Etiqueta: España (Página 1 de 2)

LA OTAN Y ESPAÑA, por el General de división Juan A. Moliner González, dentro del 1º ciclo AEME 2022

General Juan Antonio Moliner González

Con la celebración en Madrid el pasado 30 de mayo del 40 aniversario de la incorporación de España a la Organización del Tratado del Atlántico Norte, como miembro 16 de la Alianza, se ha mostrado de forma palmaria una de las características relevantes de la presencia de nuestro país en la OTAN y que ha sido la excesiva peculiaridad de nuestra participación en la misma durante mucho tiempo y que, hay que lamentar, parece que aún persiste.

En este caso, dicha originalidad ha consistido en que el gobierno de España, o más bien una parte del mismo, ha celebrado el mencionado aniversario mientras que otra parte no solo no ha participado, sino que se opone a la celebración de la Cumbre que la Alianza va a celebrar en Madrid los días 29 y 30 de junio e incluso plantea contrarrestarla con una paralela Conferencia por la Paz.

Decisión, la de oponerse a una reunión de enorme alcance político y estratégico en la que se aprobará en nuevo Concepto estratégico, tras el vigente de 2010 y que se reclama para hacer frente a todos los cambios geoestratégicos sufridos en las relaciones internacionales, en unos momentos en que Occidente parece encontrar una gran unanimidad en las políticas de seguridad y defensa ante la agresión injustificada e ilegítima de Rusia en Ucrania, lo que muestra esa dicotomía política e ideológica que desde hace cuarenta años ha presidido la percepción de la opinión pública y la participación de España en la OTAN.

Así, tras la solicitud de adhesión formal a la Alianza el 2 de diciembre de 1981 por el gobierno centrista de Calvo Sotelo, y el ingreso efectivo seis meses después, a pesar de que en esos momentos las encuestas mostraban un muy limitado de la opinión pública del 18%, la llegada al poder en octubre de 1982 de Felipe González y los socialistas paralizó la integración en la estructura militar aliada.

La peculiaridad y fragmentación en clave interna se volvía a mostrar con las reticencias ante el ingreso en la OTAN del gobierno recién llegado al poder y parte importante de la opinión pública española, algo que no ha ocurrido con las sucesivas incorporaciones de otros países europeos, tras el fin de la Guerra Fría, a la Alianza.

La OTAN, debe asumirse, no cubre todos los intereses estratégicos de España y parece lógico pensar que esas visiones y fragmentación política interna no cabe duda influyeron que, en el proceso de negociación para la adhesión a la Alianza, se excluyera la aplicación de la cláusula de defensa colectiva a nuestras ciudades del norte de África, en coherencia con una lectura estricta del Artículo 6 del Tratado de Washington.

Sin embargo, las objeciones ideológicas comentadas no pudieron superar la confrontación con la evidencia de que la mejor defensa de los intereses nacionales -la democracia se había instalado en España desde 1978 y por historia, cultura y política, formábamos parte del mundo occidental- significaba asumir los costes que supone la defensa de unos valores. Y esto exigía formar parte de la OTAN, como alianza militar, y de las instituciones europeas como organización política supranacional.

Esa singularidad española llevó a la celebración del referéndum del 12 de marzo de 1986, si bien condicionado, siempre nuestras condiciones especiales, a la no entrada en la estructura militar, a reducir la presencia militar estadounidense en España y a la prohibición de almacenar o instalar armas nucleares en nuestro territorio. Como curiosidad cabe decir que en la papeleta del referéndum no aparecía la palabra OTAN y sí Alianza Atlántica. Lo ajustado del resultado final positivo (56,85 SI frente a 43,15 NO) ha contribuido a que en la opinión pública la visión de nuestro papel en la OTAN se mantenga como asunto polémico hasta nuestros días.

Pero las exigencias de las relaciones internacionales y nuestro posicionamiento claramente occidental, desde lo unilateral a lo multilateral como inevitable retorno de España a la Europa democrática de los derechos y las libertades, hicieron que se fuera haciendo una interpretación laxa de algunas de esas condiciones. Así, la participación en misiones OTAN, desplegadas por nuestras Fuerzas Armadas desde 1992, incluyendo la participación con medios aéreos en la primera operación de combate de la OTAN en su historia -la campaña aérea en Bosnia Herzegovina en 1995-, la aparente contradicción de que un español, Javier Solana, se convirtiera en Secretario General el 5 de diciembre de 1995, o incluso la celebración de una Cumbre de la OTAN en Madrid los días 8 y 9 de julio de 1997, llevaron a que el 2 de diciembre de 1997 España ingresara en la estructura militar y en 1999 militares españoles se incorporaran a los cuarteles generales y resto de estructuras de la OTAN, participando activamente en todos los organismos de planeamiento y toma de decisiones.

Se llegaba, por fin, a una situación de relativa normalidad en la participación militar de España en la Alianza Atlántica y que ha supuesto que más de 125.000 militares españoles hayan participado en 21 misiones, además de la existencia de estructuras OTAN en nuestro país como son el Centro Combinado de Operaciones Aéreas desplegable en Torrejón, el Centro de excelencia Contra Artefactos Explosivos Improvisados y los cuarteles generales de alta disponibilidad, el marítimo a bordo del buque Castilla con base en Rota y el terrestre en Bétera.

Esta relación especial de España con la OTAN se pone claramente de manifiesto si se analizan nuestras Directivas de Defensa Nacional, el documento que durante mucho tiempo ha sido el más importante en nuestro país para fijar esa política pública esencial que es la de Defensa. Mientras las Directivas publicadas bajo gobiernos socialistas hacen hincapié en el estrechamiento de las relaciones con Europa, incluidas sus políticas de seguridad y defensa, las emitidas por gobiernos populares reafirman de forma clara, además, el compromiso con la defensa colectiva que supone la OTAN.

Sí parece claro que desde el principio de nuestra adhesión a la OTAN hubo una evidente omisión en explicar a los españoles que la alianza es elemento clave para proteger los valores occidentales, amenazados hoy como antes, y que la invasión rusa de Ucrania tan evidentemente ha puesto sobre el tablero internacional.

De igual forma, como el propio gobierno español acaba de poner de manifiesto con sus contradicciones internas sobre la Alianza, la opinión pública, incluso la especializada, mantiene abundantes prejuicios ideológicos, en parte apoyados por la consideración de que la OTAN defiende sobre todo los intereses norteamericanos, que reafirman esa peculiaridad española que constituye el hilo conductor de estas reflexiones. No puede sorprender que, de algún modo, esto haya provocado entre los aliados una extraña sensación de socio poco fiable y sometido a oscilaciones en una cuestión clave de estado como es la política de seguridad y defensa.

Consecuencias de esta singularidad española han sido el desconocimiento del gran público sobre el funcionamiento interno de la Alianza y sus mecanismos de voto y posibilidad de bloqueo de decisiones, las habituales limitaciones en cometidos de las fuerzas militares españolas que participan en misiones OTAN y el hasta ahora poco entusiasmo de la opinión pública española por la Alianza Atlántica, algo que choca con el interés que, en estos días, están manifestando países tan tradicionalmente neutrales como Suecia y Finlandia.

Quizá esto también nos haya hecho perder el protagonismo que, dentro de la OTAN, nos debería corresponder en las relaciones internacionales por nuestra situación geográfica y estratégica, cultura e historia. Cabría esperar de nuestros líderes políticos que se aprovechara la celebración en España de la importante próxima Cumbre de la OTAN, al final de este mes de junio, para informar y desarrollar en los ciudadanos la conciencia de que ahora, más que nunca como demuestra la guerra en Ucrania, formar parte de una organización que asegura la defensa colectiva de nuestros valores, principios y forma democrática de vida, respetuosa con los derechos humanos y el derecho internacional, está por encima de ideologías y posicionamientos políticos particulares.

                                              General de División (R) Juan A. Moliner González                                                       Asociación Española de Militares Españoles

Organización de la OTAN en 2016. Artículo escrito para AEME, por Rafael Vidal Delgado y publicado en diversos medios

Si comparamos la Organización de Tratado de Atlántico Norte en el momento de su fundación y su situación en 2016, es como si estuviéramos hablando de dos alianzas totalmente distintas, teniendo en la actualidad como único nexo el concepto de defensa colectiva ante el ataque a uno de sus miembros.

La Alianza se basa en el artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas, desarrollado en el artículo 5º del Tratado de Washington de 1949 y completado con el 6º.

La OTAN ha sido una organización dinámica y se ha organizado a lo largo del tiempo a través de la estrategia fijada por los jefes de estado y de gobierno de los países miembros. A esta estrategia se le ha denominado “Concepto Estratégico”, pudiéndose definir como “la visualización de un posible escenario futuro, político-militar, en un intervalo de tiempo determinado”, siendo este intervalo, al objeto de una determinada perdurabilidad en el tiempo de diez años, sin menoscabo que a lo largo de dicho período hayan sufrido retoques, de acuerdo con la evolución de la situación mundial.

Hasta la fecha se ha decididos seis conceptos estratégicos, sobre los cuales podemos comprobar la evolución de la OTAN de una forma muy sintética:

Gráfico de evolución de los Conceptos Estratégicos de la OTAN

El concepto de 1949 preconizaba que ante un ataque de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), al no existir todavía el Pacto de Varsovia, se respondería con un despliegue masivo divisiones convencionales, es decir una estrategia con la que se había ganado la Segunda Guerra Mundial.

La URSS responde creando en 1955 el Pacto de Varsovia y desplegando 175 divisiones, frente a las 39 de la Alianza, por lo que en la cumbre de París de 1957, la OTAN modifica totalmente su concepto estratégico, basándolo en la “represalia masiva”, es decir un ataque de cualquier tipo contra la Alianza desencadenaría el holocausto nuclear.

La carrera de misiles de largo alcance, dotados de cabeza nuclear, fue imparable, sustituyendo la OTAN el Concepto en 1967, gracias al “informe Harmel”, por el de “respuesta flexible”, es decir se utilizarían los mismos medios que el adversario y al mismo tiempo se impulsaba la gestión de crisis, el desarme y la distensión.

A partir de la década de los setenta el Pacto de Varsovia comenzó a tener dificultades internas, naciendo en 1975 en Helsinki, la Conferencia de Seguridad y Cooperación en Europa (CSCE), transformada 20 años más tarde en Organización (OSCE). Pocos años después alcanzaron el poder espiritual Juan Pablo II y el poder material Ronald Reagan, ambos con la finalidad de eliminar, el primero, el ateísmo en los países comunistas, y el segundo de doblegarlos a través del programa “Iniciativa de Defensa Estratégica” (guerra de las galaxias), que obligó al nuevo secretario general de la URSS, Mijaíl Serguéyevich Gorbachov (1985) a “entenderse” con los EE.UU. y con la OTAN, ante la imposibilidad de seguir la carrera de armamento por su coste económico.

En 1989 cae el muro de Berlín y la URSS y el Pacto de Varsovia se desmoronan, decidiendo la OTAN en la cumbre de Roma de 1990, transformar la Alianza, emitiendo un nuevo Concepto, el cuarto, el cual manteniendo la “defensa colectiva de los países miembros”, daba prioridad al “diálogo político” y a la “cooperación en su más alto sentido”, dando entrada como “países amigos” en el programa “Asociación para la Paz”, más conocido como “Partner for Peace”, a los antiguos del Telón de Acero.

La OTAN en este Concepto no hablaba de amenazas y mucho menos del Este, pero sí de riesgos e incertidumbres que comenzaban a surgir en distintas partes del mundo, de tal forma que exigía que la OTAN se hiciera “planetaria”, siempre bajo los auspicios  del Consejo de Seguridad de las NN.UU. El mundo daba por terminada la “Guerra Fría”.

La realidad es que el 1991 la OTAN se encontró con el dilema de su propia existencia, propugnando su desaparición partidos políticos de los países miembros, al igual que había ocurrido con el Pacto de Varsovia, pero ya en el Concepto se contemplaban las nuevas necesidades, como la proliferación de armas de destrucción masiva, la ruptura de los aprovisionamientos de los recursos vitales y las acciones de terrorismo y sabotaje.

En 1999 se actualiza el Concepto anterior y se decide uno nuevo, en cierto modo de transición al vigente actualmente. En este Concepto se tiende a las relaciones transatlánticas, a las iniciativas de defensa propiamente europeas y otras que relacionadas con la OTAN, dispuesieran de medios de defensa en todo el globo, se inicia, tímidamente la llamada “defensa cooperativa”.

El Concepto estratégico actual de 2010, se basa en tres pilares: la “prevención y gestión de crisis” y el uso intensivo de la “seguridad cooperativa”. La aparición de nuevos escenarios, como el virtual y espacial, obligan a la atención al ciberespacio y al espacio atmosférico, y aunque no se citan explícitamente a los líderes mesiánicos que podían desestabilizar distintas zonas, como Corea del Norte, Venezuela, Eritrea, etc.

La acción del presidente ruso sobre Ucrania, ha obligado a la OTAN, en palabras de su Secretario General Jens Stoltenberg, a declarar en la cumbre de Varsovia de 2016 que la Alianza y Rusia ya no son socios estratégicos, lo cual da pie a la iniciación de una nueva “Guerra Fría”

Orgánicamente la estructura de la OTAN no ha variado sustancialmente, al menos políticamente, manteniéndose las Autoridades Nacionales, como máximo órgano de decisión; las Representaciones Permanentes a nivel de embajador; la disminución de los numerosos comités, por tres bloques: Planeamiento de Defensa (DPC), que en la actualidad se encuentra un diplomático español como Secretario General Adjunto; Consejo del Atlántico Norte (NAC) y el Grupo de Planeamiento Nuclear (NPG), de los que dependen otros comités. Todo el conjunto está coordinado y presidido por el Secretario General de la OTAN, que dispone de un Estado Mayor Internacional (IS).

Aunque la OTAN se ha “civilizado”, es decir se da más énfasis al diálogo y la cooperación, siendo paradigmáticos los planes civiles de emergencia, que han dado un resultado extraordinario en catástrofes europeas y mundiales, también cuenta con la “parte militar”, formada por el Comité Militar, constituido por los Jefes de Estado Mayor de los países miembros; por unos Representantes Militares de carácter Permanente y que cuentan, al igual que el IS de una Estado Mayor Militar Internacional (IMS).

Las decisiones militares de la OTAN parten de las Autoridades Nacionales y/o del Consejo del Atlántico Norte, así como del DPC, NPG y Secretario General, los cuales comunican las directrices a los comités civiles especializados y al Militar, apoyándose en los estados mayores IS e ISM, así como en caso necesario, por la dificultad del problema, se crea un grupo de trabajo “ad hoc”.

Con todos estos estudios y análisis se proponen a la cúpula de la Alianza unas Líneas de Acción, la cual elige una o toma una decisión mezcla de varias, designando al Mando Militar Estratégico que debe desarrollarla.

CUARTELES GENERALES DE LA OTAN

Mandos Estratégicos de la OTAN

Hay dos Mandos Estratégicos: el Mando Aliado de Operaciones (ACO), que se encuentra en Mons (Bélgica) y el Mando Aliado de Transformación (ACT), en Norfolk (Virginia-EE-UU).

Las funciones atribuidas al ACT son: definir las características de los conflictos futuros y las necesidades de medios, crear doctrina de los nuevos conceptos operacionales e implementar esta doctrina en los miembros de la Alianza. Para ello la OTAN ha dotado al ACT de cuatro centros subordinados y 22 centros de excelencia, dedicados a dirigir ejercicios que ayuden a implementar la nueva doctrina operacional a través de la experiencia adquirida por los componentes de la OTAN (Boletín de Información del CESEDEN, nº 320 de 2011).

Por su parte el ACO ha sufrido una drástica disminución en sus cuarteles generales, de tal forma que han quedado, a nivel operacional, como Cuarteles Generales Conjuntos el de Brunssum en Holanda y el de Nápoles en Italia; un solo Cuartel General Aéreo, el de Ramsteim en Alemania; un Mando Terrestre (Landcom) en Izmir en Turquía y un Mando Marítimo (MARCOM) en Northwood en Gran Bretaña.

Por su parte, en nivel táctico, prácticamente han desaparecido los cuarteles generales, llegándose a alcanzar la cifra de más de treinta, manteniéndose tres Centros de Operaciones Aéreas Combinadas (CAOC), situados en Uedem  en Alemania, Poggio en Italia y Torrejón en España, siendo este último el único Cuartel General existente en nuestro país, de hecho el Cuartel General Aliado de Retamares (Madrid), sus responsabilidades y zona de acción han sido transferidas al de Turquía.

De los Cuarteles Generales conjuntos de Nápoles o de Brunssum se encuentra la Fuerza de Respuesta de la OTAN (NRC), de la cual a su vez depende la Fuerza Conjunta de Muy Alta Disponibilidad o Very High Readiness Joint Task Force Land (VJTF), cuyo Componente Terrestre es asumido por España, en principio (puede que sea rotatorio), disponiendo para ellos de un Cuartel General Terrestre de Alta Disponibilidad (CGTAD), con base en Bétera y en Valencia. Existen otros CG,s de división y brigada desplegados en los países bálticos en Polonia y Rumania, así los llamados CGs, de NATO Forces Integration Units (NFIU), siendo similar la estructura en los componentes aéreos y marítimos

La realidad es que la OTAN desea apoyarse cada vez más en los cuarteles generales de los países miembros y en caso necesario lo implementan, bien de forma permanente o durante un intervalo temporal de oficiales de otros ejércitos.

ESPAÑA EN LOS CUARTELES GENERALES

Cuarteles Generales de la OTAN

Todos los Cuarteles Generales de la OTAN son de carácter combinado, existiendo en todos ellos oficiales de mayor o menor rango.

El CAOC de Torrejón, cuyo mando es un general de división del Aire, en la actualidad García Servert, dispone de un 2º jefe griego, de director de operaciones portugués y las divisiones del Estado Mayor están mandadas por oficiales superiores de distintas naciones miembros, al igual que las secciones y negociados. La responsabilidad de este Mando es enorme, dado que tiene bajo su coordinación a todos los aviones de alerta que existen en las bases aéreas de los países de la Alianza de todo el sur de Europa, excepto Francia, y del Este y Turquía, pudiendo ordenar la interceptación de cualquier aeronave que sobrevuele el espacio aéreo y no se encuentre perfectamente identificado.

Por su parte el CGTAD está mandada por el teniente general español, con un adjunto portugués, un Jefe de Estado Mayor, general español de dos estrellas y las divisiones se encuentran al frente de generales de una estrella de distintas nacionalidades, predominando los españoles.

CONCLUSIÓN

La OTAN ha demostrado su utilidad a lo largo de cerca de setenta años de su historia, gracias a que ha sabido adaptarse a los nuevos tiempos, a la situación del momento y a los nuevos riesgos e incertidumbres.

Ha sabido optimizar sus recursos, flexibilizando el uso de la fuerza, siendo España con las llamadas brigadas polivalentes, un ejemplo de ello. La respuesta rápida, la alta disponibilidad de fuerzas y las capacidades estratégicas de transporte y vigilancia aérea, hacen de la OTAN la única gran alianza mundial capaz de responder a retos en cualquier parte del mundo, siempre bajo mandato de la ONU.

España se encuentra en un lugar privilegiado, siendo el sexto contribuyente de la Alianza, manteniendo en su territorio dos cuarteles generales, uno de tercer nivel y el otro de cuarto/quinto.

España, al igual que la OTAN se enfrenta a la escasez de recursos económicos, pudiendo afectar en un futuro próximo a su operatividad y más si tenemos en cuenta la traslación del esfuerzo norteamericano al área del Pacífico y la salida de la Unión Europea del Reino Unido.

Pero algo es seguro, que la OTAN sabrá adaptarse al futuro.

Rafael Vidal Delgado

Coronel de Artª (Ret.) DEM

Doctor en Historia Director del Foro para la Paz en el Mediterráneo

MOHAMED VI Y PEDRO SÁNCHEZ, por Joaquín L. Ramírez

Tras el repentino giro unipersonal de Pedro Sánchez acerca del plan de Marruecos para el Sáhara de sumarlo a su soberanía nacional con un estatuto de autonomía, ha entrado en escena un nuevo frente político de notable importancia. La visita de Sánchez a Marruecos –expresamente rechazado por el Congreso de los Diputados el respaldo a su iniciativa- da para mucho. Anunciado en su día el viaje del Ministro Albares, el mismo fue anulado por el Rey de Marruecos a la vez que invitaba en su lugar al jefe del ejecutivo español.

Cena del Ramadán

Si bien en ningún documento ha figurado el debido respeto de Marruecos a la integridad territorial de España, portavoces del Gobierno –entre ellos el mismo Sánchez- hicieron mención concreta de este asunto a modo de contrapartida. O sea, la renuncia del país vecino a seguir reivindicando la soberanía de las ciudades españolas de Ceuta y Melilla, las ansias expansivas en las aguas territoriales de Canarias y el resto de posesiones –mínimas en cuanto a superficie, pero importantes e irrenunciables lógicamente-, Chafarinas, Alhucemas, Peñón de Vélez de la Gomera y Perejil. Romper con la doctrina de Naciones Unidas en todo este asunto tiene para España poco que ganar, si bien, mantener el Status Quo, aunque no sea precisamente un botín, es lo menos que se despacha en un reposicionamiento internacional como éste. Pues bien, no hay nada de esto, ni en la extraña y mal redactada carta de Sánchez a Mohamed VI explicando su cambio de postura, ni en el documento de acuerdo de 16 puntos suscrito por ambas partes como conclusión de la visita. Si leemos el acuerdo en cuestión, veremos que parece haber sido redactado íntegramente por Marruecos –igual que la carta-. No hay un solo párrafo que parezca propuesto en base a intereses españoles importantes y genuinos, ni uno sólo:

-Reconocimiento y apoyo acciones de Marruecos en el Sáhara. Y alusión al “espíritu de confianza” en evitación de actos unilaterales, normalización de la circulación de personas y mercancías y restablecimiento gradual conexiones marítimas y recuperación “Operación Paso del Estrecho”.

– Reactivación grupo trabajo espacios marítimos atlánticos e inicio conversaciones gestión espacios aéreos.

 -Refuerzo cooperación en el ámbito de la migración y Coordinación “proceso de Rabat” 22-23 cooperación ejemplar enfoque fenómeno migratorio.

-Cooperación ámbitos económicos, energético, industrial y cultural y facilitación intercambios económicos y prioridad educación, FP y grupo trabajo al efecto y Cooperación cultural y deportiva. Grupo de trabajo.

-Informes de actividad en reuniones alto nivel e inicio conversaciones actualización “Tratado de buena vecindad, amistad y cooperación”. Y…

-El Rey de Marruecos y Pedro Sánchez designarán un comité para poner en práctica esta declaración en tres meses.

Si añadimos los modos de Pedro Sánchez, de presidente de una república que no existe -con esta ausencia tan notable del Rey-, las imágenes de la reunión central con la bandera invertida de España (imperdonable y no creíble error de protocolo) y las dudas de a quien representa la figurita del conquistador árabe detrás…

¿Qué ha sido esto, a qué ha ido Pedro Sánchez a Marruecos? ¿En qué, cómo y para qué representa a España?

NOTAS SOBRE EL PRESUPUESTO ACTUAL DE LA OTAN (AEME 1ª ciclo 2022)

1.- Introducción

La referencia al presupuesto de la OTAN, con carácter general, incluye y representa el gasto de defensa total de los países que integran la Alianza, y conlleva la cuantificación de todo el gasto de defensa o gasto militar que realizan cada uno de ellos. El origen de dichos gastos tiene como referencia sus respectivos presupuestos Generales del Estado, y en cada país puede abarcar no solo a su propio departamento de defensa, sino también a otros departamentos ministeriales. La OTAN tiene establecida una definición de gasto militar, que da homogeneidad a las cifras presentadas, con el fin de poder realizar las debidas comparaciones entre todos los países que la integran. Ello permite analizar el grado de contribución que realiza cada miembro de la Alianza, en cuanto reparto de la carga o aportación a la defensa común que supone participar en la Alianza Atlántica. No obstante lo anterior, existe un presupuesto específico para atender a los gastos de funcionamiento de la estructura de Organizativa de la OTAN, que conviene recordar, para evitar posible confusión en los términos. Ambos conceptos son los que se pretende explicar en estas notas. La fuente de los datos es obtenida de las Estadísticas OTAN (Communique /PR/CP (2021)094) y de elaboración propia.

2.- Presupuesto de la estructura organizativa OTAN

De una forma simplificada, se pueden decir que anualmente se elabora un presupuesto para atender a los gastos de funcionamiento de la estructura de Organizativa de la OTAN como tal, principalmente en Bruselas, y posibilitan el poder llevar a cabo sus actividades diarias, y contribuir a la consecución de sus planes y objetivos. Este presupuesto se elabora por la OTAN, y la cuantía a la que asciende anualmente es relativamente reducida. El importe de este presupuesto de financiación común, equivale, aproximadamente, a solo un 0,3 % del total del gasto de defensa de la OTAN. Mediante este presupuesto se estiman los gastos que se pueden incurrir en un año, y los países aliados proceden a la financiación de los mismos en base a una fórmula de reparto porcentual pactada entre ellos. A modo de ejemplo, en la actualidad, España contribuye con un 5,99% de lo que ascienda anualmente ese presupuesto, el Reino Unido con un 11,28%, Estados Unidos con un 16,33%, Alemania con un 16,34%, y Francia con un 10,49%, por citar solo a unos pocos. Las contribuciones se suelen descomponer en las llamadas contribuciones indirectas o nacionales, y las contribuciones directas que están divididas en el denominado  “presupuesto civil”, que sirve para atender  los gastos defuncionamiento del cuartel general de la OTAN, el llamado “presupuesto militar”, orientado para atender los gastos de la Estructura de Mando integrada de la OTAN y por último, el “presupuesto de Infraestructuras”, llamado “Programa de Inversión en Seguridad de la OTAN”, NSIP, que centra las inversiones para infraestructura militar y adquisiciones para sistemas y capacidades específicas de la OTAN.

3.-Gasto Militar de la OTAN

Como resultado de lo acordado por los jefes de gobierno en la Cumbre de la OTAN de 2014, (Gales) los países deben contribuir anualmente con al menos el 2% de su PIB a sus gastos de defensa, y en cualquier caso para no mas tarde del año 2024.

En 2021 el total del gasto en defensa de los 30 países que integran la OTAN ha ascendido a 1.048.511 millones de dólares constantes de 2015, y representa un incremento del 2,11 % respecto a 2020.  El 30,8 % corresponden a EE.UU. (322.803 millones). Este presupuesto financia a más de tres millones de hombres y mujeres 3.317.000 que integran los ejércitos de los países OTAN (120.000 son los efectivos que corresponden a España).

Las estadísticas elaboradas por SIPRI (Stockholm International Peace Research Institute) en su último informe de 2021, muestran que el gasto militar en el mundo en 2020 se elevó a 1.981.000 millones de dólares de 2019 lo que supone un crecimiento del 2,6% con respecto al año precedente. El gasto militar de China en 2020, fue de 252.304 millones, con un crecimiento sostenido consecutivo en los últimos 26 años. El de Rusia solo llego a los 61.713 millones, en dicho año.  

Estados Unidos muestran una tendencia a la baja, destacándose que en el año 2014 su gasto militar era el 3,73% de su PIB, y en 2021 solo alcanza el 3,52%.  Los porcentajes de gasto de la OTAN Europa y Canadá, muestran una tendencia creciente respecto al nivel del 1,43%, de 2014, especialmente en los años 2020, y 2021, donde se alcanza, un 1,71% y un 1, 70% respectivamente. En ese periodo, su nivel de gasto en defensa permanece por debajo del 2% del PIB, comprometido en 2014.

En general, el nivel del Gasto en Defensa de los países OTAN como porcentaje del PIB real (%) en el año 2021, solo ha sido alcanzado por 10 países, a pesar de ser una recomendación que se acordaba ya en el año 2009, y que como se ha dicho, cobra carta de compromiso tras la Cumbre de Gales de 2014, teniendo como objetivo el ser alcanzado por todos los países miembros, en el año 2024.

El gasto militar de España en 2021 se cifra en 12.749 millones de dólares, y en euros, unos 11.490 millones (1,02% PIB 2021) lo que suponen un incremento del 7,72 % respecto a 2010, e indica una voluntad política de iniciar una convergencia a la consecución de los compromisos asumidos y contribuir al reparto de la carga más en la línea con las responsabilidades de España actuales.

Es en los años 2020 y en el 2021, cuando se aprecia un cambio de tendencia que queda todavía lejos del objetivo comprometido del 2%.

En el periodo de 2014 a 2021 España ha incrementado su gasto en defensa en un 20, 19%. Italia, ha realizado un incremento del 23,12% y Alemania, en el mismo periodo ha experimentado un incremento en su gasto militar del 36,82 %.

La Figura siguiente muestra la evolución del PIB de España en términos reales durante 2014 a 2021 (miles de millones de dólares de 2015)

En la siguiente Figura se muestra la evolución de las cuantías que en teoría deberían haber alcanzado los Gastos de Defensa en España en el periodo 2014-2021 si se hubiera consignado el 2% de su PIB (millones de dólares 2015), en el año 2021, el nivel del gasto en defensa, de haberse realizado en base a la consecución del 2% de su PIB, habría tenido que ser de 25.007,28 millones de dólares.

De igual modo, en el siguiente grafico se indica la evolución de la diferencia o déficit anual respecto a las cuantías que en teoría deberían haber alcanzado los Gasto de Defensa en España (2014-2021) si se hubieran consignado conforme a un 2% de su PIB (millones de dólares 2015)

La estructura de los gastos de defensa se descompone en cuatro grandes grupos: Personal, Equipo (inversiones en grandes sistemas de armas), Infraestructura, y Operaciones, Mantenimiento e I&D; este último grupo, se suele referir por la OTAN, como “Otros”. Según lo acordado, los gastos relativos a Equipos, y como se ha dicho, los relacionado con la adquisición anual de equipamiento, deberían alcanzar anualmente, al menos el 20 % del total del gasto de defensa. España si cumple este objetivo.

4.Equilibrios en la distribución de los gastos de defensa

Estados Unidos, Reino Unido, y Francia, donde sus gastos en defensa alcanzan el objetivo del 2% de su PIB, y Alemania, coinciden en distribuir los gastos de defensa de forma equilibrada. España, por el contrario, muestra perfiles de distribución diferentes.

Francia en promedio 2014-2021, muestra que Personal son el 46,47% del total, las de inversiones en nuevos equipos y sistemas de armas el 25,09 %, las consignaciones para “otros” o cuantías dedicadas a operaciones, preparación de la fuerza, y R&D, el 25,53%.

Reino Unido en promedio del periodo 2014-2021, las cuantías a Personal 34,79% del total, las de inversiones en nuevos equipos y sistemas de armas el 22,46 %, y las consignaciones para “Otros” (las cuantías dedicadas a operaciones, preparación de la fuerza, adiestramiento, y R&D), ronda el 40,76%.

Para Estados Unidos, en promedio periodo 2014-2021, las cuantías a personal están al 39,02% del total, las de inversiones en nuevos equipos y sistemas de armas el 26,92 %, consignaciones para “otros gastos” o cuantías dedicadas a operaciones, preparación de la fuerza, adiestramiento, disponibilidad, y R&D el 36,69%.

Para Alemania, en promedio periodo 2014-2021, las cuantías a Personal 46,85% del total, inversiones en nuevos equipos y sistemas de armas el 13,92 %, y consignaciones para las cuantías dedicadas a operaciones, preparación de la fuerza, adiestramiento, disponibilidad, R&D el 35,44%.

España en promedio para el periodo 2014 al 2021, las cuantías de Personal son el 63,87% del total, las de inversiones en nuevos equipos y sistemas de armas rondan el 17,55 %, y las consignaciones para “Otros gastos” o cuantías para operaciones, preparación de la fuerza, adiestramiento, disponibilidad, y R&D, están al 17,75%.

La distribución del gasto militar de España, como se ha podido observar, no está tan equilibrada como la de Reino Unido y Estados Unidos. Una explicación de esos desequilibrios comparativos, puede ser que, cuando los recursos necesarios están tan por debajo del 2% del PIB, el nivel de dotación de personal es un elemento, cuya reducción es difícil en el corto plazo, y más si se está ya en entornos de niveles críticos.  Además, los condicionantes para su variación numérica, nivel de formación académica y preparación requiere de dilatados periodos de tiempo, y su dotación actual es posible que esté ya en limites inferiores mínimamente aceptables, respecto a lo que se pueda requerir para tener el tamaño adecuado de unas Fuerzas Armadas modernas y preparadas para que España afronte su actual realidad geopolítica. Los incrementos de gasto esperados del 2% del PIB, serían suficientes para realizar más inversiones en sistemas, R&D y aumentar los gastos dedicados al adiestramiento de la fuerza, lo que por sí mismos, ya introduciría equilibrios en la distribución del gasto, similares a mostrados por los países anteriormente señalados.

5. Conclusión

España, durante la última década ha gastado en defensa por debajo del 2% de su PIB, siendo de los que menos ha contribuido al reparto del esfuerzo en la defensa común de la Alianza, aunque en los últimos dos años se aprecia un decidido cambio de tendencia. Los compromisos de España con sus Aliados en los planes de seguridad y defensa deben ser realistas y coherentes con la realidad geoeconómica y geopolítica actual por lo que es imprescindible un acuerdo en el ámbito nacional mediante el diálogo y el entendimiento político en lo relativo al incremento de gasto en políticas de defensa nacional, europea y mundial.

                                    General de División del Cuerpo de Intendencia del Ejército del Aire (R)

                                                                                                                  José Lorenzo Jiménez Bastida

                                                                                   Asociación Española de Militares Escritores

Noticias de Defensa de fecha 22.03.22

¿Cuáles son las prioridades de las FAS para los nuevos 7.000 millones que propone el Gobierno?

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez , ha anunciado  un incremento de la inversión…

Navantia y Kongsberg se alían de cara a la modernización de las fragatas noruegas

La española Navantia y la noruega Kongsberg han firmado un memorando de entendimiento (MOU)…

El Ejército español encarga a SDLE y Cohemo la puesta a punto de su veterana flota de BMR

Una unión temporal de empresas formada por SDLE y Cohemo se ha hecho con un contrato del…

Gral. Alejandre (exjemad): «Invertimos en defensa menos que Marruecos, habría que llegar a los 19.000 millones» (y2)

El exjemad Fernando Alejandre tiene claro que hay que aumentar el presupuesto de Defensa. «Por…

La OTAN muestra un caza Eurofighter español en Bulgaria equipado con misiles Meteor

El Ejército del Aire español tiene desplegados en Bulgaria cuatro cazas Eurofighter del…

El Ejército envía a Mali el sistema Cervus para combatir ataques con drones

El Ejército de Tierra español ha desplegado en la misión EUTM Mali el sistema antidrón… —

La ONU rechaza la decisión de España sobre el Sáhara: «El conflicto debe resolverse en un proceso político bajo sus pautas»

El portavoz de la ONU, Stéphane Dujarric, instó además a todas las partes interesadas a apoyar los esfuerzos del Enviado Personal para el Sáhara, Staffan de Mistura. El Mundo de fecha 21 de marzo de 2022

La ONU ha recordado que el conflicto del Sáhara Occidental debe resolverse con un «compromiso pleno (de las partes) con el proceso político facilitado por la ONU», en la primera reacción oficial al anuncio del Gobierno español de apostar por el plan de autonomía marroquí.

El portavoz de la ONU, Stéphane Dujarric, instó además a todas las partes interesadas a apoyar los esfuerzos del Enviado Personal para el Sáhara, Staffan de Mistura, «destinados a reanudar el proceso político» de negociación entre las partes del conflicto.

El portavoz se limitó a confirmar que había visto «el anuncio del Gobierno español relativo a Marruecos y al Sáhara Occidental«, que no quiso comentar, pero añadió a continuación que De Mistura «sigue en contacto con los interlocutores relevantes», supuestamente en relación también a España.

Lo más importante de la declaración estriba en que la ONU «reitera la importancia de mantener el pleno compromiso (de las partes) con el proceso político facilitado por la ONU, en línea con la resolución 2602 (2021)».

Esta es la última resolución aprobada por el Consejo de Seguridad el pasado mes de octubre, en la que el Consejo apostaba por «una solución realista, viable, duradera, aceptable por las partes y basada en la avenencia» y que «prevea la libre determinación del pueblo del Sáhara Occidental en el marco de las disposiciones conformes a los principios y propósitos de la carta de Naciones Unidas».

El cambio de actitud del Gobierno español sobre el Sáhara se materializó el pasado viernes, cuando el presidente del Ejecutivo, Pedro Sánchez, escribió al rey Mohamed VI de Marruecos un mensaje donde, entre otras cosas, se decía que el plan de autonomía de Marruecos para el Sáhara, presentado en 2007, es «la base más seria, realista y creíble» para la resolución de la crisis, en línea con las tesis de Rabat.

Tras esa declaración, la embajadora marroquí Karima Benyaich, llamada por su Gobierno a consultas el pasado mes de mayo, regresó este domingo a Madrid, pero en contrapartida el Gobierno argelino llamó el sábado a su propio embajador para manifestar así su protesta por el cambio de actitud de España.

La ONU rechaza la decisión de España sobre el Sáhara: «El conflicto debe resolverse en un proceso político bajo sus pautas» | Internacional (elmundo.es)

La guerra de Ucrania y las presiones de EEUU y la UE precipitaron el giro de Sánchez sobre el Sáhara

España, como Alemania y Francia, sigue la ruta iniciada por EEUU de alinearse con Marruecos.

21 marzo, 2022 02:19 GUARDAR

  1.  ESTADOS UNIDOS

Sonia Moreno Alberto D. Prieto

Noticias relacionadas

La invasión de Vladímir Putin, la presión de la Unión Europea (UE) y el interés de control de Estados Unidos en El Estrecho y el norte de África son los tres vértices que empujaron al Gobierno español a poner fin al enfrentamiento con Marruecos. Además del deseo de Sánchez de poner fin a los desmedidos flujos migratorios en Melilla.

Para ello no quedaba otra fórmula que ceder ante Rabat y aceptar la propuesta marroquí sobre el conflicto del Sáhara Occidental: el plan de autonomía, por el que Marruecos se anexiona el territorio saharaui como provincia del sur.

“Yo no le llamaría presiones, pero sí que ha habido conversaciones”. En Moncloa juegan con el matiz del lenguaje diplomático para no admitir que la Comisión Europea y varias cancillerías han presionado a España en el último mes. Pero la realidad es ésa, según fuentes cercanas a Pedro Sánchez.

Cuando el pasado 24 de febrero, Putin dio la orden de comenzar la invasión de Ucrania, toda la UE giró su mirada a la vecindad oriental. “Y con ese conflicto abierto, que es bélico y un desafío radical en lo económico, en lo geopolítico y a los valores y principios de la Unión, el tema de Marruecos comenzó a salir en las llamadas” que cruzaban Sánchez y José Manuel Albares con sus colegas europeos. 

El problema del sur debía quedar solventado ya, ése era el mensaje. A España se le pidió, de vuelta, la solidaridad que tuvieron las instituciones europeas y los Veintisiete el mes de mayo pasado, cuando Mohamed VI lanzó a 10.000 personas al asalto de Ceuta. “No podemos tener más conflictos”, transmitían explícitamente, “y eso ha precipitado los acontecimientos”.

Según esta fuente, conocedora de la negociación desde sus inicios el pasado 13 de julio -la misma tarde en que el ministro Albares tomó posesión con “ese mandato” del presidente-, lo del Sáhara, en realidad, “no tocaba ahora”… y por eso nadie lo comunicó previamente a los socios de Unidas Podemos ni se informó al Partido Popular.

Fuentes gubernamentales no desmienten el “impulso” dado por Bruselas y las cancillerías alemana y francesa, principalmente. Aunque sí le ponen un matiz. “Sí estaba todo orquestado, y ya sabíamos que el viernes por la tarde, el Gabinete Real de Marruecos haría el anuncio”. Y por eso, a Albares le había dado tiempo a informar previamente a su homólogo argelino y al embajador en Madrid.

El papel de Bruselas 

La realidad es que Bruselas necesita “la mayor estabilidad posible con los países que pueden ser aliados”. Y España tenía una oportunidad de cerrar un conflicto y, al tiempo, colocarse en ventaja, ya que Argelia necesita aprovechar una oportunidad de mercado histórica: el gas, la materia prima de la que depende el 90% de su PIB, y que se vende 20 o 30 veces más cara que hace un año.

A las puertas del histórico Consejo Europeo de este jueves y viernes, Moncloa se felicita de que Bruselas acoja este paso de Madrid con los brazos abiertos, añade este ministro. “Ésta es una posición que ya ensayó Zapatero en 2008, y es la que mantenían Washington, París y Berlín”. Es de lo que hablaron Albares y el secretario de Estado, Antony Blinkenen la visita del español a Washington el pasado 18 de enero.

Se asume que la decisión de Sánchez es realpolitik, es decir, “puro pragmatismo”, y se espera que “la contraindicación que supone la reacción de Argelia” se quede en “mera escenificación” para descargar “las presiones internas”. Al menos, dice el Gobierno, “en eso estamos trabajando”. 

Marruecos-EEUU-Israel

En Marruecos también se conoció el acuerdo de esta “nueva etapa inédita” pactada por Rabat y Madrid a partir del viaje a la región de la subsecretaria de Estado de EEUU, Wendy Sherman, a principios del mes de marzo.

Durante su visita, en días consecutivos, a Madrid, Rabat y Argel, Sherman respaldó el plan de autonomía propuesto por Marruecos en 2007 como solución al conflicto con el Sáhara Occidental.

“EEUU sigue considerando el plan de autonomía marroquí como serio, creíble y realista, y como un planteamiento que puede responder a las aspiraciones de las poblaciones de la región”, reiteró.

Los mismos términos que han utilizado, primero Alemania, y ahora España para conseguir a cambio reanudar sus relaciones con Rabat. Aunque no se menciona directamente la “soberanía”, como sí hizo Donald Trump en su decreto de apoyo al plan de Marruecos el 10 de diciembre de 2020

“España le había anunciado a Argelia 48 horas antes que iba a apoyar la autonomía. Lo mismo que dijo EEUU dentro de las Naciones Unidas, sin hacer mención a la autodeterminación -postura que defiende el Frente Polisario-”, revelan fuentes marroquíes a EL ESPAÑOL.

“Es un acuerdo España-Marruecos, no se trata del Sáhara”, añaden fuentes gubernamentales españolas. “Hay que tener en cuenta que ahora queda lo que Rabat negocie con los saharauis, en el marco de Naciones Unidas”, añade un ministro. Es decir, que nos apartamos de un conflicto que sólo manteníamos por una cuestión moral y, realmente -según Moncloa-, todo queda como estaba: “La responsabilidad ahora es toda de Rabat”. 

Precisamente, el pasado jueves, el presidente español recibió al presidente de Mauritania, Mohamed Ould Ghazouani, en Moncloa. Y el pasado 6 de marzo, coincidiendo con el viaje de Sherman, Pedro Sánchez llamó por teléfono al presidente argelino, Abdelmadjid Tebboune, según informó este periódico y confirmó la Presidencia de la República en un comunicado. 

Por su parte, en su visita a Washington en el mes de enero, el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, confesó haber acordado unir fuerzas con Blinken para resolver el conflicto del Sáhara Occidental “que ya dura demasiado y para el que hay que encontrar solución”.

Lo que es evidente es que el punto de arranque para que la balanza en el conflicto entre Marruecos y el Frente Polisario se incline hacia el plan de autonomía marroquí está en el acuerdo tripartito EEUU-Marruecos-Israel de diciembre de 2020.

Reuniones de alto nivel

El tablero internacional con el terrorismo en el Sahel, la guerra en Libia, y la invasión a Ucrania mantendrán presente a EEUU en el norte de África. En este contexto delicado, el secretario de Estado, Antony Blinken, viajará a Rabat en mayo y julio para celebrar una serie de reuniones bilaterales de alto nivel. 

Blinken presidirá la reunión de la Coalición Internacional contra el autoproclamado Estado Islámico en Marruecos; en la que también participarán el resto de miembros de la coalición: Francia, Australia, Canadá, Alemania, Reino Unido, Turquía y España. Además, el funcionario estadounidense volverá dos meses después para el Foro Económico Afroamericano en Marrakech.

Para seguir de cerca la situación, el presidente Joe Biden anunció el 18 de marzo el nombramiento del diplomático Puneet Talwar como embajador de Marruecos, a falta de ser validado por la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, antes de ser sometida a votación en el plenario, de conformidad con el artículo 2 de la Constitución estadounidense.

Talwar, actualmente asesor principal del Departamento de Estado, ha ocupado altos cargos en seguridad nacional y política exterior en el Departamento de Estado, la Casa Blanca y el Senado de los EEUU.

¿Cómo se podría haber evitado la conquista talibana de Afganistán?

En el EEUU de hoy, hay voces que dicen que fue un error involucrarse en lo que ellos llaman “construcción de nación” inmediatamente después del acuerdo de Bonn.

Por Carl Bildt*

30/08/2021 – 05:00

El 20 aniversario del atentado terrorista del 11-S coincidirá ahora con la consolidación del segundo Emirato talibán en Afganistán, bienvenido por mensajes jaculatorios de Al Qaeda. ¿Se podría haber evitado? ¿U Occidente y la comunidad internacional estuvieron siempre encaminados a la derrota desde el momento en que Estados Unidos derrocó el régimen talibán en un ataque relámpago a finales de 2001? ¿Se perdieron las oportunidades para un arreglo político estable, ya sea por defecto o por diseño?

Hay obviamente lecciones que debemos aprender, aunque auguro una feroz controversia sobre cuáles son exactamente esas lecciones en los próximos años.

Bienvenido Mr. Talibán: la geopolítica pospandémica pasa por el tablero afganoE. Andrés Pretel A. Alamillos

Quizá la oportunidad más importante que se dejó pasar fue justo después de la partida de las últimas fuerzas soviéticas en febrero de 1989. Hubo propuestas entonces para un acuerdo patrocinado por la ONU entre lo que quedaba del régimen de Najibulá y los diferentes grupos antisoviéticos muyahidines. Pero quedaron en nada, rechazado principalmente por Estados Unidos y Pakistán.https://d-31693348683385083089.ampproject.net/2108132216000/frame.html

Por supuesto, nunca se sabrá si hubo otra oportunidad para un arreglo más estable justo después del derrocamiento del régimen talibán 12 años después. En teoría, habría tenido sentido intentar incluir también a los talibanes en un acuerdo político inclusivo. Pero Estados Unidos difícilmente habría aceptado esto, y los grupos de la Alianza del Norte estaban ansiosos por hacerse con todo el poder que pudieran.

El acuerdo salido de la conferencia de Bonn marcó el rumbo de los años venideros. Su esencia era un sistema presidencial altamente centralizado, estructuras dominadas por la antigua Alianza del Norte y una continua dependencia de los viejos señores de la guerra regionales que habían sido impulsados y financiados por las sacas de dólares de la CIA.

Putin teme la desestabilización talibana de Asia CentralJavier Espadas. Moscú

En el EEUU de hoy, hay voces que dicen que fue un error involucrarse en lo que ellos llaman “construcción de nación” inmediatamente después del acuerdo de Bonn. Pero lo que sucedió fue más bien al revés. Estados Unidos se resistió activamente a un enfoque más ambicioso para ayudar al país, centrándose en cambio en su propia operación antiterrorista y, a lo sumo, aceptando alguna ‘reconstrucción’. Esto llevó, en contra del consejo de muchos, a una presencia internacional muy escasa con fuerzas de asistencia de seguridad limitadas solo a Kabul. Estos fueron los años de Donald Rumsfeld y, en la medida en que hubo una atención sostenida de Estados Unidos en Afganistán (antes de que la guerra en Irak se la robara toda), se centró en la operación antiterrorista Libertad Duradera.

Pero estos años iniciales fueron el periodo en el que quizás hubiera sido posible un acuerdo político más amplio y duradero. En su ausencia, y como reacción a los otros fracasos de este periodo, entre ellos la dependencia de los viejos señores de la guerra, los talibanes comenzaron su regreso en 2005 y empezó la nueva guerra en Afganistán.

Los años siguientes fueron de altibajos, con los esfuerzos internacionales dependientes en gran medida de los cambios en las políticas de Washington. Los países europeos desempeñaron un papel clave en los esfuerzos de seguridad de la OTAN y gradualmente se convirtieron en dominantes en la financiación de los diferentes esfuerzos civiles. Las decisiones políticas para Afganistán se establecían casi exclusivamente en Washington, impulsadas por una mentalidad militar​ estadounidense no siempre en sintonía con enfoques más europeos.

Las decisiones políticas para Afganistán se establecían casi exclusivamente en Washington, impulsadas por una mentalidad militar

Con la excepción parcial de Londres, ninguna capital europea hizo ningún esfuerzo serio para influir en la política estadounidense sobre Afganistán durante estos años. Afganistán nunca ocupó un lugar destacado en la agenda de la UE, ya que se suponía implícitamente que todo era responsabilidad de la OTAN. Las visitas del alto representante de la UE a Kabul fueron extremadamente raras.

La política estadounidense no fue de ninguna manera coherente. Varias doctrinas iban y venían. Durante su periodo como comandante de la Fuerza Internacional de Asistencia para la Seguridad, David Petraeus creía que la victoria vendría a través de una política de asesinatos selectivos de comandantes talibanes a través de controvertidas «redadas nocturnas». Richard Holbrooke, como representante especial de Estados Unidos, abogó por un proceso político con los talibanes, incluido el acercamiento a Irán.

Al final, ninguno de los dos enfoques dio resultados. Las redadas nocturnas probablemente fueron contraproducentes, ya que alienaron a muchos afganos, y ciertamente no faltaron nuevos reclutas para llenar los vacíos en las filas talibanas que dejaron los muertos. Y los esfuerzos para establecer un proceso político fueron derribados en Washington, donde existía la creencia de que los talibanes primero debían ser derrotados, o al menos reducidos en tamaño.

Las últimas horas de Kabul, en primera persona desde el Palacio PresidencialAlicia Alamillos

A menudo, era una guerra de alta tecnología contra una insurgencia de baja tecnología. Los ataques aéreos de cazas desde el Golfo o desde portaaviones ciertamente podrían ser tácticamente efectivos. Pero los llamados ‘daños colaterales’ aumentaron el resentimiento entre la población. Y fue muy caro; evidentemente, toda esta alta tecnología no venía gratis.

Y luego estaba la naturaleza de la política del propio Afganistán. Las elecciones presidenciales se convirtieron en graves crisis que trastocaron y deslegitimaron el propio sistema político. Y las vastas entradas de dinero en un país que carece de la experiencia o de las estructuras para lidiar con él estaban destinadas a fomentar, y lo hicieron, un clima de corrupción.

La abrumadora presencia militar internacional durante el llamado ‘incremento’ (‘surge’) de Obama en 2009 y 2010 fue claramente insostenible y probablemente contraproducente. Se inició un proceso de reducción gradual de la presencia internacional y entrega de responsabilidades a las autoridades afganas. Solo entonces se dio peso a los esfuerzos por buscar un arreglo político. Si se hubiera hecho antes de que se señalara la retirada, la posibilidad de progreso podría haber sido mayor.

La OTAN terminó su misión de combate en 2015, aunque continuó el entrenamiento y el apoyo, y las fuerzas afganas se volvieron aún más dependientes del poder aéreo estadounidense y de contratistas estadounidenses de diferentes tipos.

¿Cómo 75.000 talibanes han recuperado en seis semanas lo que perdieron en 20 años?Alicia Alamillos

Se puede argumentar que todo estaba, paso a paso, en camino hacia algo que podría haber sido sostenible hasta que fuera posible un arreglo político más amplio e inclusivo. Cuando los soviéticos se marcharon en 1989, el régimen permaneció en su lugar, cambió sus colores de comunista a nacionalista y se mantuvo durante algunos años. Cayó cuando desaparecieron la Unión Soviética y su apoyo financiero, y cuando no hubo un acuerdo político más amplio.

Pero, en última instancia, fue la política divisoria de Washington, no la política corrupta de Kabul, la que allanó el camino hacia el desastre que estamos presenciando.

Fue la política divisoria de Washington, no la política corrupta de Kabul, la que allanó el camino hacia el desastre

Donald Trump quería salir de Afganistán, así como de casi todos los demás lugares donde Estados Unidos tenía presencia militar. Fue debido al temor a que se despertara una mañana y ordenara una retirada inmediata que se firmó el infame acuerdo de Doha de febrero de 2020. No fue un acuerdo de paz, sino un acuerdo de retirada, y, además de eso, abandonó ‘de facto’ al Gobierno afgano y cualquier intento serio de proceso político.

Lo que comenzó Trump, lo concluyó Joe Biden. El 14 de abril, anunció que todas las fuerzas estadounidenses restantes deberían estar fuera para el 11 de septiembre. Pero las consultas con los aliados fueron incluso más inexistentes que cuando Trump selló el acuerdo de Doha. Tuvieron que leerlo en la prensa.

Pero Afganistán no era solo un problema de Estados Unidos. En ese momento, las fuerzas estadounidenses en la misión de la OTAN constituían un poco más de una cuarta parte del total. Las contribuciones de la Unión Europea y sus Estados miembros a los esfuerzos económicos y civiles fueron más del doble que las de Estados Unidos.

¿Qué es el ISIS-K? La filial afgana del Daesh que ve a los talibanes como traidores al islamAlejandro Requeijo Alicia Alamillos

En aquel momento, todavía existía la posibilidad de que la salida de Estados Unidos fuera algo mejor que la salida de la Unión Soviética. Pero esto habría requerido una estrategia política concertada para manejar la política de la retirada y, más aún, la política de la pos-retirada. Podría haber funcionado. Las evaluaciones de inteligencia filtradas de que el régimen podría sobrevivir algún periodo no eran necesariamente erróneas. Pero evidentemente carecían de una evaluación de la política del propio Estados Unidos y su efecto sobre la moral y la confianza en Afganistán.

Después del colapso, tanto Biden como el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, han culpado de todo a Afganistán y al Ejército afgano.

La salida de Estados Unidos de Afganistán resultó ser mucho peor manejada que la salida soviética

Pero la fuerza de un Ejército no es principalmente la fuerza de sus armas, sino la fuerza de su moral y su confianza en una eventual victoria. El Ejército afgano claramente tenía lo primero, pero perdió casi todo lo segundo cuando comenzaron a fluir mensajes estadounidenses instando a los estadounidenses a salir del país lo antes posible.

Los dignatarios extranjeros se apresuraron a ir a Doha para reunirse con los talibanes mientras nadie se presentaba en Kabul, donde, como era de esperar, la sensación de traición se estaba haciendo más fuerte. Evidentemente, ese mensaje se leyó alto y claro en las filas de las fuerzas de seguridad afganas.

Entonces todo fue mucho más lejos de lo que incluso los talibanes habían previsto. En cierto modo, fue una reversión de lo que experimentaron con el rápido colapso de su régimen hace dos décadas.

Un final ignominioso

El régimen afgano colapsó cuando Estados Unidos envió la señal de que se lavaba las manos, y finalmente se evaporó el 15 de agosto. Al no haberse preparado para este escenario, EEUU acabó con la humillación de tener que pedir permiso a los talibanes para quedarse unos días para sacar al menos a algunas personas.

Fue un final tan ignominioso como se puede imaginar. La salida de Estados Unidos de Afganistán resultó ser mucho peor manejada que la salida soviética.

¿Había alguna alternativa?https://14cc325d014b74041bbffa13caf110ea.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-38/html/container.html?n=0

Claramente, Biden quería salir de Afganistán y no le importaban demasiado los métodos ni las consecuencias. Esta era una ‘guerra eterna’, y no quería nada de eso.

Veinte años es mucho tiempo en la impaciente esfera política de Estados Unidos, pero no cuando se trata de ayudar a construir un Estado funcional, un Ejército razonable y una nación más estable. El éxito estratégico en situaciones como estas solo se logra con paciencia estratégica, y eso es lo que Estados Unidos perdió.

El reto de la paciencia estratégica: tres lecciones de la caída de AfganistánJean-Marie Guéhenno*

Pero no debería haber sido imposible mantener una presencia de seguridad reducida centrada en Kabul y mantener un mensaje firme a los talibanes de que se mantendría hasta que hubiera un arreglo político creíble e inclusivo. Pero, que yo sepa, ningún Gobierno puso tal opción sobre la mesa para su discusión. Parece que Afganistán ni siquiera estaba en la agenda de ninguna de las reuniones de la UE después del dramático anuncio estadounidense de abril.

Ahora estamos donde estamos.

Para el 11 de septiembre, quizá sepamos si existe algún tipo de régimen semi-inclusivo en Afganistán, aunque en esencia dominado por los victoriosos talibanes, o si el país habrá entrado en una nueva fase larga de conflicto renovado y desesperación cada vez más profunda. No debemos olvidar que el país también se enfrenta a una sequía horrible, una pandemia devastadora, un desastre humanitario y un sistema financiero que colapsa.

En cuanto a las consecuencias más amplias para el desorden global y para Europa, es un tema para hablar, mucho más ampliamente, en otra ocasión.

* Carl Bildt es ex primer ministro y exministro de Exteriores de Suecia. Artículo publicado originalmente en el European Council for Foreign Relations, con el título «Afghanistan: How it could have been different».

https://www.elconfidencial.com/amp/mundo/europa/2021-08-30/evitar-conquista-taliban-afganistan_3256214/?__twitter_impression=true&s=03

La otra cara de la moneda: la descolonización del Sahara Español, de acuerdo con el mandato de las Naciones Unidas y que todos parecen desconocer.

Todo se inicia a finales de 2020, cuando Estado Unidos lanza una ofensiva diplomática para proteger al estado de Israel de la asfixia a que se ve sometido. La actualidad demuestra que el conflicto judeo-palestino permanece inalterable, incluso en los últimos tiempos con más virulencias y muertes en los enfrentamientos.

Pero Donal Trump, intenta por todos los medios que los estados árabes reconozcan la existencia de Israel y además firmen acuerdos con él, entre ellos está el reino de Marruecos y para ello decide reconocer la soberanía del país alauita sobre el Sahara Occidental, pendiente, como se ha dicho anteriormente de procesos de descolonización.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó este jueves una declaración reconociendo la soberanía de Marruecos sobre el Sahara Occidental y anunció la normalización de las relaciones diplomáticas entre Marruecos e Israel.

La Casa Blanca señaló que la decisión de reconocerle a Marruecos su soberanía sobre el Sahara Occidental, un territorio en disputa entre Rabat y el Frente Polisario, forma parte del acuerdo para el restablecimiento de los lazos entre Marruecos e Israel.

«Otro logro histórico hoy. Nuestros dos grandes amigos Israel y el reino de Marruecos han acordado (establecer) relaciones diplomáticas plenas, un enorme avance por la paz en Medio Oriente», manifestó el mandatario en Twitter.

Marruecos se convierte así en el cuarto país musulmán que acuerda normalizar sus relaciones con Israel en los últimos meses, después de Emiratos Árabes Unidos, Baréin y Sudán.

https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-55267560

_________________________________________________________________________________

Refugiados saharauis, ante la crisis diplomática entre España y Marruecos: «Nos sentimos abandonados»

En el trasfondo de la tensión entre ambos países, están los refugiados saharauis. Hafed, Jadi o Monina cuentan por qué sienten decepción hacia España, un país con el que tienen una fuerte vinculación, tras haber pasado aquí varias vacaciones de verano o haber cursado sus estudios.

eldiario.es
eldiario.es

El delegado del Polisario en España: «Si Marruecos ha cometido la atrocidad de Ceuta, imaginad lo que hace en el Sáhara Occidental»

eldiario.es Gabriela Sánchez 2 de junio de 2021 22:40h @gabriela_schz

España 2050

En 1997, tras ascender a coronel, me destinaron al Mando de Adiestramiento y Doctrina (MADOC), recién creado, como Jefe de Investigación y Análisis para la Preparación del Ejército, dentro de la Dirección de Investigación y Análisis, la cual al estar sin general director, asumí durante unos meses sus funciones.

La Dirección hoy desaparecida e integrado en la de Formación, Adiestramiento, …, intentaba efectuar un buceo prospectivo al objeto de conocer cómo sería el Ejército de Tierra en el horizonte a medio y largo plazo, cifrando este último y en principio en 25 años.

Lógicamente los desafíos a los que se tenía que enfrentar las Fuerzas Armadas, entre ellas, la incorporación plena del liderazgo de la mujer, el empleo de las nuevas tecnología que hacía presagiar escenarios vacíos, la soledad del combatiente, la toma de decisiones rápidas y un largo etcétera, entendí, conjuntamente con mis colaboradores y así lo expuse al teniente general del MADOC (el cual había sido capitán profesor mío en la Academia de Artillería), tenía que efectuarse en conjunción con distintas universidades, principalmente la de Granada, así como con el Centro Andaluz de Prospectiva, suprimido en 2020, pero que en el Decreto de supresión, se indica:

«Uno de estos centros fue el Centro Andaluz de Prospectiva, creado por la entonces denominada Consejería de Educación y Ciencia de la Junta de Andalucía, en virtud del Decreto 185/1990, de 5 de junio, a través del cual se podría apoyar y coordinar el esfuerzo investigador de la comunidad andaluza, y se configuraba como Servicio Administrativo sin personalidad jurídica propia, bajo dependencia orgánica de la Dirección General de Universidades e Investigación.

El principal objetivo de la creación de este Centro era propiciar la investigación en las técnicas de prospectiva y su aplicación a los ámbitos tecnológicos, socio-económicos y de servicios.»

Basamos nuestras investigaciones cívico-castrense , mediante técnicas benchmarking, en lo que estaban realizando distintos Ejércitos Occidentales, entre ellos el Norteamericano. Una buena parte de la capacidades actuales del Ejército de Tierra provienen de aquella época y por supuesto de los mandos y equipos que me sucedieron.

Para una investigación prospectiva en «positivo», el presente tiene que estar consolidado, como ocurría en 1997, con una democracia española consolidada, tras 13 años del buen gobierno de Felipe González y un cambio con José María Aznar, aunque sin romper los verdaderos asuntos de Estado, como la plena entrada en la Alianza Atlántica, el reforzamiento de la integración en la Unión Europea y una coherente política exterior, dedicando especial interés al área mediterránea y principalmente con nuestro vecino del sur.

Todo se rompió en 2004 con la entrada del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, mejoró tímidamente con Mariano Rajoy y no digamos la nueva era del Gobierno de coalición que rige los destinos de España.

Los problemas son múltiples:

Nacionalismo exacerbados, con tendencias centrífugas, de tal forma que hay Comunidades Autónomas que apenas llega la acción del Estado.

Falta de coordinación entre las distintas políticas: económica, social, de investigación, industrial, de incentivo empresariales, etc.

Tensiones sociales, dividiéndose en dos la sociedad y acusandose mutuamente, los contendientes políticos de ejercer unas posiciones guerracivilistas.

Acuerdos contra natura, con tal de aferrarse al poder, con separatistas y sucesores de ETA que, recordemos tienen más de mil asesinatos a sus espaldas.

Política Exterior con enfrentamiento la Unión Europea, como en el caso de Delcy Rodríguez; con Estados Unidos, con el apoyo al gobierno de Venezuela, declarado «non grato», por decirlo con suavidad para los presidentes norteamericanos y su pueblo, mientras al verdadero presidente Juan Guaidó es dado de lado de forma descarada; y como colofón esperpéntico la confrontación con nuestro vecino del Sur.

La política, tanto interior como exterior, no ha estado nunca en manos del Presidente ni de su «famoso» Gabinete, sino de un vulgar aventurero que se ha lucrado de la política y nos ha enemistado con todo el orbe, de tal manera que los españoles somos «apestados».

El Presidente Sánchez, ha elegido a un mercenario de la política y lo ha convertido en su estratega, cuando en realidad es un simple, táctico (de tacto de tocar, es decir del futuro inmediato), el cual en una huída hacia adelante, ha gestionado un «planeamiento estratégico» a 30 años vista, al objeto de que los españoles nos encandilamos con ese futuro y no vemos las miserias del presente, entre ellas, por ejemplo que cada ser que nace en nuestra país, ya debe cerca de 50.000 euros en deuda pública ¡que algún día habrá que pagar!.

Dicho todo esto y como preámbulo para darnos cuenta de la inconsistencia del planeamiento estratégico, veamos el desarrollo del mismo:

ESPAÑA 2050’: UN GRAN DIÁLOGO NACIONAL PARA CONSTRUIR UNIDOS EL PAÍS DEL FUTURO

https://www.thisistherealspain.com/es/actualidad/espana-2050

El estudio propone 50 objetivos que nuestro país debería alcanzar de aquí a 2050, si quiere consolidarse como uno de los países más avanzados de Europa, que se agrupan en torno a nueve grandes desafíos de país

  • ser más productivos para crecer mejor; 
  • conquistar la vanguardia educativa
  • mejorar la formación y la recualificación de nuestra población; 
  • convertirnos en una sociedad neutra en carbono, sostenible y resiliente al cambio climático; 
  • preparar nuestro Estado de bienestar para una sociedad más longeva; 
  • promover un desarrollo territorial equilibrado, justo y sostenible; 
  • resolver las deficiencias de nuestro mercado de trabajo y adaptarlo a las nuevas realidades sociales, económicas y tecnológicas; 
  • reducir la pobreza y la desigualdad, y reactivar el ascensor social, 
  • y ampliar las bases de nuestro bienestar futuro.

Sánchez abre un gran diálogo nacional para construir unidos la España de 2050

https://www.eldiario.es/politica/sanchez-abre-gran-dialogo-nacional-construir-unidos-espana-2050_1_7954526.html

Sánchez prepara el contraataque

La crisis de Gobierno no es inminente, el presidente busca recuperar imagen

https://elpais.com/espana/2021-05-16/sanchez-prepara-el-contrataque.html

Editorial de ABC de 21.05.2021

ABC 21.05.2021
Ignacio Camacho y Carlos Herrera

« Entradas anteriores