Etiqueta: Joe Biden

Alemania y los Leopard: ¿titubeo o estrategia?, por Josep Piqué

Artículo de Política Exterior

Scholz no ha titubeado ante una decisión trascendental: el envío de los Leopard a Ucrania, sino que ha marcado el ritmo, buscando una coalición lo más amplia posible con los aliados del gobierno, la oposición, los estadounidenses y, más importante, la sociedad alemana. La estrategia le ha salido bien.

El titular más habitual (con alguna excepción) ante la decisión alemana de enviar, por fin, una compañía de carros de combate Leopard 2 para el ejército ucraniano (que los venía solicitando desde que entraron los primeros tanques rusos en su territorio) ha sido que Alemania cede a la presión de los aliados y que se ha visto forzada a tomar una decisión que no deseaba. En mi opinión, las cosas no son tan lineales y simples. Para el canciller alemán, Olaf Scholz, asegurarse el respaldo de su propio partido y no profundizar en las diferencias con sus socios de gobierno (liberales y verdes) era esencial. Y lo ha conseguido. Primero, mostrando su resistencia y obteniendo que Estados Unidos se comprometa, a su vez, a enviar sus propios carros de última generación, los Abrams. Son pocos, pero es un cambio cualitativo, no exento de oposición en el Capitolio. Una decisión arriesgada y valiente de Joe Biden, incluso con las reticencias claras del Pentágono.

A su vez, en su justificación ante el Bundestag (en un claro ejemplo de respeto a las instituciones democráticas), Scholz ha sumado a la oposición (la CDU/CSU), que venía reclamando la decisión, consiguiendo así un amplísimo respaldo parlamentario del que solo ha quedado exento (y no por casualidad) el partido ultraderechista Alternativa por Alemania (AfD). Más allá del Parlamento, conviene tener en cuenta que la opinión pública alemana ha estado muy dividida y que, sobre todo en el este, la decisión recibe un notable rechazo, aunque decreciente. Hoy los partidarios ya son mayoría. El rechazo se fundamenta en la historia, ya que recuerda a los carros alemanes invadiendo Polonia y, más adelante, emprendiendo la ofensiva contra la Unión Soviética, en la Segunda Guerra Mundial. Obviamente, la actual situación nada tiene que ver, pero es una muestra más del peso (y el sentimiento de culpabilidad) que tiene en los alemanes la historia reciente del país. Es evidente que en el caso de AfD hay un componente político adicional que se relaciona con la equidistancia para atender en exclusiva los intereses de Alemania, pero que, en la práctica, acaba favoreciendo a Rusia.

En el frente interno, por tanto, al final las cosas le han salido bien a Scholz. Es cierto que ello obliga a reconsiderar los gastos en los presupuestos de defensa, ya que habrá que recomponer la capacidad militar alemana. Pero es también un fuerte apoyo a su potente industria de defensa y un reconocimiento a su avanzada tecnología. Se trata, en suma, de dotar de contenido a la Zeitenwende o cambio de era, afrontando una imprescindible modernización y el refuerzo de unas Fuerzas Armadas muy poco dotadas para un país del peso de Alemania.

«Es riesgo de escala ya fue asumido cuando la OTAN decidió apoyar militar y financieramente a Ucrania frente a la agresión rusa»

Algunos argumentarán que la decisión podría provocar una respuesta imprevisible de Rusia y una escalada cuyas consecuencias son muy difíciles de predecir. Pero es un riesgo ya asumido, cuando la OTAN decidió apoyar militar y financieramente a Ucrania frente a la agresión rusa, con los límites (que se mantienen, al menos de momento), de no facilitar aviones de caza o de usar tropas de la OTAN en territorio ucraniano.

En todo caso, ha quedado patente que no es una decisión que afecte solo a Alemania. Tanto EEUU, con su compromiso, como algunos de los países que tienen Leopard 2 dispuestos a ser entregados, todos van a acompañar a los alemanes. Comenzando por Polonia (en una clara paradoja de la historia: pidiendo a Alemania que acepte que sus carros de combate se utilicen en una guerra en un país fronterizo), pero siguiendo también, probablemente, con España (así lo ha manifestado ya el gobierno español, a pesar de la oposición interna de Unidos Podemos y de algunos de sus socios parlamentarios más relevantes). En su momento, España se precipitó, anticipando ese envío sin contar con el visto bueno de Alemania (que es necesario al ser una licencia de su tecnología) para después recular, argumentando el mal estado de sus carros. Algo que ahora parece que puede resolverse, una vez garantizado el permiso alemán.

En cualquier caso, Alemania ha logrado inscribir su decisión en el marco de la coordinación internacional y de común acuerdo con sus aliados y contando, en paralelo, con el compromiso estadounidense. No ha sido un movimiento en solitario que descargara toda la responsabilidad en ella.

«Se ha logrado recomponer, mal que bien, el frágil eje franco-alemán y el apoyo sin reticencias de Francia a una Alemania que ha marcado los tiempos frente al resto de aliados, pero sobre todo en el seno de la Unión Europea»

Tal aseveración debe ir acompañada de otra reflexión. Con ello, Alemania ha reforzado su liderazgo europeo, poco después de la cumbre franco-alemana de hace unos días (cuando se cumplen 60 años del Pacto del Elíseo) que ha intentado cerrar (por lo menos en apariencia) las discrepancias entre ambos países en ámbitos como el energético, el financiero o el de las ayudas de Estado. Se ha logrado recomponer, mal que bien, el frágil eje franco-alemán y el apoyo sin reticencias de Francia a una Alemania que ha marcado los tiempos frente al resto de aliados, pero sobre todo en el seno de la Unión Europea, explicitando que es ella la que marca su política frente a la agresión rusa.

Por todas estas consideraciones, lo que ha sido percibido como un titubeo e, incluso, una falta de compromiso de Alemania ante una decisión trascendental no se corresponde con la realidad.

Alemania ha marcado el ritmo y su estrategia ha salido bien. Ahora queda apretar el acelerador para que el envío y, sobre todo, la formación de los militares ucranianos se hagan con la máxima rapidez (de hecho, esta última ya había empezado con anterioridad) para llegar a tiempo ante la eventual contraofensiva rusa cuando acabe el invierno. Si eso se consigue, Ucrania no solo estará en mejores condiciones de repelerla, sino, incluso, de iniciar a su vez su propia ofensiva para recuperar buena parte del territorio invadido y forzar a Rusia a entrar en una verdadera negociación que solo puede dar auténticos resultados perdurables si se restablece la integridad territorial de Ucrania, reconocida internacionalmente (incluyendo a China, India o Turquía).

Ojalá la ventaja militar ucraniana contribuya a que Rusia llegue a esta conclusión. Y el envío de los carros de combate puede ser un hito trascendental. Ha habido más estrategia que titubeo real.

Y sin embargo se mueve

La primera visita internacional de Zelenski ha sido a Washington, lo que manda una señal inequívoca de la importancia de EEUU como apoyo principal de Kiev en el desarrollo de la guerra. Mientras tanto, la UE, aunque no cuenta con la celeridad estadounidense para dar respuestas, sí que resiste, se adapta y evoluciona. Es decir, se mueve. JOSEP PIQUÉ |  23 de diciembre de 2022

Volodímir Zelenski no fue a Berlín (1.200 kilómetros de distancia desde Kiev, unas dos horas de vuelo) en su primer viaje al extranjero desde la invasión rusa de Ucrania. Tampoco a Bruselas (1.800 kilómetros de Kiev, poco menos de tres horas) ni a París (2.000 kilómetros, tres horas). La primera salida del presidente ucraniano ha sido con destino a Washington DC, a casi 8.000 kilómetros de distancia y unas diez horas de vuelo. En el mundo post-americano, todos los caminos importantes parecen seguir llevando a Roma, es decir, a Estados Unidos.

Como explicábamos en los Apuntes del Editor de finales de noviembre, buena parte del futuro de Ucrania se juega en EEUU. Esa es la señal que mandan al mundo tanto el presidente ucraniano como el estadounidense, Joe Biden, con su encuentro en el Despacho Oval de la Casa Blanca. La visita ha ido acompañada de un nuevo paquete de asistencia militar, por valor de 45.000 millones de dólares, que incluye una batería de misiles Patriot de largo alcance, refuerzo esencial para el sistema de defensa aérea ucraniano (aunque los misiles llegarán al teatro de operaciones, como muy pronto, en febrero). La ofensiva aérea rusa con drones (iraníes) y misiles contra las infraestructuras ucranianas seguirá, por el momento, causando un daño humano y material considerable.

Para un gobierno como el ucraniano, en lucha por la supervivencia del pueblo al que representa, la relativa celeridad con la que van aprobándose los paquetes de ayuda estadounidense (que suman más de 50.000 millones) debe de contrastar, por fuerza, con el laberíntico proceso político de la Unión Europea, donde cada paso importante pende de 27 hilos. Véase, por ejemplo, lo sucedido con los 18.000 millones de euros en asistencia financiera aprobados la semana pasada. El fondo propuesto por la Comisión Europa para aliviar el presupuesto ucraniano en 2023 requería la aprobación unánime de los Veintisiete. Una vez más, el veto del gobierno de Víktor Orbán en Hungría complicó y retrasó el acuerdo. Que evitar la bancarrota de tu país, en guerra contra un enemigo implacable, dependa de batallas políticas colaterales (desde el tira y afloja sobre los fondos estructurales, congelados debido a las vulneraciones del Estado de Derecho en Hungría, hasta la aprobación de un tipo mínimo en el impuesto de sociedades) ha de exasperar hasta al más aplomado de los dirigentes.

En cuanto a la ayuda militar en sí (unas de las claves en el extraordinario desempeño de las tropas ucranianas), la asistencia europea ha palidecido en comparación con la estadounidense. Después de años de recortar o congelar los presupuestos de defensa, a muchos países europeos les cuesta sangre, sudor y algunas lágrimas mantener unas fuerzas armadas listas para el combate (o para ayudar a terceros en una guerra a gran escala como la que hay en marcha en Ucrania). Aquí destaca Alemania, cuyo ejército no deja de dar muestras de precariedad. A principios de este mes, en unas prácticas de tiro, los 18 tanques Puma implicados en ellas tuvieron problemas de funcionamiento, quedando inutilizados. La Bundeswehr sigue desnuda.

En breve, la guerra en Ucrania cumplirá un año (o nueve, si contamos desde 2014, como bien hacen los ucranianos, cuando Rusia se anexionó de manera ilegal la península de Crimea). El final no parece cerca. Hoy la iniciativa militar está en manos de los ucranianos, que continúan luchando de manera heroica por defender su patria (y, de paso, los valores de todos). Vladímir Putin, sin embargo, no parece preparado para dar su brazo a torcer. Al contrario, redobla apuestas, y para 2023 es de esperar que continúe poniendo a prueba, en múltiples frentes (político, energético, migratorio), la resistencia del que considera el flanco débil del frente occidental: el europeo.

No lo tendrá fácil. A pesar del anquilosamiento que parece atenazar al Viejo Continente en cada nueva crisis existencial (y esta lo es en grado sumo), la UE resiste, se adapta, evoluciona. Es decir, se mueve.

Con la perspectiva que siempre dan los finales de año, hoy podemos mirar atrás y no sentirnos del todo insatisfechos con el desempeño de la UE desde la invasión rusa de Ucrania. Los depósitos de gas europeos están llenos. Se han construido terminales de gas natural licuado en un tiempo récord. Y en todo el continente se han tomado medidas para aliviar las presiones de la inflación sobre poblaciones e industrias nacionales. Hoy el invierno es mucho menos amenazador de lo que parecía hace solo unos meses.

La independencia energética de Rusia está al alcance de la mano, algo impensable hace un año. En 2020, la UE importó más de la mitad (57,5%) de su energía, según Eurostat, con alrededor del 27% de dichas importaciones proveniente de Rusia. Hoy la cuota rusa apenas supera el 15%, lo que ha supuesto una caída de unos 6.400 millones de dólares.

Las sanciones a Rusia van por su novena ronda y ya incluyen restricciones a la industria financiera y al Banco de Rusia, a las empresas exportadoras de carbón y petróleo, además de controles generales de las exportaciones. Por ahora, la economía rusa resiste mejor de lo esperado, gracias en buena parte a la acción decidida de su banco central y a los elevados precios de los hidrocarburos, lo que ha permitido a Putin seguir financiando la guerra. Sin embargo, como señala un estudio de Bruegel, esto puede empezar a cambiar pronto. Con las sanciones, la UE cuenta hoy con una poderosa herramienta de política exterior.

En paralelo, la defensa del continente se ha reforzado de manera notable, sobre todo a través del pilar europeo de la OTAN. El ingreso de Finlandia y Suecia, así como la voluntad firme del resto de países miembros en cumplir con todos sus compromisos, han insuflado nueva vida a la Alianza, que sigue siendo la espina dorsal de la defensa europea. Al presidente francés, Emmanuel Macron, ya no se le ocurriría hablar de una organización en “muerte cerebral”.

Mientras tanto, la construcción de una genuina Europa de la Defensa marcha más lenta, pero marcha. Por primera vez en décadas, como explica Sophia Besch en Carnegie, la defensa europea ya no se limita a intentar conseguir más con menos. Hoy los europeos están gastando más dinero en defensa para cubrir con urgencia las carencias de capacidad de sus ejércitos, lo que supone una oportunidad única para modernizarlos, garantizar la interoperabilidad de sus equipos y forjar una base industrial común más sólida. Para ello será necesario apostar de manera decidida por la adquisición conjunta de material de defensa. Hasta ahora, como señala Besch, solo el 18% de toda la inversión en defensa de los Estados miembros se realiza en cooperación con otros países de la UE. El margen de mejora es enorme.

Por último, y tal vez lo más importante, la principal herramienta de política exterior de la UE se ha reactivado. El debate sobre la ampliación ha vuelto a primera línea, enriquecido con propuestas como la Comunidad Política Europea. Zelenski puede haber volado a Washington en su primer viaje al extranjero desde la invasión rusa, pero su país viaja sin escalas rumbo a la UE. En junio, los dirigentes europeos concedieron a Ucrania la condición de país candidato a la adhesión. Muchos querrían que se incorporase lo antes posible, pero quizá merezca la pena hacer bien las cosas. Tuvieron que pasar 15 años desde la caída del muro de Berlín para que los países de Europa Central y del Este entrasen en la UE, y una década si contamos desde que se asumió en serio el compromiso de incluirlos. En el caso de Ucrania, el proceso podría ir más rápido, dada la voluntad firme de ambas partes. La meta está clara y es compartida: una Ucrania libre, próspera y europea; una Ucrania en paz.

En resumen, no todos los caminos importantes llevan a Roma. Algunos desembocan en la UE.

La relación bilateral con Estados Unidos y la Cumbre de la OTAN, por Josep Piqué

La buena sintonía con EEUU es indispensable para España, pues refuerza su posición en ámbitos clave de su política exterior: la Unión Europea, América Latina y el Mediterráneo occidental.

JOSEP PIQUÉ |  1 de julio de 2022

La Cumbre de la OTAN en Madrid ha sido extremadamente importante, por el contenido y por el contexto geopolítico en el que se ha producido. La criminal agresión de Rusia a Ucrania ha propiciado lo que el presidente Joe Biden ha denominado la “otanización” de Europa y ha puesto de manifiesto que China no ha sido coherente con los principios básicos del Derecho Internacional, al no condenar y “comprender” la flagrante violación de la integridad territorial de un Estado independiente y soberano, mediante el uso injustificado de la fuerza.

Por ello, más allá de calificar a Rusia como la amenaza más significativa y directa a la seguridad de los aliados, y para la paz y la estabilidad del área euro-atlántica, el nuevo Concepto Estratégico de la OTAN considera a China un desafío a nuestros valores e intereses y a nuestra seguridad. Son cambios sustanciales en relación al Concepto Estratégico anterior, cuando se consideraba a Rusia como un socio para la paz y la seguridad y no había ninguna mención a China.

En esa “otanización” de Europa cabe destacar la incorporación de dos países neutrales (por diferentes motivos y circunstancias) como Suecia y Finlandia, una vez levantado el veto de Turquía. Pero también el fortalecimiento de las capacidades militares de la Alianza y de la presencia estadounidense en Europa.

Otro asunto muy relevante abordado en Madrid es el relativo a la seguridad de 360º, tanto en lo que se refiere a los ámbitos (incluidos los relacionados con la “guerra híbrida” y las “zonas grises”, y el uso del espacio y el ciberespacio) como a la visión geográfica, incluyendo las amenazas crecientes que vienen no solo del Este, sino del llamado Flanco Sur. Dos de estos aspectos –el aumento de la presencia militar estadounidense en el continente europeo y las amenazas desde el Flanco Sur– enmarcan una nueva etapa en la relación bilateral entre España y Estados Unidos, una relación que ha pasado por diferentes intensidades y que es crucial para nuestro país. No solo se trata de la primera potencia del mundo, sino que EEUU es el principal inversor en España y principal destino en inversión directa de nuestras empresas. Los intercambios comerciales son muy importantes (unos 44.000 millones de euros anuales) y los flujos turísticos –más allá del impacto de la pandemia– son cada vez mayores, así como nuestros intercambios culturales o las relaciones científicas y tecnológicas.

«No solo se trata de la primera potencia del mundo, sino que EEUU es el principal inversor en España y principal destino en inversión directa de nuestras empresas»

Obviamente somos, como ha dicho el presidente Biden, un “socio indispensable” para la seguridad y la defensa, dada la estratégica importancia de las bases de Rota y Morón. Por todo ello, una estrecha relación bilateral en el ámbito político es muy deseable. Y, además, debemos ser conscientes que fortalece nuestro peso específico en la Unión Europea, desde una vocación atlántica reforzada con la salida de Reino Unido. También en América Latina, con una creciente influencia china que tanto España como EEUU tienen que tomarse muy en serio en una región tan vinculada a su vecino del Norte como a través de la Comunidad Iberoamericana, especialmente en el momento convulso que viven todos los países de la región. Y, desde luego, la relación bilateral es esencial para hacer valer nuestra posición en el Mediterráneo occidental. Basta mencionar nuestra relación con Marruecos o Argelia para ver la relevancia de una buena sintonía con EEUU.

En este sentido, el momento más alto de la relación bilateral fue a partir de 2001, cuando se firmó en Madrid por quien suscribe –entonces ministro de Asuntos Exteriores del gobierno de José María Aznar– y la secretaria de Estado, Madeleine Albright, con la administración de Bill Clinton, la primera Declaración Conjunta entre ambos países. Nótese que se negoció con esa administración, pero fue asumida plenamente y profundizada por la administración de George W. Bush.

Tenía pues una profunda visión “bipartisana” por ambas partes, ya que el gobierno español compartió con el Partido Socialista, entonces en la oposición, toda la información y obtuvo su conformidad. La relación entre dos Estados soberanos e independientes no puede basarse en la coyuntura política ni en los vaivenes de la lógica y legítima alternancia de gobierno, sino que debe plantearse como una “política de Estado”, como lo es la política exterior. Sin consensos básicos en este terreno, la política exterior adolece de falta de credibilidad y deja de inspirar la confianza necesaria con los interlocutores.

Lamentablemente, ese consenso interno se perdió en 2004, cuando el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero retiró apresurada y unilateralmente las tropas españolas en Irak, a pesar de que no habían intervenido en la guerra y estaban bajo el paraguas de Naciones Unidas y, además, se permitió aconsejar al resto de aliados que hicieran lo mismo. Previamente, se produjo el famoso episodio cuando el entonces jefe de la oposición no se levantó en señal de respeto a la bandera estadounidense en el desfile militar del 12 de octubre en Madrid.

«La relación entre dos Estados soberanos e independientes no puede basarse en la coyuntura política ni en los vaivenes de la lógica y legítima alternancia de gobierno, sino que debe plantearse como una ‘política de Estado’»

Cabe decir que Rodríguez Zapatero, ya en calidad de expresidente del gobierno, ha seguido manifestando su animadversión hacia EEUU, apoyando a regímenes tan antinorteamericanos como Cuba o Venezuela o recomendando la necesidad de que Europa se uniera a China para hacer frente común a la hegemonía de nuestro principal aliado. Actitudes que no ayudan a generar de nuevo un clima de confianza mutua. Como tampoco ayuda el hecho de que miembros del actual gobierno de coalición sean claramente contrarios a la Alianza Atlántica y al propio EEUU. Todo esto se ha visto con meridiana claridad a raíz de la agresión rusa a Ucrania, culpabilizando a la OTAN y pidiendo una “paz” que no es otra cosa que una rendición de Ucrania y la cristalización de una situación de facto que premia la violación del Derecho Internacional y el uso injustificado de la fuerza militar para conseguir objetivos geopolíticos, posibilitando futuras agresiones.

Por ello, es remarcable que, en los márgenes de la Cumbre de Madrid, se haya firmado otra Declaración Conjunta que, recogiendo el espíritu y los objetivos de la de 2001, se haya adaptado a las nuevas circunstancias, aunque sin más concreciones que las relativas a la defensa. Es un mérito, sin duda, del ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares. Se trata de una declaración que refuerza la respuesta multilateral ante el desafío de Rusia y muestra un firme apoyo a Ucrania, defiende un orden internacional basado en normas, comparte los objetivos de la Agenda 2030, y “anima” a China a cumplir sus compromisos en los organismos multilaterales, contribuir a la seguridad internacional y cooperar en la provisión de bienes públicos globales como el cambio climático, la biodiversidad y la igualdad de género.

La nueva declaración se propone intensificar la cooperación en seguridad, incluyendo la lucha antiterrorista, el narcotráfico y la trata de personas, así como la ciberseguridad y el ciberespacio. También promover una migración segura, ordenada y regular, tanto en América Latina como en el Norte de África, la lucha contra el cambio climático en el marco del Acuerdo de París, así como la mejora de la seguridad energética y del suministro de minerales críticos, promoviendo cadenas de suministro resilientes.

Asimismo, se pretende una mayor cooperación en el ámbito comercial (donde mantenemos aún algunas diferencias por los aranceles establecidos por la anterior administración estadounidense), fiscalidad empresarial (en el marco de la OCDE) y en el terreno digital, científico y tecnológico.

Finalmente, se promueve una mayor cooperación política, con consultas regulares entre el ministerio de Asuntos Exteriores y el Departamento de Estado, así como entre los dos gobiernos, en la perspectiva, además, de la próxima presidencia española del Consejo de la UE del segundo semestre de 2023. Objetivos muy generales todos ellos, pero que enmarcan una voluntad clara de colaboración y de mejora de la relación bilateral.

«La fiabilidad y la confianza cuestan mucho construirlas, pero perderlas puede ser muy rápido»

La declaración del 2001 era más concreta en algunos puntos (como los contactos entre presidentes, el intercambio de información, la actualización del Acuerdo de Extradición o la promoción de la enseñanza del inglés en España y del español en EEUU).Y dio lugar a la mejor relación bilateral que hayamos mantenido nunca. Hay que esperar que se recupere aquel nivel, aunque sea parcialmente.

En ambas declaraciones, los temas de defensa fueron cruciales, estableciéndose incluso en 2001 un Comité Bilateral de Defensa de Alto Nivel, en el marco de la revisión del Convenio de Cooperación de Defensa. Ahora se acuerda, de nuevo en ese marco, el establecimiento permanente de dos destructores estadounidenses adicionales (a los cuatro existentes) en la base de Rota, para el fortalecimiento del escudo antimisiles. Queda pendiente la aprobación parlamentaria. Los socios de gobierno y parlamentarios del Partido Socialista ya han anticipado su voto negativo. Afortunadamente, la oposición encabezada por el Partido Popular ya ha confirmado su voto favorable, en un claro ejercicio de responsabilidad y sentido de Estado.

Es cierto que en la fase final del gobierno de Rodríguez Zapatero se ofreció a EEUU aumentar la presencia militar en la base de Rota, y que hubo una cierta mejora durante el gobierno de Mariano Rajoy. Pero, el hecho de que llegara Donald Trump a la Casa Blanca no solo no ayudó sino que empeoró las cosas (con España y, en general, con los aliados occidentales).

La declaración bilateral de 2001 posibilitó que el primer viaje a Europa del nuevo presidente Bush empezara por España, en una visita bilateral de gran profundidad, algo que no había sucedido antes. Ahora se ha producido, por primera vez en las dos últimas décadas, en el marco multilateral de la Cumbre de la OTAN.

Vamos en la buena dirección. Ojalá se pueda ir más allá y el claro compromiso de España con la OTAN o el cambio repentino –poco explicado y pésimo en las formas– de la posición española sobre el Sáhara han podido contribuir a restablecer una mínima confianza. Pero la política exterior, la credibilidad y la confianza se construyen paso a paso, con perseverancia y coherencia. Para ello, debe consensuarse con el principal partido de la oposición y alternativa de gobierno, y en el marco del Parlamento.

Si no se hace así, todo podría resultar, de nuevo, un intento fallido. Y no nos lo podemos permitir. La fiabilidad y la confianza cuestan mucho construirlas, pero perderlas puede ser muy rápido. Que la Cumbre de la OTAN, organizativamente muy exitosa para España, no sea flor de un día. Deben mantenerse los compromisos asumidos de forma leal y firme, así debe exigírsele también a la alternativa de Gobierno. Sobre su posición, afortunadamente, no tengo la menor duda.

La labor de los Servicios de Inteligencia de EEUU y Gran Bretaña en la guerra de Ucrania

Remitido por Carlos Guerrero Carranza, coronel de infantería y geopolítico

 Cada vez parece más claro que una de las causas por la que Gran Bretaña se salió de Europa y se alió con EEUU (AUKUS entre otras cosas) fue para ayudarle, con el apoyo de toda la Commonwealth, en la lucha del siglo XXI entre las tres grandes potencias: China, Rusia y EEUU.

Ucrania va ganando varias guerras a la vez. La primera, la militar, con resultados tangibles en torno a Kiev. La segunda, la del relato, con un apoyo global mayoritario y con las mentiras y excusas de Rusia puestas en evidencia. La tercera, la económica, con un aislamiento cada vez más severo de Moscú. Quizá la última sea la menos conocida, pero sin ésta, quizá no existirían las tres primeras: va ganando en la guerra de los espías.

Sergey Markov, ex asesor de Vladimir Putin, reveló esta semana que el fracaso de la toma de Kiev no se debe tanto a la ignorancia por parte del Kremlin sobre cuál era la resistencia real que iban a encontrarse las tropas rusas. Se debió más bien a una operación ucraniana de Inteligencia en la que los agentes rusos del FSB (el equivalente a la antigua KGB en la era soviética), identificados desde hace meses por el Gobierno de Kiev, no fueron puestos al descubierto, detenidos y juzgados por espionaje, sino que los servicios secretos de Ucrania decidieron dejarles seguir espiando sin llamar su atención. Lo que sí hicieron es envenenar sus fuentes con mercancía podrida, es decir, información falsa, mezclada con datos verídicos, pero de escaso valor estratégico.

Gracias a esta información falsa, en la que se explicitaba, según Markov, que «Ucrania no se defendería en caso de invasión rusa o lo haría de forma muy minoritaria», el Kremlin ideó su estrategia de toma de Kiev en tres días con un 40% de las tropas que tenía acantonadas en la frontera. Días después, tuvo que enviar al resto ante la evidencia de que no eran suficientes, pero ya era tarde. La idea central de esa información enviada al Kremlin, era que las tropas ucranianas se comportarían igual que hicieron en Crimea en 2014, es decir, permaneciendo pasivas ante la invasión rusa.

La realidad es que Zelenski no creyó que los rusos fueran a invadir Ucrania, hasta que Joe Biden le envió los planes de la operación al detalle, filtrados por una de sus mejores fuentes en Moscú. Biden le pidió que lo estudiara con su ejército y prepararan las defensas lo mejor posible.

En esa filtración estaba explicada, por ejemplo, la misión aerotransportada para tomar el aeropuerto de Hostomel, donde Rusia pretendía hacer un puente aéreo con aviones de transporte para transferir soldados directamente a pocos kilómetros de Kiev. 

Con Zelenski avisado y su ejército en guardia, varios de los helicópteros empleados en el asalto fueron derribados y los que sí consiguieron llegar, fueron masacrados en la pista junto con los paracaidistas.

Esta guerra ha demostrado que las comunicaciones rusas están siendo captadas y desencriptadas por la Inteligencia Occidental sin ningún tipo de problemas. Además, según el medio especializado en conflictos «Bellingcat», el FSB ruso pagó millones de dólares a un grupo de militares y políticos supuestamente prorrusos para que, comenzada la invasión, montaran un golpe de Estado contra el presidente Zelenski. No sólo no hubo tal golpe, sino que además se quedaron el dinero y denunciaron la operación a los servicios secretos ucranianos.

Mientras, sigue el desescombro y desminado de Borodianka, la ciudad justo anterior a Bucha desde Bielorrusia, destruida por la artillería rusa, casi hasta los cimientos.

El frente está mucho más parado que en los días anteriores, ya que los movimientos se producen en la retaguardia para rearmarse y redefinir las ofensivas. 

Las logistas ucranianas viajan a Polonia en busca de cascos, chalecos, medicinas y todo lo necesario para reabastecer a sus tropas. 

Rusia hace lo propio con su ejército, que ya ha llegado a la localidad clave de Izyum. Entre los batallones parcheados de la derrota de Kiev han llegado el 106, el 59 y el 26, casi todos ellos con muchas bajas.

En breve se verá su verdadera capacidad bélica. Los dos bandos se preparan para la batalla decisiva del Donbás: uno intentando reforzar sus flancos para no caer embolsado en el área de Slaviansk. El otro, tratando de hacer justo lo contrario.

Mientras, los militares ucranianos miraban al sol de ayer con esperanza. Llega la primavera con su barro atasca-tanques o «rasputitsa» y su hierba alta ideal para emboscadas. Es exactamente lo que van a seguir haciendo en esta fase de la guerra en el Donbás, donde no importa tanto el territorio que ocupen, sino el desgaste que le provoquen al enemigo.

Putin solo tiene dos opciones. Las dos implican perder

The NY Times

Si esperabas que la inestabilidad que la guerra de Vladimir Putin contra Ucrania ha provocado en los mercados globales y en la geopolítica haya llegado a su punto culminante, esperas en vano. Todavía no hemos visto nada. Espera a que Putin comprenda bien que las únicas opciones que le quedan en Ucrania son cómo perder: rápido y poco y apenas humillado o tarde y mucho y bastante humillado. El Times  Una selección semanal de historias en español que no encontrarás en ningún otro sitio, con eñes y acentos. Get it sent to your inbox.

Ni siquiera puedo imaginarme qué tipo de consecuencias financieras y políticas irradiará Rusia —un país que es el tercer mayor productor de petróleo del mundo y tiene unas 6000 cabezas nucleares— cuando pierda una guerra de elección que fue encabezada por un hombre que no puede permitirse admitir la derrota.

¿Por qué no? Porque seguramente Putin sabe que “la tradición nacional rusa no perdona los reveses militares”, como señaló Leon Aron, experto en Rusia del American Enterprise Institute, quien está escribiendo un libro sobre el camino de Putin hacia Ucrania.

“Prácticamente todas las derrotas importantes han dado lugar a un cambio radical”, añadió Aron, quien escribe en The Washington Post. “La guerra de Crimea (1853-1856) precipitó desde arriba la revolución liberal del zar Alejandro II. La guerra ruso-japonesa (1904-1905) provocó la primera Revolución rusa. La catástrofe de la Primera Guerra Mundial provocó la abdicación del zar Nicolás II y la Revolución bolchevique. Y la guerra de Afganistán se convirtió en un factor decisivo para las reformas del líder soviético Mijaíl Gorbachov”. Asimismo, la retirada de Cuba contribuyó de manera significativa a la destitución de Nikita Jrushchov dos años después.

En las próximas semanas será cada vez más evidente que nuestro mayor problema con Putin en Ucrania es que se negará a perder pronto y poco, y el único otro resultado es que perderá a lo grande y tarde. Pero como esta es su guerra únicamente y no puede admitir la derrota, podría seguir redoblando la apuesta en Ucrania hasta… hasta que contemple el uso de un arma nuclear.

¿Por qué digo que la derrota en Ucrania es la única opción de Putin y que solo nos falta ver el momento y el tamaño? Porque la invasión fácil y de bajo costo que imaginó y la fiesta de bienvenida de los ucranianos que imaginó eran fantasías totales, y todo se deriva de ello.

Putin subestimó por completo la voluntad de Ucrania de ser independiente y formar parte de Occidente. Subestimó por completo la voluntad de muchos ucranianos de luchar, aunque significara morir, por esos dos objetivos. Sobrestimó por completo sus propias fuerzas armadas. Subestimó por completo la capacidad del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, para motivar la creación de una coalición económica y militar mundial que permitiera a los ucranianos ponerse en pie de guerra y devastar a Rusia en su propio país: el esfuerzo más eficaz de Estados Unidos para crear una coalición desde que George H. W. Bush hizo pagar a Sadam Husein por su locura de tomar Kuwait. Y subestimó por completo la capacidad de las empresas y los particulares de todo el mundo para participar en las sanciones económicas contra Rusia y ampliarlas, mucho más allá de lo que los gobiernos sugirieron o autorizaron.

Cuando un líder se equivoca en tantas cosas, su mejor opción es perder pronto y poco. En el caso de Putin, eso significaría retirar inmediatamente sus fuerzas de Ucrania; decir una mentira para disimular su “operación militar especial”, como afirmar que protegió con éxito a los rusos que viven en Ucrania y prometer que ayudará a los hermanos rusos a reconstruirse. Pero no hay duda de que la ineludible humillación sería intolerable para este hombre obsesionado con restaurar la dignidad y la unidad de lo que considera la patria rusa.

Por cierto, tal y como se están desarrollando las cosas en Ucrania en este momento, no se puede descartar la posibilidad de que Putin pierda pronto y en grande. Yo no apostaría a ello, pero cada día que pasa mueren más y más soldados rusos en Ucrania, quién sabe qué pasa con el espíritu de lucha de los reclutas del ejército ruso a los que se les pide que luchen en una guerra urbana mortal contra compañeros eslavos por una causa que de hecho nunca se les explicó.

Dada la resistencia de los ucranianos en todas partes a la ocupación rusa, para que Putin tenga una “victoria” militar sobre el terreno su ejército tendrá que someter a todas las ciudades importantes de Ucrania. Eso incluye la capital, Kiev, después de semanas de guerra urbana y de enormes bajas civiles. En resumen, solo podrá hacerlo si Putin y sus generales perpetran crímenes de guerra no vistos en Europa desde Hitler. Esto convertirá a la Rusia de Putin en un paria internacional permanente.

Además, ¿cómo podría mantener Putin el control de otro país —Ucrania— que tiene más o menos un tercio de la población de Rusia y con muchos residentes hostiles a Moscú? Tal vez necesitaría mantener cada uno de los más de 150.000 soldados que tiene desplegados allí, si no es que más, para siempre.

Sencillamente no veo ningún camino para que Putin gane en Ucrania de manera sostenible porque sencillamente no es el país que él pensaba que era, un país que solo espera una rápida decapitación de sus dirigentes “nazis” para poder regresar con suavidad al seno de la Madre Rusia.

Así que, o bien se da por vencido ahora y muerde el polvo —y, con suerte, se libra de las sanciones suficientes para reactivar la economía rusa y mantenerse en el poder— o se enfrenta a una guerra eterna contra Ucrania y gran parte del mundo, que minará poco a poco la fuerza de Rusia y colapsará su infraestructura.

Como parece empeñado en esto último, estoy aterrado. Porque solo hay una cosa peor que una Rusia fuerte bajo el mando de Putin, y es una Rusia débil, humillada y desordenada que podría fracturarse o estar en una prolongada convulsión de liderazgo interno, con diferentes facciones luchando por el poder y con todas esas cabezas nucleares, ciberdelincuentes y pozos de petróleo y gas por ahí.

La Rusia de Putin no es demasiado grande para fracasar. Sin embargo, sí es demasiado grande para fracasar de una manera que no sacuda a todo el resto del mundo.

Putin solo tiene dos opciones. Las dos implican perder – The New York Times (nytimes.com)

AL MUNDO LE TIEMBLAN LAS CANILLAS, por F. Javier Blasco, coronel (R). 26.02.2022

Hemos acabado hasta el moño de ver, oír y escuchar a nuestros dirigentes nacionales y a las asociaciones, organismos y alianzas internacionales proclamar a todos los vientos -al son de trompetas de Jericó, bombos como para cualquiera de las famosas tamborradas en España y platillos tan grandes como los volantes- que la Comunidad Internacional no iba a consentir a Putin invadir a un país libre y democrático y, que si osaba quebrantar y pisotear sus libertades, las medidas sobre él y Rusia iban a ser de tal tamaño, que se arrepentiría de haberlo hecho, recordándonos a tiempos de la guerra contra Irak.

Las reuniones presenciales, vistas parlamentarias, así como, las amenazas individuales y colectivas sobre las medidas a adoptar, se han venido sucediendo a todos los niveles; de tal modo y manera, que no ha quedado ni un resquicio por donde poderse escapar del palo justiciero que iba a caer sobre la cabeza de Putin, sus más directos asesores y sobre la aborregada nación rusa que, acostumbrada a ello, le sigue sin apenas rechistar.

Pero a la hora de la verdad, la triste realidad es tan penosa, vergonzosa, inútil o fútil y banal, que hasta da vergüenza comentarlo y hacerlo ver a los demás. Militarmente, tal y como estaba previsto, nos arrinconamos tras la pantalla de la OTAN para decir que, legalmente no podíamos intervenir por no ser territorio de la Alianza; olvidándonos, que tampoco lo era Serbia y Kosovo y entramos en fuerza en Kosovo y bombardeamos dicho territorio y hasta Belgrado, sin miramientos ni contemplación.

Ayer daba auténtico pavor, escuchar que el Tío Sam aprobaba mandar más armamento a base de misiles y otros medios efectivos a Ucrania, cuando en Kiev y otras ciudades ucranianas se repartían fusiles en la calle a quien pasaba por la acera y se le pedía a la gente que fabricase sus propios cócteles Molotov ¿De qué servirá dicho armamento, si cuando llegue, si llega; no habrá nada que defender?

Ahora que la estructura militar ucraniana ha sido desbaratada y destruida sin piedad ni capacidad para defenderse de dichos ataques selectivos y certeros, parece ser que es el momento en que pensamos que los cinco mil cascos individuales de combate, que les remitió la gran Alemania, no son suficientes para mejorar su capacidad defensiva.

La UE pronto enarboló la Bandera Blanca porque si la OTAN no intervenía, con mucha más razón no lo haría la Unión; esgrimiendo al mismo tiempo, que no tiene capacidad de combate suficiente a pesar de que lleva años, planeando y tratando de conseguir algo que se parezca a un Ejército europeo que sirva algo más que para llevar a cabo, de forma parcial, misiones de paz de corta o pequeña entidad. 

Biden, de carrerilla en carrerilla, hablando a los medios todo el día y quitándose la mascarilla en público, para que se le viera la cara de gran enfado; pero de mandar tropas a combatir por y en Ucrania, nada de nada.

Los norteamericanos ya no están por apoyar a las democracias atacadas o en peligro y no interesa meterse con un león dormido al que llevan muchos años ninguneando y que, recientemente, se ha despertado hambriento y con ganas de romper el equilibrio y ciertos delirios de varios de sus vecinos, que quieren jugar a ser mayores e írsele de sus mansos. Está bien claro que Putin no se lo va a consentir en aras de alimentar su orgullo y para mantener su propia seguridad.

Bueno, si militarmente no podíamos hacer nada, salvo dejar a Ucrania a su maldita suerte, por lo menos económicamente, había y hay muchas herramientas que se pueden utilizar, o al menos eso nos creíamos algunos ilusos.

Se habló de todo tipo de medidas, de aplicación progresiva en función de los pasos dados por el nuevo Zar de Rusia y resulta que a pesar de haberlos dado todos y muchos más de lo esperado; ayer mismo cuando las tropas rusas asediaban a las puertas de Kiev, las bolsas del mundo entero, incluida la rusa, subieron varios enteros y hasta recuperaron las pérdidas del día anterior.

Para más inri, ese mismo día, Rusia vendía más petróleo que cualquier otro antes del conflicto y varios países europeos, precisamente, la mayoría de los más grandes, se arrugaron el ombligo y no han permitido que los bancos rusos sean desconectados de la propia red de intranet, Swift; el «arma nuclear económica» que, realmente nadie se atreve a activar contra Rusia.

Rusia puede seguir vendiéndonos de todo y nosotros se lo pagaremos en efectivo, aunque nos engañemos diciendo que ellos, no nos puede comprar tecnología. Todos sabemos que eso no será cierto, porque la economía es la economía, la pela es la pea y los votos del ciudadano sosegado alimentan los egos, calientan los riñones y multiplican las prebendas de esos mequetrefes que nos pretenden gobernar.

Tan solo el mundo del deporte, limpio y claro como casi siempre, anuncia que muchos premios, torneos y mecenazgos suprimen sus lazos con Rusia y todo lo que huela a ruso.

A estas horas del partido, no sé si será fruto de un calentón, una precipitación en sus decisiones o el haber caído en la trampa saducea de que las medidas coercitivas y punitivas del mundo iban en serio. Pronto veremos si repliegan velas, o mantienen su posición.  

Por lo demás, basta ya de tanta miseria individual y colectiva, de tamaña hipocresía y de engañar a propios y extraños con tantísima sinvergonzonería e impunidad.

Ya que la pandemia ha demostrado que las videoconferencias, son mucho más efectivas, rápidas y sencillas de organizar; creo que ha llegado la hora de que nuestros dirigentes dejen aparcados sus aviones presidenciales y a sus numerosos sequitos en casa, porque tanto vano desplazamiento a Bruselas, solo vale para reconfortarse y apoyarse el uno con el otro en su inmensa debilidad, gastar mucho dinero del erario público y para infectar el espacio aéreo de polución y gases que queremos erradicar.

Ninguno tiene vergüenza, ni torera ni de otra calidad, son unos trileros y engañabobos que nos llenan la cabeza de pajarillos y de falsa dignidad, como el ministro de exteriores, que ayer se paseó por todos los medios posibles hablando de la posición y el falso papel de España en una serie de drásticas medidas que él sabía que no se iban a aplicar.

Mucho me temo, que la fiera se ha despertado totalmente, que ha comprobado claramente la gran debilidad e hipocresía internacional y que lo hecho hasta ahora, por mucho que fuera y sea criticado y amenazado, pronto será consumado sin más. No habrá reacción que merezca la pena o le escueza de verdad y que otras víctimas propiciatorias, que ya están anunciadas en su tablero de ambiciones, pronto en sus redes caerán.

Veremos lo que ocurre cuando se quede con todos los recursos naturales ucranianos que ahora les compramos a ellos y en breve, pasarán bajo su control.

Lo peor, como siempre, es para el más débil; los ucranianos y la propia Ucrania; por lo que no me extrañaría nada que, como consecuencia de esta vergonzosa actuación internacional, aumente el número de ucranianos que desprecien todo lo que venga de la UE, la OTAN u otro Organismo internacional y se abracen a Rusia porque, al menos engañarles, no está en su afán.

Finalmente, y me arriesgo a asegurarlo porque sé que estoy en lo cierto, esta guerra de Gila o conflicto de PlayStation para todos, menos para Ucrania y sus pobladores, será aprovechada como excusa por la mayor parte de los dirigentes y organismos económicos internacionales para tapar sus incapacidades a la hora de hacer sus previsiones o de sacarnos del pozo tan profundo en el que nos encontramos sumidos por culpa de una gran crisis económica a nivel global, que no supieron o quisieron ver llegar.         

Enemigos irreconciliables: palestinos e israelíes. Vuelve la violencia y los enfrentamientos en 2021.

Qué hace diferente la nueva escalada de violencia entre israelíes y palestinos

La magnitud y rapidez de los bombardeos, la lluvia de cohetes, el choque en ciudades mixtas y hasta las redes sociales son algunas de las claves.

Por Carmen Rengel

https://www.huffingtonpost.es/entry/claves-conflicto-palestina-israel-gaza_es_609e2cc7e4b090924801e06c

Netanyahu califica de «morales y justos» los bombardeos de Israel que han causado al menos 175 muertos en Gaza

El primer ministro israelí anuncia que todavía quedan «unos días de lucha».

Redacción El HuffPost Europa Press

https://www.huffingtonpost.es/entry/netanyahu-gaza-morales-justos_es_60a0e225e4b099ba7537da39

Israel en el caos: 10 unidades de la Policía Fronteriza convocadas para sofocar la violencia árabe-judía

Los disturbios se han extendido por varias ciudades de Israel con poblaciones mixtas árabes y judías.

Por IDAN ZONSHINE   13 DE MAYO DE 2021 17:11

https://www.jpost.com/israel-news/right-wing-rioters-smash-windows-of-arab-owned-businesses-in-bat-yam-667993

Oriente Próximo

El enfrentamiento entre Israel y Hamás se intensifica y deja ya más de 60 muertos (RTVE)

La escalada de violencia entre Israel y los grupos armados de Gaza que se inició el lunes se intensifica y se ha cobrado ya la vida de más de 60 personas. La violencia se está extendiendo a la Cisjordania ocupada y a poblaciones del interior de Israel con importante población árabe, donde se han producido disturbios. 

Hasta el momento han muerto en Gaza 65 palestinos, entre ellos 14 niños, mientras que en Israel han perdido la vida 7 personas, incluyendo dos menores.

Las milicias de Hamás y Yihad Islámica han lanzado desde el lunes más de 1.500 proyectiles, de los cuales 850 han impactado en territorio israelí. Por su parte, Israel ha llevado a cabo alrededor de 500 bombardeos, según el Ejército.

Los enfrentamientos son ya los peores desde 2014 en un conflicto asimétrico en el que la potencia de fuego del Ejército israelí es infinitamente superior a la de las milicias palestinas.

Egipto y Catar intentan mediar entre las partes mientras la UE, Rusia y la ONU han pedido calma y contención a las partes. Desde Estados Unidos se enviará al subsecretario adjunto para Asuntos Palestinos e Israelíes del Departamento de Estado, Hady Amr.

LA ESCALADA BÉLICA ENTRE ISRAEL Y HAMÁS

26 Fotos1 / 26ver a toda pantalla

  • Los soldados israelíes disparan un obús autopropulsado de 155 mm hacia la Franja de Gaza desde su posición cerca de la ciudad de Sderot, en el sur de Israel.
    • compartir
      Soldados israelíes disparan un obús 13.05.2021 Los soldados israelíes disparan un obús autopropulsado de 155 mm hacia la Franja de Gaza desde su posición cerca de la ciudad de Sderot, en el sur de Israel.  MENAHEM KAHANA / AFP
    • Un joven palestino toma fotografías con su smarthone de un enorme cráter en una carretera principal en la ciudad de Gaza.
      • compartir
        Ataques aéreos israelíes en Gaza 13.05.2021 Un joven palestino toma fotografías con su smarthone de un enorme cráter en una carretera principal en la ciudad de Gaza.  MAHMUD HAMS / AFP

      Israel bombardea Gaza y concentra tropas en la frontera

      Los bombardeos en Gaza son tan destructivos que han pulverizado ya tres grandes edificios. El último, la Torre Al Shuruk, con 10 pisos, que albergaba entre otras las oficinas de la cadena de televisión Al Aqsa. 

      Además de los 56 fallecidos hay más de 300 heridos, según el Ministerio de Sanidad Palestino. Entre las víctimas se encuentra Bassem Issa, jefe de operaciones de las brigadas Al Qassam, el brazo armado de Hamás, en la ciudad de Gaza. 

      «Israel se ha vuelto loco», decía un hombre en una calle de Gaza, mientras la gente corría buscando refugio.

      Por su parte, las milicias palestinas han lanzado centenares de cohetes hacia el área metropolitana de Tel Aviv, el centro y el sur de Israel, aunque la mayoría han sido interceptados por el sistema antimisiles «Cúpula de Hierro».La violencia en Lod, una ciudad en el centro de Israel, alcanza niveles de "guerra civil" según su alcalde01.14 minVideo | La violencia en Lod, una ciudad en el centro de Israel, alcanza niveles de «guerra civil» según su alcalde

      Una granada anticarro ha alcanzado un jeep militar y ha matado a un sargento cerca de la frontera con la franja, mientras un padre y su hija adolescente ha muerto cuando su vehículo ha sido alcanzado por cohetes en Lod, cerca de Tel Aviv. 

      Muchos israelíes han pasado la noche en los refugios. «Los niños se han salvado del coronavirus, y ahora un nuevo trauma», se lamentaba una mujer en Ashkelón, al sur del país. 

      El primer ministro, Benjamín Netanyahu, ha asegurado que Israel responderá «con una fuerza cada vez mayor» para «dar golpes» a las milicias «con los que ni siquiera podrían soñar». 

      La concentración de tropas de infantería y blindados en la frontera con la franja hace temer que pueda producirse una incursión terrestre, como en 2014, cuando la llamada «Operación Margen Protector» causó más de 2.100 muertos en Gaza y una enorme destrucción de infraestructuras y viviendas.  

      Dos muertos en Cisjordania y disturbios de los árabes-israelíes

      La escalada bélica tiene su origen en las protestas palestinas de la semana pasada en Jerusalén, que tuvieron su punto álgido el lunes en la explanada de la mezquita de Al Aqsa. Las protestas se están extendiendo por la Cisjordania ocupada y también, algo poco habitual, por localidades israelíes con importante población árabe.Escalada de violencia en Jerusalén: ¿puede haber una nueva intifada?

      El Ejército israelí ha matado a dos palestinos, uno de ellos menor de edad, en la madrugada del miércoles en Cisjordania. Se trata de un joven de veintiséis años tiroteado en el campo de refugiados de Al Fawar, al sur de Hebrón, y de un adolescente de 16 años muerto por disparos en el cuello durante enfrentamientos en la ciudad de Tubas, informa Efe.

      Los ciudadanos árabe-israelíes también han salido a la calle en varias localidades. Así ha ocurrido, por ejemplo, en Acre o Ramla. Los incidentes más graves han tenido lugar en Lod, con un 20% de población árabe, donde se han producido quema de coches y agresiones. El gobierno ha declarado el estado de emergencia en esta ciudad. 

      Vehículos quemados en los disturbios en una calle en Lod, localidad israelí cercana a Tel Aviv. REUTERS/Ronen Zvulun
      Vehículos quemados en los disturbios en una calle en Lod, localidad israelí cercana a Tel Aviv REUTERS/RONEN ZVULUN

      Estados Unidos bloquea una declaración del Consejo de Seguridad de la ONU

      El Secretario de Estado de EE.UU. Antony Blinken ha mantenido una conversación telefónica con el primer ministro israelí este miércoles.  En la llamada telefónica, Blinken ha expresado sus preocupaciones con respecto a el «aluvión de ataques con cohetes» contra Israel, al tiempo que ha reiterado a todas las partes que reduzcan las tensiones. 

      Sin embargo, el país estadounidense ha frenado este miércoles una posible declaración del Consejo de Seguridad de la ONU en respuesta a los choques entre israelíes y palestinos, que han sido discutidos de urgencia y a puerta cerrada por los 15 miembros de este órgano.

      Según fuentes diplomáticas, Washington se ha opuesto a una propuesta presentada por otros países al considerar que no sería útil para rebajar la tensión, por lo que hasta el momento el Consejo de Seguridad oficialmente sigue guardando silencio sobre la última crisis en Oriente Medio.Miedo, falta de refugios y estrés postraumático: el infierno de los bombardeos para palestinos e israelíes

      Ello a pesar de que algunos Estados miembros han urgido públicamente a una respuesta consensuada, como ha hecho Irlanda, que ha defendido que el máximo órgano de decisión de la ONU debe condenar la violencia contra civiles cometida por todas las partes y exigir un alto el fuego inmediato, o China, que ha defendido la importancia de que el Consejo hable «con una sola voz».

      Ante la falta de acuerdo, los países de la Unión Europea que se sientan actualmente en el Consejo (Francia, Estonia e Irlanda), junto a Noruega, han emitido una declaración por su cuenta en la que han condenado los ataques.

      La Corte Penal Internacional advierte de posibles crímenes de guerra

      La fiscal jefa de la Corte Penal Internacional (CPI), Fatou Bensouda, ha advertido este miércoles de la posible comisión de crímenes de guerra y de lesa humanidad en la reciente escalada de violencia en Jerusalén Oriental y Gaza.

      «Mi oficina continuará observando los desarrollos sobre el terreno y tomará en cuenta cualquier asunto que esté dentro de su jurisdicción», ha explicado Bensouda en un comunicado. «Me hago eco de la llamada de la comunidad internacional a la calma, la moderación y el fin de la violencia», ha añadido.

      La fiscal de la CPI abrió el pasado marzo una investigación por supuestos crímenes de guerra cometidos tanto por el Ejército de Israel como por grupos armados palestinos.

      La investigación cuenta con el apoyo de la Autoridad Nacional Palestina y el rechazo de Israel, que rechaza la intervención de la CPI.

      https://www.rtve.es/alacarta/videos/telediario/israel-gaza-intercambio-misiles-palestina/5901763/

      Cinco claves para entender los enfrentamientos en Jerusalén

      Manifestantes palestinos y la policía israelí se enfrentan a diario desde hace semanas en la Ciudad Vieja de Jerusalén (La Razón, edición de 10.05.2021)

      https://www.larazon.es/internacional/20210510/oa64q7s3zzfv5evseuyumwlyna.html

      El País 13.05.2021
      El País 13.05.2021
      ABC, Edición de 13.05.2021
      ABC, edición de 13.05.2021

      Tensión entre Rusia y Ucrania y su repercusión en EE.UU., la OTAN y la UE

      Altos funcionarios de seguridad nacional de EE. UU. Llaman a sus homólogos a medida que aumentan las tensiones entre Rusia y Ucrania.

      Por Oren Liebermann y Barbara Starr , CNN

      Actualizado a las 0054 GMT (0854 HKT) 1 de abril de 2021

      Los principales funcionarios de seguridad nacional de EE. UU. Han hablado con sus homólogos ucranianos, y el principal general de EE. UU. Realizó una llamada el miércoles con su homólogo ruso en medio de la preocupación por la actividad militar rusa en Crimea y el este de Ucrania, incluido lo que EE. UU. Consideró una violación de un alto el fuego. por Moscú que provocó la muerte de cuatro soldados ucranianos la semana pasada.»Las acciones desestabilizadoras de Rusia socavan las intenciones de desescalada que se habían logrado mediante [el acuerdo del año pasado]», dijo el miércoles el portavoz principal del Pentágono, John Kirby. 

      «Además, estamos al tanto de los informes militares ucranianos sobre los movimientos de tropas rusas en las fronteras de Ucrania».El secretario de Estado Tony Blinken reafirmó el «apoyo inquebrantable» de Estados Unidos a la integridad territorial de Ucrania frente a «la agresión en curso de Rusia en Donbás y Crimea», según una lectura de su llamada con el ministro de Relaciones Exteriores de Ucrania, Dmytro Kuleba, el miércoles. El presidente del Estado Mayor Conjunto, el general Mark Milley, también habló con el principal general ucraniano el miércoles, mientras que el asesor de seguridad nacional Jake Sullivan habló con su homólogo ucraniano a principios de la semana.

      El Pentágono se había preocupado cada vez más después de que informes de inteligencia militar evaluaran que se había observado a unas 4.000 fuerzas rusas fuertemente armadas moviéndose en Crimea, según un funcionario de defensa de Estados Unidos. «No estaba del todo claro lo que estaban haciendo», dijo el funcionario, y agregó que Estados Unidos ahora cree, en una evaluación más profunda, que pudo haber sido parte de un ejercicio militar ruso. Parte de esa evaluación se basó en llamadas con funcionarios ucranianos que también vieron la actividad rusa como un ejercicio.

      Si es así, el movimiento de tanto personal militar ruso fue un gran ejercicio y puede ser un mensaje deliberado del Kremlin a la administración Biden sobre la fuerza de Rusia en la región y su capacidad para desafiar a los aliados de Estados Unidos, dijo el funcionario.

      Esto se produce cuando los países de la OTAN lanzaron aviones el lunes 10 veces para rastrear un nivel inusualmente alto de vuelos militares rusos sobre una gran área de Europa, incluidos el Mar del Norte, el Mar Negro y el Mar Báltico. Los aviones de la OTAN terminaron realizando seis intercepciones en un período de seis horas.

      La administración Biden está adoptando un enfoque más duro hacia Rusia, y Ucrania es solo la última fuente de tensión entre los dos adversarios. La Casa Blanca dio a conocer una serie de sanciones contra funcionarios y entidades rusos a principios de mes por el envenenamiento del líder de la oposición Alexey Navalny. El presidente Joe Biden advirtió luego que el presidente ruso Vladimir Putin «pagaría un precio» por sus esfuerzos para socavar las elecciones estadounidenses de 2020 y luego llamó a Putin un «asesino «. Mientras tanto, se espera que la administración imponga más sanciones a Rusia por la interferencia electoral y el ciberataque SolarWinds.

      El miércoles, Milley habló con su homólogo ruso, el general Valery Gerasimov. Si bien los temas que discutieron los dos generales no se han hecho públicos, entre bastidores, el Departamento de Defensa ha estado preocupado durante los últimos días por la acumulación de tropas y equipos rusos a lo largo de la frontera con Ucrania. El Departamento de Defensa elevó recientemente el llamado «nivel de condición de vigilancia» en esa región para recopilar evaluaciones de inteligencia actualizadas sobre la actividad e intenciones rusas, mientras monitorea cualquier amenaza potencial. El New York Times fue el primero en informar sobre ese desarrollo.

      Rusia culpó a Ucrania de reanudar los combates en el este de Ucrania. El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, dijo esta semana que Rusia estaba preocupada por las «provocaciones de Ucrania», pero dijo que esperaba que no se intensificara a combates.

      Pero Ucrania advirtió sobre una serie de violaciones rusas del alto el fuego, incluidos dos incidentes de fuego de mortero y fuego de ametralladora de gran calibre que provocaron la muerte de los cuatro soldados ucranianos el viernes pasado. El martes, Ucrania acusó a Rusia de violar el alto el fuego siete veces, lo que llevó al parlamento del país a pedir un aumento de la presión política y económica sobre Moscú.

      https://edition.cnn.com/2021/03/31/politics/us-russia-ukraine-calls/index.html

      Estados Unidos declara su apoyo ‘implacable’ a Ucrania mientras Rusia inunda Crimea con tanques llenos de trenes en medio de crecientes tensiones

      • El secretario de Estado Antony Blinken reafirmó el ‘apoyo continuo’ de Estados Unidos a Ucrania mientras Rusia trasladaba trenes con vehículos militares a la frontera
      • Varios funcionarios estadounidenses se comunicaron con sus homólogos ucranianos esta semana con respecto a las acciones del ejército ruso.
      • Blinken habló con el ministro de Relaciones Exteriores de Ucrania, Dmytro Kuleba, el miércoles a la luz de la « agresión en curso de Rusia en Donbas y Crimea ».
      • El Estado Mayor Conjunto, el general Mark Milley, habló con sus homólogos ucranianos y rusos.
      • Según informes de inteligencia militar, alrededor de 4.000 soldados rusos fuertemente armados estaban en movimiento en Crimea, lo que los funcionarios dijeron que era un ejercicio.
      • Aún así, el presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, dijo el jueves que cree que los movimientos eran una «amenaza».
      • El ejercicio militar podría enviar un mensaje al presidente Joe Biden que ha sido más estricto contra Rusia, sancionó a algunas entidades y calificó a Vladimir Putin de ‘asesino’.

      Por Nikki Schwab, reportera política senior de Estados Unidos para Dailymail.com

      https://whatsnew2day.com/the-us-declares-continued-support-for-ukraine-amid-russian-escalations/amp/