni tampoco Zelenski; ha sido una guerra de desgaste; de momento corta en el tiempo, pero demasiado cruda, fratricida y bastante inhumana sobre el terreno y en la realidad humana.

Guerra en la que las poco instruidas, no muy bien armadas y bastante mal dirigidas, aplastantes y mayoritarias fuerzas rusas se han enfrentado, de nuevo, a la cruda realidad de lo que supone la alta moral de combate del adversario, que entorno a un inusitado líder, defiende su territorio con todo, si fuera preciso.

Ucrania, sola y más o menos abandonada por la cínica, acomodaticia y cuasi silente Comunidad Internacional (CI) y con unos pocos recursos que les han ido llegando a sus manos, ha sabido aprovechar otras formas y métodos de combate que le han ofrecido su voluntad de vencer a toda costa y las nuevas tecnologías; aspectos, que se han mostrado tanto o más eficaces que la honda de David, para derribar a Goliat.

Drones simples, de bajo coste, fabricación casera o comprados a Turquía y operados a corta distancia, han sido capaces de destruir carros de combate de alta tecnología y buen grado de auto protección. La invasión de las redes por auténticos y aficionados hackers, no sólo han valido como herramientas de inteligencia, sino que han puesto en jaque las redes de mando y control rusas y los sistemas de detección, control de movimientos y de aprovisionamiento en las grandes empresas estatales o particulares, relacionadas con su logística militar.

Rusia sigue sin aprender a analizar bien los factores de la decisión, ni antes de iniciar el conflicto, en los primeros momentos de la invasión ni ahora para propiciar los grandes cambios en su estrategia a tan solo pocas fechas de entablar los duros combates.

La logística rusa sigue siendo un gran hándicap; no han aprendido nada tras sus dolorosas y nefastas intervenciones en diferentes y complicados conflictos. Fue su tumba y lo será en gran parte de este conflicto, si es que acaba con la balanza en su contra. Ello ha paralizado la alimentación de la maquinaria de guerra y ha dejado vacíos los estómagos de sus tropas que, obligados a comer raciones caducadas de fecha, han tenido que recurrir a la explotación local, con los riesgos de sabotajes y envenenamiento que ello supone.

Las fuerzas expedicionarias extranjeras desplegadas para el combate a modo de mercenarios, han servido para el establecimiento de una política de revancha, brutalidad y de difícil limpieza o expulsión del país el día de mañana.

La política de tierra quemada, tiene muy grandes y graves consecuencias inmediatas y también a medio y largo plazo, dado que muchas de las ciudades han quedado arrasadas, llenas de minas, trampas, y cadáveres en fosas individuales y comunes por todas partes, lo que, por un lado, pondrá en grave peligro la movilidad en la zona y por otro, la salubridad a nada que el tiempo cambie a temperaturas más altas.

Las masacres de civiles apreciadas ayer en ciudades abandonados por los rusos son fruto de su mala formación militar, el desprecio a la legislación humanitaria y la desesperación o rabia individual y colectiva, al verse obligados a retirarse, sin presión militar que les obligue a ello, cuando tantas bajas les costó conquistarlos.

Masacres y crímenes de guerra, que en el argot militar ruso se conoce ‘zachistka’ desde que se empleó masivamente en Chechenia; que forzosamente, no se pueden ocultar y que deberían ser juzgados por tribunales internacionales, aunque dudo mucho, que algún día, el máximo responsable, Putin se siente en un banquillo para responder por dichos cargos.

Guerra de Ucrania

La destrucción casi total de varias ciudades enteras ha provocado la emigración masiva de sus ciudadanos, quienes pueden cambiar de pensamiento, con respecto a su deseo inicial de regresar cuanto antes, lo que producirá una gran pérdida de la mejor y más preparada sociedad ucrania.

Reconstruir el país no será tarea fácil; al contrario, será muy costosa y Ucrania no podrá afrontar los costes que ello supone. Pensar que será Rusia la obligada por la CI, es de momento, algo falaz o utópico. Sin duda, tanto EEUU como la UE deberán sufragar diversos planes de recuperación y reconstrucción casi total del país, porque su industria y comunicaciones también han resultado extremadamente afectadas.

Los reiterados y elocuentes discursos -apoyados en masivas videoconferencias- de Zelenski a los parlamentarios de los países más importantes de occidente no han servido para mover ninguna conciencia individual o colectiva; a lo sumo, para propiciar más, cautelosos y mejores apoyos de material de combate; pero en nada para avanzar en las pretensiones políticas y de alianzas de Ucrania.

El efecto CNN a modo de un seguimiento en directo de los combates, actuaciones y decisiones adoptadas durante esta guerra, ha sido aprovechado por ambos bandos para realizar una buena inteligencia sobre las redes abiertas (OSINT); tanto que, en algunos momentos, ha habido que parar los pies a la mucha información, veraz o no, lanzada por todos los medios, noticiarios y redes del mundo.

La CI sigue adoleciendo de una gran falta de planificación previa, sincronización, despliegue de medios rápidos, capaces y efectivos, así como de normas y procedimientos adecuados para la extracción, el acompañamiento, el trato, manejo, la transferencia de responsabilidades y la acomodación final de los refugiados que este tipo de conflictos bélicos producen de forma masiva y sin solución de continuidad.

Una vez más el tema de los refugiados ha recaído en la decisión política, en los propios medios y las pocas o muchas capacidades de apoyo de los países fronterizos para llevar a cabo la aceptación de incontroladas avalanchas de personas, muy jóvenes y mayores. Agravado en este caso, por llegar masivamente sin apenas acompañamiento masculino realmente servible, por la movilización general de los varones ucranios. Situaciones desbordadas desde el principio, que han propiciado, a pesar de las advertencias, la trata de blancas y el fomento de la prostitución hasta en países muy lejanos al conflicto.

La primaria y natural tendencia a recoger y enviar por cualquier medio, sin orden ni concierto, ropa usada y todo tipo de enseres, víveres, y productos útiles para los refugiados; una vez más, ha inundado, los campos o centros de acogida; ha llegado mínimamente a quien la pueda utilizar y, finalmente supone un engorro o, lo que es peor un negocio futuro para la segunda mano de quienes no han sufrido las consecuencias de la guerra.  

El resultado final del conflicto dependerá de la capacidad, voluntad de presión y de sincronización de las grandes potencias que apoyan a uno u otro bando con especial atención a China y la India, así como del porcentaje y el valor de los objetivos alcanzados cuando se sienten realmente a negociar.

Es de destacar, de nuevo, el papel intermediario de Turquía en este conflicto; papel, que ya arrancó hace años de la mano rusa en el conflicto sirio. Con ello, parece pretenderse, aumentar la consideración internacional de Erdogan y, en parte, desplazar a EEUU, tradicionalmente hegemónico en estas lides. Sorprenden bastante la ambigüedad de Israel desde el comienzo del conflicto y la negativa de los ‘amigos árabes’ a secundar los intentos de Biden para paliar los efectos de la carestía de los carburantes.  

Increíblemente, las tropas rusas, sin ser forzados a ello, han caído en el grave riesgo sanitario que producen las zonas contaminadas con alta radiación nuclear, cuando se entra y permanece en ellas durante largos periodos de tiempo y sin los apropiados equipos de protección individual y colectiva.

Es muy vergonzoso que, mientras todo esto ocurre, y particularmente por parte de la UE, salvo honrosas y anecdóticas excepciones, se sigan comprando a Rusia materias primas como crudo, gas e incluso minerales como el aluminio, propiciado fundamentalmente por la codicia y necesidad de Alemania para no parar sus producciones.    

Con independencia del grado de participación e intervención militar de la OTAN y la UE, esta guerra ha valido para volver a levantar las orejas y elevar el grado de atención porque el lobo, sigue ahí fuera, llamando a nuestras puertas ansiando comerse débiles e indefensas presas.

Por ello, una Alianza, que estaba a punto de ser casi desmantelada o quedar en algo residual, vuelve a coger brío tal y como se verá en la próxima Cumbre de Madrid, donde se reflejará que obligatoriamente deberá cambiar de tono, intensidad y timbre su discurso y recuperar su radicalidad. Son ya muchos los países que han declarado su firme propósito de aumentar, en mucho, sus gastos en defensa.

Igualmente, sucede en el seno de la UE; una vez más, ha vuelto a ponerse de manifiesto, que la capacidad de influencia e intervención militar de la Unión fuera de sus fronteras y en defensa de sus miembros es casi nula y, que los esfuerzos e iniciativas hasta el momento en dicho aspecto, han sido tan solo unos parches para tenernos entretenidos e incluso engañados con algo, que nunca ha servido para nada.  

Quede como quede o finalice esta guerra, Rusia saldrá muy mermada en su capacidad de relación, intercambio y reconocimiento internacional en todas las esferas imaginables: políticas, económicas, industriales y de tipo social. Internamente, las protestas, inicialmente minoritarias, por mucho que las pretendan ocultar y acallar, pueden llevar a provocar un cambio importante en la sociedad rusa y por consiguiente, en su liderazgo político.

Últimas noticias sobre la guerra de Ucrania. La ofensiva rusa se ralentiza. 23.03.2022

El progreso ruso se ha ralentizado: las fuerzas ucranianas han montado múltiples contraofensivas, y ayer dijeron que habían recapturado la estratégica ciudad de Makariv, al oeste de Kiev. Las imágenes satelitales también muestran que Rusia ha retirado la mayoría de sus helicópteros del aeropuerto de Kherson, la ciudad más grande que había capturado hasta ahora.
Las pérdidas militares rusas han aumentado: el Pentágono ha evaluado que su «poder de combate» en Ucrania ha caído por debajo del 90 por ciento de su fuerza original por primera vez.
Ahora, las preguntas están aumentando sobre el liderazgo del presidente Vladimir Putin, a medida que las muertes de funcionarios de alto rango continúan aumentando. Los oficiales militares retirados están lanzando críticas apenas veladas a la invasión y la calidad de la inteligencia que la precedió. «El enemigo fue subestimado en todos los aspectos», dijo un ex líder.
En medio de las decepciones militares en Ucrania, un tribunal ruso condenó al ya encarcelado líder de la oposición Aleksei Navalny a nueve años de prisión por cargos de fraude. La medida es ampliamente vista como un intento del Kremlin de controlar la narrativa de la guerra: Navalny, a través de cartas desde la cárcel que sus abogados publican en las redes sociales, ha estado instando a los rusos a protestar por la invasión.
Diplomacia: El presidente Biden se dirige a Europa, donde buscará mantener la unidad con los aliados y reforzar las sanciones contra Rusia.
Análisis: La guerra en Ucrania y la pandemia están forzando la economía global interdependiente y las ideas occidentales de estabilidad posterior a la Guerra Fría.
Disidencia: Moscú amplió su reciente represión draconiana contra el discurso, convirtiéndolo en un delito penal desacreditar las actividades de todas las agencias estatales que trabajan en el extranjero.
Estado de la guerra
Las fuerzas rusas han avanzado poco en sus esfuerzos por rodear Kiev, la capital ucraniana. Aquí hay actualizaciones en vivo. Unos 100.000 civiles, o el 22 por ciento de la población original de la ciudad, permanecen atrapados en Mariupol, dijo el gobierno ucraniano. Una de las mayores sorpresas: el fracaso de Rusia para derrotar a la Fuerza Aérea de Ucrania. Los incendios forestales están ardiendo alrededor de Chernobyl, lo que aumenta los temores de humo radiactivo.
Otras actualizaciones:
En un discurso ante el Parlamento de Italia, el presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, advirtió sobre una hambruna global y un empuje ruso más lejos en Europa. La guerra corre el riesgo de deshacer los esfuerzos en toda Europa para cerrar las minas de carbón y detener la perforación. TotalEnergies, la compañía francesa de petróleo y gas, dijo que dejaría de comprar petróleo de Rusia para fin de año.


EEUU mueve ficha: despliega misiles en Polonia

Parafraseando a Dori Toribio, corresponsal en Washington: «El objetivo de la desinformación no es que la gente se crea una cosa. Es que la gente no se crea nada«. EEUU teme que las acusaciones del Kremlin sobre presuntos laboratorios estadounidenses en Ucrania que crearían toda clase de horrores, de armas biológicas a, por qué no, el mismo coronavirus, asienten el relato para un ataque químico como los efectuados por Rusia en Siria.

Nadie quiere creer que Vladimir Putin podría ordenar tal atrocidad contra un «pueblo hermano», pero escuchar al ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, mentir sin rubor sobre el bombardeo a la maternidad de Mariúpol sienta un inquietante precedente. El despliegue de misiles Patriot en Polonia es la jugada prudente de Joe Biden: la protección de las fronteras de la OTAN está justificada cuando Moldavia está ahora en el punto de mira.

El acto final de Merkel

Durante sus últimas semanas en el cargo, la canciller alemana parece estar intentando una última hazaña: reajustar Occidente.HENNING HOFF |  14 de julio de 2021

Angela Merkel dejará pronto su cargo, pero no lo parecería echando un vistazo a su agenda. A finales de junio, por ejemplo, Merkel recibió al presidente francés, Emmanuel Macron, en la cancillería; hizo lo mismo con el primer ministro italiano, Mario Draghi; pronunció un discurso ante la Federación de la Industria Alemana, seguido de una reunión con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen; presidió la reunión semanal del Consejo de Ministros; se enfrentó al Parlamento en una versión alemana de las “Preguntas al Primer Ministro” británicas; se reunió con el secretario de Estado de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, y luego tomó el avión a Bruselas para asistir a dos días de una bulliciosa cumbre de la Unión Europea, en la que su idea de última hora de tentar al presidente ruso, Vladímir Putin, con un regreso al diálogo de cumbres entre la UE y Rusia fue rechazada.

Mientras otros miembros de su gobierno se toman un respiro –hay una campaña electoral por delante para muchos de ellos, que comenzará en serio a principios de agosto–, Merkel, exponente de la ética del trabajo protestante (si es que hay una), demuestra su habitual sentido del deber. Y aunque a primera vista parezca que la canciller de los últimos 16 años se limita a hacer lo que siempre ha hecho –resolver cualquier problema inmediato de forma pragmática y sensata–, parece apuntar a lo más alto en su salida: nada menos que dejar un Occidente más o menos reorganizado, con una UE que al menos tenga la oportunidad de convertirse en una fuerza más consecuente en los asuntos mundiales.

Ninguneo

Muchos en Berlín y en otros lugares, incluido este columnista, han criticado a Merkel por su tibia bienvenida a la administración de Joe Biden. ¿Cómo es posible que una transatlántica tan comprometida como Merkel no se alegre más y abrace más abiertamente a un EEUU “de vuelta”? Parte de la respuesta parece ser: porque para volver primero tuvieron que irse. Es probable que también influya el hecho de que la administración de Biden no consultara con sus aliados antes de anunciar la retirada de Afganistán, así como su política de vacunas.

Merkel es conocida por leer los cambios un poco tarde en ocasiones. Cuando cayó el muro de Berlín, al principio era una observadora, una física que había elegido la carrera de ciencias porque los dirigentes comunistas podían insistir en su propia realidad socialista de color de rosa en la mayoría de los ámbitos, pero “no podían suspender las leyes de la gravedad”. Llegó al poder en 2005 después de casi perder las elecciones porque su plataforma original estaba llena de pilares neoliberales, como los impuestos fijos o proporcionales, cuando los votantes ya habían pasado página.

Su cambio de rumbo en materia de energía nuclear fue un caso parecido. Intentó evitar el fin de la producción de energía atómica en Alemania que su predecesor, Gerhard Schröder, junto con sus socios de coalición, Los Verdes, había diseñado, pero cuando en 2011 se produjo el desastre nuclear de Fukushima en el lejano Japón, Merkel aprovechó la oportunidad para ponerse de nuevo en sintonía con la sociedad alemana (por desgracia, a expensas de la unidad europea), lanzando la “Energiewende” para orientar Alemania hacia la producción de energía limpia. Diez años después y tras mucha lentitud, la Energiewende necesita otro impulso si se quieren alcanzar los objetivos climáticos.

El giro multipolar

En una línea similar, gran parte de las conversaciones sobre el emergente mundo “multipolar” no impresionaron a Merkel durante mucho tiempo. Mientras Washington seguía siendo el principal proveedor de seguridad de Europa, ella y sus gobiernos se sintieron libres para abrir camino a las relaciones económicas especiales con Rusia –deterioradas después de la anexión de Crimea en 2014, a pesar de lo cual el controvertido y desacertado proyecto del gasoducto Nord Stream 2 se mantuvo– y, en particular, con China, de nuevo a expensas de la unidad europea. Pensar en los polos, en las dinámicas geoestratégicas y geoeconómicas, y en el peligro de crear dependencias peligrosas, se dejó para más adelante.

Sin embargo, tras cuatro años de presidencia de Donald Trump y los acuciantes temores de la élite alemana sobre si EEUU logrará resolver lo que algunos describen como “inmensos problemas” internos, Merkel parece haber tomado finalmente la decisión de que es necesario un cambio. Como mínimo, Europa y Alemania necesitan tener un “plan B” en caso de que los estadounidenses vuelvan a elegir a Trump o a una figura trumpista dentro de tres años, lo que podría acabar definitivamente con siete décadas de política exterior estadounidense. Esto significa un Occidente que en el futuro se basará más en los intereses compartidos, más que en los valores, y una Europa que cooperará estrechamente o incluso se alineará con Washington siempre que tenga sentido hacerlo, al tiempo que amplía el margen de lo que la UE puede hacer por su cuenta si es necesario.

Merkel parece apuntar ahora con firmeza a la creación de la autonomía estratégica europea: otra victoria silenciosa para Macron, quien, al final del largo mandato de la canciller, puede sentirse satisfecho de que la gran estadista de Europa, después de bloquearle durante años, se mueva ahora con firmeza en su dirección, y a toda velocidad.

No hay victorias rápidas

Debido a la irritabilidad de la China de Xi Jinping y confiando simplemente en su capacidad de persuasión con Rusia, Merkel ha fracasado hasta ahora. El Acuerdo Integral de Inversión (CAI, por sus siglas en inglés) entre la UE y China, que la canciller alemana impulsó a finales del año pasado en contra de los deseos de la administración entrante de Biden, está congelado después de que Pekín sancionara a los miembros del Parlamento Europeo, el mismo órgano necesario para ratificar el acuerdo. Y su movimiento de última hora sobre Rusia fue bloqueado por bálticos y holandeses en particular, que no solo se sintieron pasados por alto (y con mucha razón), sino que también vieron la oferta de conversaciones al más alto nivel como una recompensa a Putin por su reciente mal comportamiento, insistiendo en acordar solo una lista reforzada de contramedidas que la UE tomará contra Rusia.

Sin embargo, Merkel no se arrepiente. La cumbre de la UE supuso “un primer paso importante”, insistió el 28 de junio, ya que Bruselas estudiará ahora posibles formatos para un diálogo UE-Rusia. “No serán conversaciones de amistad: no son una señal de que nuestra relación sea buena”. Más bien, insinuó la canciller, se trata de preparar a la UE para discutir, y posiblemente dar forma, a las relaciones con los otros “polos” de los asuntos mundiales, incluida Rusia.

A mediados de julio, Merkel tiene previsto colocar otra de las piezas del rompecabezas de un Occidente reajustado. Con su visita a Biden en la Casa Blanca, la canciller tratará de resolver el Nord Stream 2, probablemente aceptando alguna forma de automatismo para dar marcha atrás, vinculando el funcionamiento del gasoducto con el buen comportamiento ruso. (Las dudas sobre la viabilidad técnica persisten.) Hasta ahora, Merkel ha mostrado una notable intransigencia en este asunto, rechazando la amenaza de sanciones estadounidenses como una violación inaceptable de la soberanía de Alemania para fijar su propia política energética.

De cumbre a cumbre

Si se elimina esa molestia, la canciller podrá explorar con Biden cuáles de las numerosas iniciativas transatlánticas establecidas en la reciente cumbre entre la UE y EEUU son las más prometedoras para desarrollarlas con rapidez y fijarlas antes de las próximas elecciones presidenciales en EEUU. Después de eso, Merkel y Macron podrían ir a Pekín (sería la decimotercera visita de la canciller alemana) para reunirse con Xi antes de que Biden, que primero dudó pero que ahora, al parecer, busca una reunión de alto nivel con su homólogo chino, tenga su primera cumbre entre EEUU y China.

Es una tarea difícil, y sin duda implica cierta arrogancia. Pero sería propio de Merkel dejar los pasos más ambiciosos para el final. “El momento en el que uno sale a campo abierto es también un momento de riesgo”, dijo a la promoción de Harvard de 2019, con un toque de sabiduría de galleta de la fortuna, en su discurso de graduación de hace dos años. “Dejar ir lo viejo es parte de un nuevo comienzo”.

Para Merkel, está empezando nada menos que un nuevo orden mundial, y quiere que la UE le dé forma. En lugar de evitar vincular a su sucesor, como algunos han especulado en relación con su tibia respuesta transatlántica, el objetivo de Merkel en sus últimas semanas parece ser casi el contrario: crear la plantilla para un Occidente futuro y para una política exterior europea que resista incluso cambios de gran alcance, especialmente en EEUU.

Versión en inglés en la web del Internationale Politk Quarterly (IPQ).

Biden en Europa ¿Ningunea a España?

La «credibilidad» es la virtud más preciada de un político. Cuando tiene la responsabilidad del gobierno, es credibilidad se traslada al ejecutivo y por ende a la nación. Alguien comentó en voz alta que la «misión del político es mentir». Tal vez sea una exageración, pero desde luego, nuestro Presidente del Gobierno, D. Pedro Sánchez es la persona que más «mentiras» ha pronunciado a lo largo de los años. No hay más que ver las hemerotecas y videotecas para comprobar la negación de los pactos y las líneas rojas marcadas antes de las elecciones, para posteriormente traspasarlas impunemente, de tal forma que puede decirse que este singular personaje tiene «legitimidad popular», porque ha sido elegido por los votantes, pero carece de «legitimidad de ejercicio», dado que el programa político que le dio la victoria electoral, lo ha tirado a la basura y ha seguido otra senda, es decir ha traicionado a sus votantes.

Por ello no podemos extrañarnos que ningún presidente extranjero, aparte por supuesto de los de la Unión Europea, quiere reunirse con él y además que repercuta en los medios, porque eso sería perder la «credibilidad» que ellos tienen.

Biden no se verá a solas con Sánchez. No lo ha llamado en los meses que lleva de presidente ¿Cómo lo va a hacer, si se ha aliado con sus enemigos como la Venezuela de Maduro y otros de calaña similar?

Biden ignora a Sánchez en su primera gira europea

El presidente español no es una prioridad para el de Estados Unidos, que verá a los mandatarios del G-7, a Erdogan, a Putin, a Von der Leyen y hasta al primer ministro belga.

REPUBLICA | 04/06/2021

El presidente estadounidense, Joe Biden, se reunirá con su homólogo turco, Recep Tayyip Erdogan, y con el primer ministro británico, Boris Johnson, entre otros mandatarios del G-7, durante su gira europea la próxima semana, según informó este jueves la Casa Blanca. En un comunicado, la portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki, dio más detalles sobre el primer viaje al extranjero de Biden como presidente, que le llevará a Cornualles (Reino Unido), Bruselas y Ginebra del 9 al 17 de junio. Y, de momento, y nada parece indicar lo contrario, el presidente Pedro Sánchez no aparece en su agenda. De hecho, Biden ni siquiera ha tenido una simple conversación con el jefe del Ejecutivo español, lo que deja claro el papel secundario que tiene el país para Estados Unidos, tal y como le ha recordado durante las últimas semanas el líder del PP, Pablo Casado. Y todo ello con la crisis con Marruecos, socio estratégico de Washington, al fondo.

Al parecer, este pasotismo de Biden tiene su origen en la época de José Luís Rodríguez Zapatero como presidente, al que Washington considera muy cercano a Sánchez. Allá por 2010, y según informa ‘ABC’, Zapatero hizo un desplante a Biden, al que dejó solo durante una visita en España a las tropas que iban a ir a Afganistán. Y el presidente estadounidense tomó nota. 

Hace aproximadamente un mes, la subsecretaria de Estado adjunta para Europa y Eurasia de Estados Unidos, Molly Montgomery, trasladó que Biden hablará con Sánchez cuando «las circunstancias lo permitan».

El caso es que el mandatario norteamericano va a ver a diferentes líderes europeos e incluso al el rey de los belgas Felipe y el primer ministro belga, Alexander de Croo, aprovechando su participación en una cumbre EEUU-UE con el que aspira a enfatizar los «intereses y valores compartidos» entre las dos partes. Dentro de esta «agenda común» figuran la seguridad sanitaria global, el cambio climático, la cooperación comercial, el refuerzo de la democracia y «preocupaciones» en materia de política exterior, según la oficina de Biden.

Será un encuentro a tres bandas al que, además de Biden, acudirán los responsables del Consejo Europeo y de la Comisión, Charles Michel y Ursula Von der Leyen, respectivamente. En principio no hay prevista a corto plazo ningún encuentro de Biden con los líderes de los Veintisiete, como llegó a especularse estos meses.

Psaki precisó que el 10 de junio, nada más llegar al Reino Unido, Biden se reunirá con el primer ministro británico, Boris Johnson, y del 11 al 13 del mismo mes participará en la cumbre del G-7 en Cornualles (Inglaterra), donde también mantendrá encuentros bilaterales con otros líderes de ese grupo.

El día 13, Biden visitará a la reina Isabel II de Inglaterra en el Castillo de Windsor, en las afueras de Londres, acompañado de la primera dama estadounidense, Jill Biden, quien regresará a Estados Unidos al terminar esa reunión.

Desde allí, Biden viajará a Bruselas, donde el 14 de junio participará en la cumbre de la OTAN para «reafirmar el compromiso de Estados Unidos» con la Alianza Atlántica, «la seguridad transatlántica y la defensa colectiva», indicó Psaki.

Ese día, Biden también se reunirá en Bruselas con Erdogan, en la que será el primer encuentro entre ambos desde la llegada al poder del primero en enero.

Biden mantuvo una relación fría con Erdogan cuando era vicepresidente estadounidense (2009-2017) y desde que ocupa el Despacho Oval ha protagonizado varias tensiones con el presidente turco, las más recientes relacionadas con la ofensiva israelí de mayo en Gaza.

El 15 de junio, Biden participará en la citada cumbre entre Estados Unidos y la Unión Europea.

Por último, Biden viajará a Ginebra, donde el día 16 mantendrá una cumbre bilateral con su homólogo ruso, Vladímir Putin, además de reunirse con el presidente suizo, Guy Parmelin, y con el ministro de Exteriores del país, Ignazio Cassis.

El encuentro entre Biden y Putin también será el primero entre ambos desde la llegada del primero al poder y tiene como objetivo rebajar la tensión en una relación marcada por desacuerdos sobre la soberanía de Ucrania, el régimen de Bielorrusia y los supuestos ciberataques de Moscú.

El presidente estadounidense se reunirá con los líderes europeos del G-7; Ursula Von der Leyen; Charles Michel; Putin y Erdogan, pero no con Pedro Sánchez

Por Jesús Ortega Echevarría 4 junio 2021

https://www.economiadigital.es/politica/biden-excluye-a-sanchez-de-su-gira-europea.html

¿Un Biden europeo? Mejor una Europa americanizada

Aunque Estados Unidos no se está europeizando, a la Unión Europea le conviene prestar atención. No para emular todo lo que hace Washington, pero sí su capacidad de reacción ante las crisis.

JORGE TAMAMES |  6 de mayo de 2021

Biden excluye a Sánchez de su gira europea

¿Vuelve la «guerra fría»? ¿EE.UU y Rusia quieren volver a la bipolaridad? Occidente debe apostar por la multilateralidad

Los medios «acusan» a Joe Biden de haber iniciado una nueva «guerra fría», por haber llamado «asesino» a Vladimir Putin, establecer sanciones de distintos tipos con Rusia y expulsar a varios diplomáticos rusos en Washington. Los medios se olvidan que las provocaciones las inició Putin, y Occidente, aparte de buenas palabras y aparentes amenazas, permitió que Rusia se «tragara» a Crimea y el este de Ucrania.

Ucrania está pendiente de su entrada en la OTAN, al igual, aunque más distantes en el tiempo otras antiguas repúblicas soviéticas del Cáucaso. Si se aprueba la entrada de Ucrania, una nación que se encuentra «en guerra» con otra, podría reclamar el artículo 5º del Tratado del Atlántico Norte, que dice lo siguiente:

Las Partes acuerdan que un ataque armado contra una o más de ellas, que tenga lugar en Europa o en América del Norte, será considerado como un ataque dirigido contra todas ellas, y en consecuencia, acuerdan que si tal ataque se produce, cada una de ellas, en ejercicio del derecho de legítima defensa individual o colectiva reconocido por el artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas, ayudará a la Parte o Partes atacadas, adoptando seguidamente, de forma individual y de acuerdo con las otras Partes, las medidas que juzgue necesarias, incluso el empleo de la fuerza armada, para restablecer la seguridad en la zona del Atlántico Norte. Cualquier ataque armado de esta naturaleza y todas las medidas adoptadas en consecuencia serán inmediatamente puestas en cono-cimiento del Consejo de Seguridad. Estas medidas cesarán cuando el Consejo de Seguridad haya tomado las disposiciones necesarias para restablecer y mantener la paz y la seguridad internacionales.

La OTAN y Rusia no pueden tensar tanto las relaciones entre ambos, la Unión Europea y China tienen mucho que opinar y a nadie le interesa un conflicto armado, aunque sea de carácter limitado.

Los medios se hacen eco de la noticias:

https://www.elcomercio.es/internacional/eeuu/biden-resucita-guerra-fria-rusia-20210415220525-ntrc.html

https://elpais.com/internacional/2021-04-16/macron-y-merkel-arropan-al-presidente-ucranio-en-plena-tension-entre-rusia-y-la-otan.html

https://www.lavanguardia.com/internacional/20210416/6887808/putin-biden-rusia-eeuu-guerra-fria-tension-sanciones.html

Se va rebajando la tensión entre Occidente y Estados Unidos con Irán

EE. UU. plantea quitar parte de las sanciones a Irán, hoy con nuevas centrifugadoras nucleares

https://www.france24.com/es/medio-oriente/20210410-eeuu-parte-sanciones-iran-centrifugadoras-acuerdo-nuclear

Primera semana de negociaciones Irán-Estados Unidos

Irán activa nuevas centrífugas de enriquecimiento de uranio

Teherán no tiene intenciones de detener su programa nuclear sin que antes Estados Unidos levante las sanciones impuestas por Donald Trump.

https://www.dw.com/es/ir%C3%A1n-activa-nuevas-centr%C3%ADfugas-de-enriquecimiento-de-uranio/a-57154288

Irán tensa la cuerda en el reinicio de la negociación nuclear con EE.UU.

24 horas después de concluir la primera ronda de reuniones en Austria, el presidente Hasán Rohani anunció la puesta en marcha de nuevas centrifugadoras que les permitirán enriquecer uranio a mayor velocidad

https://www.abc.es/internacional/abci-iran-tensa-cuerda-reinicio-negociacion-nuclear-eeuu-202104101936_noticia.html

La UE gastará más en defensa para apuntalar su autonomía pese al reencuentro con EE UU

Considera compatible su objetivo de mayor independencia, con la «colaboración reforzada» que prevé con Biden y la OTAN.

Por Salvador Arroyo, corresponsal en Bruselas

Cooperación más fluida con la OTAN y «estrecho diálogo» con la nueva Administración estadounidense. Pero todo sin repetir viejos errores. Sin renunciar, en definitiva, a esa agenda estratégica 2019-2024 que la UE se ha autoimpuesto para ser un ente con plena autonomía que aspira a tener capacidades militares creíbles. El reto, dejar de ser el ‘pin pan pun’ de su primo del otro lado del Atlántico. Así que pese a ese reencuentro con Estados Unidos tras una insufrible etapa de reproches desde la Casa Blanca, los líderes de la UE no bajan la guardia.

O lo que es lo mismo piensan seriamente en «incrementar las inversiones en defensa para mejorar la capacidad operativa, además de reforzar la ciberseguridad», subrayaba el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, al término de la última jornada de la cumbre telemática de jefes de Estado y Gobierno europeos.

La aceleración del proceso de vacunación, el futuro certificado digital que pemitiría restablecer la movilidad en verano, y el apoyo a los países de rentas bajas y medias (especialmente de África y América Latina) habían capitalizado sus discusiones del jueves. Este viernes el coronavirus se relegó por unas horas, para apuntalar una posición que en el tramo final de la ‘era prepandémica’ fue motivo de sonoros enfrentamientos entre Donald Trump y Emmanuel Macron o Angela Merkel. Sin llegar a ese «sueño» de un ‘ejercito europeo’ -vinculado a una visión federal que no todos los socios comparten plenamente-, la UE aspira a levantar la voz cuando lo crea necesario sin tener que mirar con inquietud a Estados Unidos.

LA CIFRA:

51.000millones prevé destinar para el periodo 2021-2027 el Fondo Europeo de Defensa.Charles Michel.«El incremento de las inversiones deben mejorar la capacidad operativa y la ciberseguridad»

Y la declaración aprobada incide en ello. «Queremos promover los intereses y valores de la UE, así como su resistencia y preparación para hacer frente de manera eficaz a todas las amenazas y desafíos a la seguridad». Porque «ante el aumento de la inestabilidad mundial, la UE tiene que asumir una mayor responsabilidad por su seguridad». Europa quiere ser Europa también en lo militar y esa idea es «totalmente compatible» con los nuevos vientos que llegan desde Washington; «con la colaboración reforzada que queremos con Estados Unidos», subrayó Michel.

Los desafíos

Y todo sin sacar los pies del tiesto. Sin dejar de lado a una OTAN con la que se buscará «una cooperación más estrecha». Su secretario general, Jens Stoltenberg, participó en el encuentro con los líderes. Y les trasladó que «las acciones agresivas de Rusia, el terrorismo, los ciberataques, el auge de China y los problemas de seguridad vinculados al cambio climático» ya eran desafíos para antes de la pandemia y continuarán siéndolo cuando ésta amaine.

Toda la nueva estrategia defensiva de la UE debería concretarse no más allá de marzo de 2022, cuando debería presentarse lo que se denomina como «ambiciosa brújula estratégica». El Alto Representante de Exteriores, Josep Borrell, es el que tiene encomendado el grueso del trabajo en este proyecto, con participación de otros comisarios, en el que se dará un papel destacado a la apuesta por la integración industrial (civil, militar y aeroespacial) y la innovación tecnológica.

El nuevo escenario internacional que se abre con el aparente ‘borrón y cuenta nueva’ de Biden en política exterior llevaba este viernes a Borrell a lanzar un mensaje de optimismo sobre el acuerdo nuclear iraní. «Tenemos que usar esta oportunidad y enfocarnos en soluciones para conseguir encauzar el acuerdo y que todas las partes cumplan sus compromisos. Es una ocasión que no podemos perder», reforzó.

Apuesta por una relación renovada con los vecinos del sur

Una importancia estratégica clave en materia económica, pero también social, muy ligada a los flujos migratorios. Los jefes de Estado y Gobierno decidieron dar este viernes un impulso renovado a su relación con los vecinos del sur «para hacer frente a los desafíos comunes, empezando por la pandemia», destacaba la presidenta de la Comisión Europea. Ursula von der Leyen concretó que esa «asociación renovada» incluye un Plan Económico y de Inversiones para la Vecindad Meridional que «tiene como objetivo apoyar la recuperación socioeconómica a largo plazo y acompañar el desarrollo sostenible y digital en la región». De acuerdo con este plan, Bruselas propone movilizar una inversión de hasta 7.000 millones de euros.

https://www.elcomercio.es/internacional/union-europea/ue-gastara-defensa-apuntalar-autonomia-20210226192342-ntrc.html

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