Etiqueta: Putin (Página 1 de 3)

OTAN: DISTENSIÓN O GUERRA FRÍA. 1º Ciclo AEME 2022, por el Alm.(R). D. José Mª Treviño Ruiz

ANTECEDENTES

José María Treviño Ruiz. Fuente: www.realliganaval.com

El término Guerra Fría fue acuñado al acabar la SGM en 1945, tras crearse dos bloques, el Occidental-capitalista liderado por los EEUU, que culminó con la creación del Tratado del Atlántico Norte el 4 de abril de 1949 y el Oriental-comunista dirigido por la URSS, que dio lugar al Pacto de Varsovia firmado el 14 de mayo de 1955. La posesión del arma nuclear por ambos Tratados, supuso una carrera de armamentos que alcanzó su cúspide a mediados de los 80 con la estrategia de la Destrucción Mutua Asegurada o MAD, con más de 60.000 cabezas nucleares entre los dos bloques. Felizmente la elección de Mijail Gorbachov, Secretario General del Partido Comunista de la URSS y Ronald Reagan, a la sazón Presidente de los EEUU, supuso crear una relación de confianza e incluso de amistad entre ambos dirigentes, que comprendieron que una guerra nuclear con tamaño arsenal, eliminaría cualquier rastro de vida sobre la superficie terrestre. Cuando ambos acabaron sus respectivos mandatos, el número de ojivas nucleares se había reducido a la 6ª parte, 10.000, cifra que aún perdura entre los EEUU y Rusia.    

LA SITUACIÓN ACTUAL

En la cumbre de la OTAN en Riga, en noviembre de 2006, a la que no asistió el Presidente ruso Putin, pese a estar invitado, el problema entonces latente era la guerra de Afganistán, que llegó a requerir 160.000 efectivos de las Naciones Aliadas Miembro. Hay que destacar que esta fue la primera cumbre a celebrar en un estado báltico con frontera física con Rusia, y cuya seguridad  estaba a cargo de la Alianza, como bien hizo notar la entonces Presidenta de Letonia, Vaira Vike Freiberga, cuya permanencia en la cima del gobierno durante ocho años, supuso conseguir dos importantes objetivos políticos para su país, cuyo  ejemplo seguirían sus vecinos bálticos y más tarde las antiguas naciones del Pacto de Varsovia sin excepción: el ingreso en la Unión Europea, para conseguir la estabilidad y bienestar económico y la entrada en la OTAN, para obtener dentro  de la Alianza una seguridad garantizada por el artículo 5 del Tratado de Washington de 1949.. Desgraciadamente la visión política de esta gran señora, que tras la ocupación soviética de Riga, tuvo que huir a Alemania, y posteriormente a Canadá, pudiendo regresar a su país en 1991, no la tuvieron lo dirigentes de Ucrania, ya que según el punto de vista de cada presidente, se solicitaba el ingreso o no en la OTAN, así el Presidente Kravchuk, firmó la participación de su país como miembro del Partenariado para la Paz o PfP en1994, su sucesor Kuchma, estableció en 1997 una Comisión NATO-Ucrania, y posteriormente en 2002, esa Comisión inició un Plan de Acción, para entrar en la Alianza, enviando incluso tropas ucranianas a Irak en 2003 con los efectivos de la OTAN hasta 2006. Inexplicablemente en julio de 2004, Kuchma comunicó a la comisión NATO-Ucrania, que el ingreso en la Alianza no era un objetivo prioritario. En 2005 tras la Revolución Naranja, se hizo cargo de la Presidencia Yushchenko, firme partidario del ingreso en la OTAN, iniciando el programa MAP (Membership Action Plan) o Plan de Acción para ser Miembro, pero en 2006 el Parlamento eligió a Yanukovich como nuevo Presidente de Ucrania, eligiendo éste una línea contraria a la de su predecesor con el apoyo del Presidente Putin. Tras las revueltas de la Plaza de Euromaidán en 2013, Yanukovich huyó a Moscú, sucediéndole Poroshenko en 2014, que inmediatamente hizo prioritario el ingreso en la OTAN al mismo tiempo que también solicitaba la entrada en la Unión Europea, si bien esta última Organización, en boca del Presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, contemplaba un plazo de 20 a 25 años para entrar en ambas Organizaciones, pese a que el Parlamento ucraniano había votado con una amplia mayoría de 334 votos sobre 385 a favor de entrar en las dos organizaciones. En mayo de 2019 ganó las elecciones el actual Presidente, Zelensky, solicitando un nuevo MAP, para entrar en la Alianza, pero con el conflicto encubierto con Rusia en la región del Donbas, ese ingreso en la OTAN no era viable, pues a la ocupación de la Península de Crimea en 2014, o su recuperación según el punto de vista ruso, siguieron  la independencia unilateral de las provincias ucranianas de Donetsk y Luhansk iniciándose el consiguiente conflicto armado en el Donbas por el incumplimiento de los acuerdos de Minsk I y II de septiembre de 2014 y febrero de 2015 respectivamente. A raíz de ese incumplimiento, el peligro de una invasión rusa de Ucrania empezó a cernirse en el horizonte, por lo que la OTAN inició prudentemente un despliegue de tropas de refuerzo en los tres estados bálticos, así como en Polonia y Rumanía, por su proximidad y frontera física de alguno de ellos, con la Federación Rusa.

Los recientes y graves acontecimientos producidos por la Operación Especial ordenada por el Presidente ruso Putin, que enmascaraba una invasión por vía terrestre de Ucrania, ha encendido todas las luces de alarma de la Alianza, que ha comprobado que tanto sus directrices políticas como militares, se han mostrado insuficientes a la hora de impedir la invasión militar por parte de una potencia nuclear a un país libre que no pertenezca a la OTAN, contrariamente a la posibilidad por parte de la Alianza, de llevar a cabo operaciones militares en terceros países con efectivos de las Naciones Miembro bajo Mando Aliado, como las realizadas en Yugoslavia, Irak, Afganistán y Libia. Paradójicamente, esta supuesta imposibilidad ha servido para aumentar el peso y valor especifico de la Alianza, al mostrar a las naciones europeas el grave riesgo que supone estar fuera del paraguas protector de la mayor Alianza Militar de la Historia, venciendo las reticencias de naciones tradicionalmente neutrales, como Finlandia y Suecia, moviéndolas  a abandonar su política de observadores internacionales imparciales a los que en teoría nada les puede afectar en el ámbito de los conflictos y guerras de terceros países.

CONCLUSIONES

La situación actual entre la OTAN y Rusia, dista mucho de la distensión creada en 1985 entre Ronald Regan y Mijail Gorbachov, que consiguieron crear una atmósfera de confianza en plena Guerra Fría que culminaría con la caída del Muro de Berlín, permitida por Gorbachov y cuyas consecuencias fueron la desaparición de la URSS y del Pacto de Varsovia en 1991, quedando la OTAN como única alianza supranacional político-militar a la que algunas naciones le atribuyeron el papel de gendarme mundial. El anterior Presidente de EEUU, Donald Trump, del partido republicano al igual que Reagan, intentó establecer una relación de confianza con su homólogo Putin, que posiblemente, de haber conseguido un segundo mandato habría llegado a buen término. La llegada del demócrata  Biden interrumpió esa política de entendimiento rompiéndose los puentes de entendimiento entre la Casa Blanca y el Kremlin, antes de la invasión de Ucrania, provocando esta invasión la rotura de cualquier diálogo entre Biden y Putin para parar esa guerra injusta y demencial. Con un fin sine die, qué duda cabe que si alguna vez se logra el alto el fuego y un tratado de paz entre Rusia y Ucrania, las relaciones con la OTAN ya no serán las mismas de antes del 24 de febrero de 2022, habiéndose dado el pistoletazo de salida a una costosísima carrera de armamentos entre las naciones europeas y Rusia, que en el caso de la Unión Europea no garantiza la seguridad física de sus 27 miembros, excepto de aquellos que pertenezcan a la OTAN, hecho que ha provocado que tanto Finlandia, con 1.300 km de frontera con Rusia, como Suecia, país ribereño del Báltico, hayan solicitado su ingreso urgente en la Alianza, como un seguro de vida para su integridad física. La pregunta pertinente que nos queda en el aire es la siguiente: si el Gobierno y Parlamento ucraniano hubiesen solicitado por el mismo procedimiento de Finlandia y Suecia, un MAP corto y en 2014, Ucrania ya hubiese sido un miembro efectivo de la OTAN, ¿se habría Putin atrevido a invadir a su vecino occidental? La respuesta se la dejo al avezado lector.

José Mª Treviño Ruiz, Almirante         

                                                                Asociación Española de Militares Escritores

Jactancia armada y falacias

EDITORIAL (10.05.2022)

Las falsas excusas de Putin para la guerra confirman que un autócrata no necesita pruebas para presentar sus actos como inevitables

La conmemoración del Día de la Victoria de la URSS frente a la Alemania nazi se anunciaba inquietante como el momento elegido por Vladímir Putin para celebrar un triunfo definitivo en Ucrania, declarar la guerra con la movilización de reservistas o dar paso al empleo de armas nucleares tácticas. Nada de eso ocurrió ayer. El autócrata del Kremlin volvió a apropiarse de tan señalada fecha haciendo de su régimen la síntesis entre el pasado soviético y el poder acumulado tras su caída, y reduciendo el sacrificio que entre otros realizaron millones de ucranianos al blandir la bandera rusa. Aunque esta vez renunció a justificar la pretendida invasión de Ucrania por el nazismo y el genocidio que encarnaría el Gobierno de Kiev para ofrecer la enésima versión de su sinrazón: que Occidente atacaba a Rusia en el territorio que considera propio del Donbás y Crimea.

Las dictaduras no necesitan argumentos probatorios para explicar la inevitabilidad de sus actos, por crueles que sean estos. Los portavoces del Kremlin van desgranando sus supuestos motivos en la seguridad de que la mayoría de sus súbditos no osarán mostrar públicamente su escepticismo y mucho menos su oposición a una «operación militar especial» de la que Putin insistió ayer en que proseguía sobre los planes previstos. El mensaje no resultó precisamente victorioso. Pero vino a dar por sentado que el Donbás forma parte de la «tierra rusa». Como si, ante las dificultades por hacer efectiva su ocupación por la fuerza, Putin volviese a dibujar una patria expansiva por naturaleza, de manera que toda resistencia a sus pretensiones se convierte en agresión.

El régimen de Moscú es un sistema sin contrapesos, capaz de hacer un uso ilimitado de la anulación de derechos básicos y de la falacia. Ayer hizo desfilar por la Plaza Roja ingenios a los que se les supone una capacidad destructiva atroz, pero que parecían inermes. Ucrania, los aliados de la OTAN y de la UE están poniendo en evidencia el poder militar ruso. Será muy difícil que el Kremlin pueda alcanzar una victoria significativa e irreversible sobre Ucrania, a la que Putin ni siquiera nombró, aunque, en contraste con la endeblez de su jactancia armada, Rusia se está mostrando más correosa ante las sanciones económicas porque los países democráticos siguen siendo en mayor o menor medida dependientes de sus fuentes de energía. Pero la ventaja rusa irá desvaneciéndose a pesar del oportunismo doméstico al que se aferra su líder.

Guerra contra Ucrania. Por el General Vicente Díaz de Villegas

Llegó el día 9 con la expectativa de la declaración de Putin sobre el curso de la guerra en Ucrania. Ningún trofeo puede presentar, ni siquiera Azovstal, sólo limitadas victórias pírricas en el Este y SE y mucha destrucción. 

Se esperaban dos grandes decisiones, la posible declaración de Guerra, que supera la de “Operación Especial”, y la impopular orden de Movilización, que ya ha hecho salir de Rusia a muchos posibles afectados. Ambas servirían para reforzar sus capacidades en Ucrania. Ninguna de ellas se ha producido, aunque si ha hablado de Guerra y de que fué una decisión forzada, apropiada y correcta.

Putin ha basado su discurso en otra mentira victimista sobre una supuesta preparación OTAN para invadir la Crimea que el mismo ocupó en 2014, traicionando los acuerdos de 1991, 1994 y 1997 entre Rusia y Ucrania, sobre desnuclearización de Ucrania, reconocimiento de fronteras, reparto de armas y bases y compromiso de no agresión. Putin no ha mencionado en su discurso a Ucrania borrando su existencia.

Añadía Putin que también se preparaba desde OTAN una operación de castigo a las provincias secesionistas del Donbass, que el apoya, y que defender el país es algo sagrado. Dirigiéndose a los soldados dijo: «Estáis luchando por nuestra gente en Donbas y por la seguridad de Rusia”.

La única decisión que anunció Putin fue que: «La muerte de cada soldado y oficial es dolorosa para nosotros”. «el Estado hará todo lo posible para cuidar de estas familias, el decreto está firmado”.Y efectivamente miles de soldados han muerto, entre ellos 12 generales y 39 coroneles o tenientes coroneles, y muchos más han resultado heridos (más de 23.000 bajas).

Sin embargo lo que ha quedado a la vista es que, a la invasión ilegal y no provocada, a una gratuita acción destructora y a los asesinatos de civiles, se ha sumado la incapacidad profesional militar traducida en derrotas en el N y tablas en el E y SE con grandes perdidas humanas rusas.

Zelensky por su parte no renuncia para nada a recuperar todos los territorios ocupados por Putin desde 2014, incluido Crimea. Estas posturas diferentes significan alargamiento de las operaciones y una carrera contra el tiempo entre los refuerzos rusos y los apoyos de material de países OTAN y occidentales.

En estos días Ucrania puede presentar como épica, la defensa del complejo de Azovstal en Mariupol, que recuerda gestas españolas como las de Sagunto ante los cartagineses, Numancia ante las legiones romanas, los Últimos de Filipinas en su independencia y guerra contra EEUU 1898, el Alcazar de Toledo ante al Frente popular en 1936.

Es difícil que se llegue a un acuerdo cuando Putin incrementa su apuesta, imponiendo ya su moneda, el Rublo, en los territorios ocupados, al tiempo que va haciendo desaparecer los líderes ucranianos. El Oblast de Kherson pretende convertirlo en otra República afin a sus intereses, como las de Donetsz y Lugansk, para después anexionarlas a Rusia.

Putin busca distraer y expandir el conflicto a otros escenarios fuera de Ucrania como Transnitria o Kaliningrado, quizás el N de Africa pero también a él se le abren otros escenarios fuera de Ucrania: se suceden los incendios y explosiones en el interior de Rusia, Azerbayan reanuda su ofensiva en Nagorno Karabaj, Georgia está alerta para tratar de recuperar Osetia y Abjasia, Moldavia también se prepara para rechazar la agresión desde Transnitria y contraatacar para recuperar ese enclave arrebatado por los rusos, también debería atender a una posible reanudación de las operaciones en Chechenia y finalmente a unos rumores de Golpe de Estado.

Sobre el terreno Ucrania se ha lanzado a una contraofensiva sobre las fuerzas rusas en Karkov y los rusos se han retirado volando puentes lo que da a entender que no van a volver por ahi.

Los Apoyos occidentales ya están sumando su efecto, en particular la artillería de 155 con mayor alcance y precisión que la de 152. Un ejemplo de materiales y alcances son: del lado ruso TOS 1A cohetes de 6 Km; el D-30 de 22Km, el 2S 19 de 29Km o el 2S7 203 de 37,5 Km; del lado occidental de apoyo a ucrania el US M777 de 41Km, el Cesar francés de 42Km, el PzH 2000 155mm ATP alemán de 41 Km, ademas de munición guiada Excalibur M829 GPS -a cualquier blanco localizado de 2×2 metros- y munición de alcances aumentados.

Los mayores alcance y precisión alejan a la artillería enemiga de las posiciones y poblaciones como Kharkov.

Mientras, se espera la llegada de Carros de Combate al frente Este; carros que contrariamente a lo que creen continuan siendo un elemento fundamental en la batalla terrestre adecuadamente empleados y protegidos.

Rusia incrementa los ataques aéreos de de misiles sobre líneas de comunicación tratando de frenar los refuerzos ucranianos.

Rusia aprieta a las defensas ucranianas de Izyum atacando, pero sigue manteniendo frentes abiertos como Odessa que cerraría la salida al mar Negro de Ucrania, después de haberle cerrado el mar de Azov y destruido Mariupol, pero Rusia ha sido incapaz de sobrepasar los dos puentes que cruzan el río por  Mykolaiv y ha perdido ademas del insignia , Moscú, una fragata, 2 patrulleras,… y 3 cazas Sukoi 30 Flanker en 48 horas. 

Odessa tiene connotaciones con la historia de España. En septiembre de 1789 el asentamiento fue conquistado por cosacos y tropas del imperio ruso  al mando del español Jose de Ribas tras de lo cual, el asentamiento se renombró pasando de ser Kotsubiyiva a Odesa. En 1936, llegaban a Odessa cuatro buques soviéticos con los casi 600.000 kilos de oro puro saqueado del Banco de España por “La banda de los Cuatro”. Otra fué la llegada a Barcelona en abril de 1954 de los 229 supervivientes prisioneros de la fuerza expedicionaria de voluntarios, la “División Azul”, procedentes del puerto ucraniano de Odessa.

Se aleja la amenaza nuclear pero el odio entre pueblos, tras la invasion y los crímenes rusos tardarán en desaparecer. Rusia o refuerza o pide alto el fuego, pero, si se le permite mantener su ocupación del Donbass, Kherson y otros puntos del territorio, estos le servirían de base de partida para continuar lo que inició ocupando Crimea en 2014.

La negociación, de no salir todas las fuerzas rusas de Ucrania, quedaría a plazos para no convertirse en una nueva Corea. Sin duda las sanciones jugaran durante un tiempo, pero tampoco demasiado para que no se busquen caminos para burlarlas.

La guerra debía haberse evitado y Francia, Alemania, Reino Unido y EEUU cada uno con su influencia y relación debían haber cortado la trayectoria de Putin sin cometer el mismo error que cometieron Daladier y Chamberlain con Hitler antes de la 2ª Guerra Mundial con sus sucesivas invasiones. Ahora se avecina una nueva Europa con Polonia y Ucrania

De la Guerra en Ucrania cabe sacar las siguientes conclusiones: Solo una Nación soberana puede proporcionar seguridad a sus ciudadanos sin esperar a los organismos internacionales y para ello se necesita un instrumento militar nacional fuerte y una implicación de la población integrada o no en unidades de Defensa Operativa del Territorio. La Paz no es lo primero, ni tampoco las prisas, el propósito ha de ser vencer al agresor para recuperar la libertad y todo lo perdido. Hace falta un liderazgo politico enamorado de su patria.

LA AMENAZA NUCLEAR DEL PRESIDENTE PUTIN- 1º Ciclo AEME de 2022

 La disuasión nuclear fue concebida para  evitar una conflagración mundial, pues el Mundo, tal y como lo concebimos, sería sacrificado seguramente. Desde entonces las potencias que poseen armas nucleares, y que las incluyen en sus Estrategias de Seguridad Nacional, han tratado de desarrollar cargas y vectores portantes que de algún modo facilitaran su  inclusión en el seno de un conflicto generalizado, sin renunciar al carácter disuasivo de tales armas, pues tanto un sistema como otro de inclusión podría producir la temible escalada.

   De lo que no debe quedar duda es de que el desencadenamiento del fuego nuclear por una potencia en conflicto generalizado se produciría cuando la existencia de la Nación iniciadora se viera en extremo comprometida por las acciones del adversario, pues cuando se dotó de armamento nuclear lo hizo seguramente por ese motivo, la causa suprema, la existencial; curiosamente esta es una reflexión que ha sido aducida por el propio Presidente Putin en la actual guerra que enfrenta a Rusia y Ucrania, tras la invasión de esta última por la primera.

   Los intereses vitales de una Nación forman parte de sus intereses nacionales, pero aquellos son tan exclusivos que determinan la existencia misma de la colectividad organizada a la que llamamos Estado; sin ellos desaparecería la necesidad de continuar con la vida nacional, al menos esa es la concepción subjetiva del propio Estado, potencialmente agredido, por la  que “su  privación o violación materializa el umbral de franqueamiento crítico más allá del cual el defensor estima que su supervivencia estaría irremisiblemente comprometida”. (Politologie de la Défense Nationale. Henri Pac. Masson. Pag.68).

   En otro orden de cosas, esta concepción nacional referida, este estado subjetivo puede no ser compartido por el otro protagonista de la disuasión, dado que aquella anida en un sentimiento, en una percepción, que nada tiene que ver con aspectos estratégicos, estos últimos muy ligados al propio territorio, a los objetivos fundamentales del país objeto, solo ellos justificarían una reacción nuclear pues su conquista supondría la derrota,  he ahí la clave de la disuasión.

   Por lo tanto podemos admitir, y los pensadores en torno a la disuasión así lo hacen (Politologie de la Défense Nationale), que existen dos concepciones sobre el verdadero sentido de los intereses vitales como límite para desencadenar, en este caso, una respuesta nuclear; el primero es una percepción nacional y el segundo es meramente estratégica, al estilo de Clausewitz.

   Yendo al caso del actual escenario de la guerra entre Rusia y Ucrania, y dentro de las dos hipótesis de la concepción del interés vital, es necesario encajarlas en las sucesivas amenazas nucleares del Presidente Putin, antes y a lo largo de lo que él llama “operación especial” en Ucrania, por otra parte incontestadas por el país agredido que además no posee armas nucleares, y que van dirigidas claramente a la Organización Atlántica, para disuadirla de actuación a favor del país ucraniano, por otra parte inverosímil pues la OTAN es una organización internacional que actúa por consenso, a 30 países, de los que solo 3 poseen armas nucleares con sus propias políticas de empleo. Distinto es que estos países nucleares pongan sus armas de este tipo a disposición de la Alianza, en las condiciones que se determinen en su Comité de Planes de la Defensa, en su planeamiento nuclear, aspectos que se deberán aprobar en sus órganos de gobierno al más alto nivel; en cualquier caso, y según los mismos teóricos, la OTAN estaría ya, con la situación actual, en una guerra disuasiva con la Federación Rusa.

   En el caso de las armas nucleares de Francia, su concepto de empleo no prevé la cesión de la decisión de su desencadenamiento pues su doctrina es muy rigurosa al respecto, fomentando su propia autonomía estratégica; además el país galo renuncia al concepto de escalada, pues el desencadenamiento de su respuesta nuclear se produciría cuando “sus objetivos vitales” estuvieran en grave peligro; por ello las armas nucleares tácticas, los antiguos Regimientos Plutón, fueron suprimidos, los misiles de la Meseta de Albión, en Provenza, igualmente, y sus fuerzas convencionales tendrían también, en ambiente de guerra abierta, la finalidad de determinar, marcando al enemigo, cuando esos intereses vitales estarían en serio peligro. Sin duda que sus armas han estado “apuntadas” a la Federación Rusa, sirviendo de elemento importante de incertidumbre, en relación con la estrategia OTAN, para el cálculo disuasivo de la ex URSS.

   El Presidente Putin esgrime, como umbral de empleo del armamento nuclear, razones existenciales de la Federación Rusa, es decir que se ponga en entredicho o se amenace gravemente la existencia de la Federación, aspecto que sitúa los intereses vitales de Rusia en una mera percepción subjetiva, en un relato que proviene del momento del hundimiento y desarticulación de la antigua Unión Soviética, y que se basa en la no aceptación, de hecho, de los acuerdos de Paris de 1990, implementados, aceptados y rubricados por los representantes oficiales de la entonces Unión Soviética.

   En este sentido, su pretensión es el cambio del orden internacional actual, perjudicial para la Federación Rusa en su opinión, cuando nunca en estos 70 últimos años había sido tan floreciente, incluso podría haber sido hasta democrática, si hubiera respetado los patrones de la misma, la alternancia política, el respeto a la oposición, la separación de poderes y la lucha contra la corrupción.

   Su pretendida amenaza existencial proviene de una reflexión que supone que las Organizaciones Internacionales, la OTAN y la UE, tienen por finalidad la amenaza a la Federación y su fin, simplemente porque las Naciones limítrofes quieren decidir su propio futuro de seguridad, soberanamente; en ningún caso la Organización Atlántica y mucho menos la UE, per se, representan un peligro existencial para los rusos, sino un convencimiento de que no quieren ser regidos por gobiernos autocráticos después de las experiencias recientes y antiguas; las minorías rusófonas en su “extranjero próximo” son frecuentes, con otras etnias, en muchos países del Mundo, merced a delimitaciones administrativas y descolonizadoras, cuando en la antigua URSS, en ocasiones, eran consecuencia de sus “progromos”, como en Ucrania.

   La disuasión que sobre la Alianza Atlántica está ejerciendo el Presidente Putin, con sus advertencias referentes al posible empleo de armamento nuclear, no puede ser concebida por Occidente si este y sus acciones no representan un grave peligro de carácter estratégico, como es la conquista o neutralización de objetivos específicos que supongan un peligro existencial, vital, para la Federación Rusa, y este no es el caso; la ayuda militar y financiera, a un tercer país, invadido, en francas condiciones de inferioridad, flagrantes si se quiere, con amplias repercusiones europeas, la ha venido practicando, secularmente, lo que hoy es la Federación Rusa, en teatros de Oriente Medio y Próximo, y en el Indo-Pacífico para apoyar a regímenes anti occidentales y opuestos.

   Putin está prácticamente solo, con adeptos más que consejeros, con la calle secuestrada y en un gran aislamiento internacional, y económicamente constreñido. Su Doctrina Militar vigente, y en general la consuetudinaria desde que posee el arma nuclear, admite el “primer uso” del arma nuclear, para ello dispone de la Triada en este tipo de armamento, y no es en absoluto extraño que pudiera emplear armamento nuclear táctico, para resolver sus problemas operacionales en Ucrania, por ello tiene su despliegue listo, de Iskander-M, por ejemplo, de hasta 500 kms. de alcance con la doble capacidad, pero su empleo más probable sería en algún objetivo adecuado en Ucrania, o como demostración de su resolución en este conflicto, pero no en el Occidente “otanizado”, pues allí su disuasión no funcionaría, pues no hay ningún interés vital, estratégico, amenazado por la Organización Atlántica.

   Diferente sería predecir la reacción de la OTAN ante ese empleo nuclear en Europa, que abriría una etapa de extraordinaria tensión , y posiblemente una escalada de empleo de este tipo de armas, empezando por un despliegue de nuevos vectores que recordaría” la crisis de los misiles de los años ochenta” y sus repercusiones para la seguridad mundial, en un momento donde la vacuidad reina, por la ausencia de tratados y medidas de confianza, todos ellos en suspenso, y con un START negociado con prisas.

                                                                                GENERAL DE DIVISION (Rdo)

                                                                                RICARDO MARTINEZ ISIDORO

                                                                                Miembro de AEME.      18.04.22 

Vladimir Putin empuja a Finlandia y Suecia a la OTAN

«Todo cambió cuando Rusia invadió Ucrania», afirma la primera ministra finlandesa, Sanna Marin, que se ha reunido con su homóloga sueca Magdalena Andersson

La irrupción del ejército ruso en Ucrania para supuestamente evitar que entre en la OTAN ha empujado a dos vecinos neutrales a las puertas de la Alianza Atlántica: Suecia y Finlandia se disponen a solicitar el ingreso a corto plazo. La primera ministra finlandesa, Sanna Marin, dice que anunciará la decisión «no en meses sino en semanas».

«Todo cambió cuando Rusia invadió Ucrania, mucha gente ha cambiado de opinión, y tenemos que discutir nuestras opciones de seguridad, vamos a debatir en el parlamento esas distintas variantes para lograr un consenso lo más amplio posible, lo cual es muy importante porque tenemos un vecino cercano que es Rusia que actúa de esta manera», ha dicho Marin a los periodistas.

Parece que los suecos, siempre algo más celosos de su neutralidad, esta vez seguirán a los finlandeses hasta el final. «La primera ministra de Suecia, Magdalena Andersson, ya ha tomado la decisión sobre el ingreso en la OTAN y su Gobierno presentará la consiguiente solicitud en la cumbre de la Alianza que tendrá lugar en Madrid a finales de junio», informó el periódico sueco ‘Svenska Dagbladet’. Ambas hablaron este miércoles en Estocolmo de los plazos y los procedimientos de ingreso en la Alianza Atlántica.

Finlandia y Suecia comenzaron a hablar sobre la posibilidad de abandonar su neutralidad a largo plazo y unirse al bloque antes de la operación militar rusa en Ucrania. Y ya entonces Moscú advirtió a estos dos países nórdicos de «graves consecuencias políticas y militares» y también «represalias» si se unían a la OTAN. Vistas las malas experiencias de Ucrania y Georgia, que fueron invadidas por Rusia una vez sugirieron que entrarían algún día en la OTAN, la cuestión ahora dentro de la Alianza es qué tipo de garantías de seguridad podrían brindarse a Finlandia y Suecia en el periodo anterior a la ratificación. Algunos analistas apuntan que la OTAN tendría que moverse rápidamente para elaborar planes de defensa para ambos países antes de su membresía

La agresión de Putin a Ucrania ha provocado un giro vertiginoso en la opinión pública de Finlandia. También hecho cambiar de opinión al principal partido de la oposición. La líder del Partido de los Finlandeses, Ricca Purra, se ha pronunciado a favor del ingreso en la Organización del Tratado del Atlántico Norte después de ver a los soldados rusos avanzando por Ucrania. «En febrero no solo se derrumbó el orden de seguridad europeo, sino también toda la base de las relaciones entre Finlandia y Rusia. Esta vez ha sido Ucrania, pero todo el mundo sabe que también podría ser Finlandia. Me veo obligada a reconsiderar mi posición y apoyo el ingreso de Finlandia en la OTAN y respaldo a los líderes del país en la promoción de esta membresía», escribió Purra en su blog personal el 29 de marzo.

La OTAN ha dicho que su puerta está abierta. En enero su secretario general, Jens Stoltenberg, aseguró que Suecia y Finlandia cumplen en gran medida con los criterios de la Alianza Atlántica y pronto podrían sumarse al bloque bélico en caso de que tomen esa decisión. Ambos deberían después ratificar el acuerdo internamente. Estarían en la OTAN en un año más o menos. Así ocurrió en la última adhesión, la de Macedonia del Norte.

UNA PROVOCACIÓN DE EEUU

Para Rusia estos anuncios de entrada en la OTAN son poco inteligentes e infundados, declaró la portavoz de la Cancillería de Rusia, Maria Zajarova, tras conocer la reunión de ambas primeras ministras. «Las declaraciones son una especie de propaganda y provocación, no responden a los intereses de los pueblos de estos países, sino que sirven a los intereses de la Alianza Atlántica, encabezada por Estados Unidos», dijo a la agencia rusa Sputnik.

El 25 de febrero, con Ucrania ya siendo atacada, Rusia anunció que tomaría medidas de respuesta a la posible admisión de Suecia y Finlandia en la OTAN. «La Alianza representa en sí misma una herramienta para provocar la confrontación, no es un bloque militar que garantice la paz y la estabilidad, y una mayor expansión de la Alianza no propiciará una seguridad adicional al continente europeo», dijo el portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov. Rusia quiere que la Alianza Atlántica deje de expandirse hacia el este y vuelva a las posiciones de 1997. Pero en su flanco norte parece que va a pasar lo contrario: más países de la OTAN en las fronteras de Rusia.

A día de hoy la mayoría de los finlandeses apoya la idea de ingresar en la OTAN, según una encuesta realizada por la compañía Corefiner a petición del canal de televisión MTV3. La encuesta se realizó en Internet del 6 al 11 de abril, cuando ya se conocían las masacres en ciudades ucranianas. «Lo que hicieron en Bucha, lo harán en vuestras ciudades», dijo el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, en un mensaje al Parlamento finlandés la semana pasada. El 68% de los finlandeses está de acuerdo con la perspectiva de que su país se sume a la alianza, el 20% está indeciso, y el 12% está en contra. En Suecia, según ‘The New York Times’ el apoyo es del 50% a favor de la OTAN. Pero sube al 62% si Finlandia entrase también a la vez.

El camino hacia la OTAN puede no ser fácil. El Servicio de Inteligencia de Finlandia considera que «la influencia híbrida» de Rusia y de sus servicios de espionaje son las mayores amenazas para la seguridad nacional del país. Más difícil parecía hasta hace poco poner en marcha la adhesión en Suecia, que tiene un gobierno minoritario liderado por los socialdemócratas, cuya posición formal de no alineación militar fue ratificada en el congreso de su partido en noviembre. Pero según la prensa local, el Partido Socialdemócrata Sueco celebrará el 24 de mayo una reunión especial, en la que podría tomarse la decisión sobre su apoyo al plan de adhesión a la OTAN. Suecia ha ligado siempre su seguridad a la de Finlandia, por lo que muchos analistas dan por hecho que si Finlandia entra Suecia irá detrás.

La Unión Soviética atacó Finlandia el siglo pasado, librando la llamada Guerra de Invierno entre 1939 y 1940. Finlandia abrazó la neutralidad para mantener su integridad durante la Guerra Fría. Ahora suecos y finlandeses se exponen, como poco, a cortes de Internet, ciberataques en ministerios y maniobras de desinformación en los próximos meses. Es el riesgo si deciden salir de una neutralidad que muchos consideran caduca y precaria en un continente que ha dejado de ser un lugar seguro.

Vladimir Putin empuja a Finlandia y Suecia a la OTAN | Internacional (elmundo.es)

Qué ocurrirá en Ucrania cuando caiga Mariúpol

Remitido por el experto en geopolítica Carlos Guerrero.

Convertida en una trinchera humeante, la antaño próspera ciudad de medio millón de habitantes se ha convertido en símbolo de la resistencia feroz y desesperada de los ucranianos. La reorganización del ejército de Rusia ha permitido concentrar sus esfuerzos en el este, en especial los sanguinarios veteranos chechenos, pero el puñado de defensores que aún planta cara hará difícil que los invasores den por controlada Mariúpol.

Renunciando a entrar en Kiev para instalar un gobierno títere, Vladimir Putin aspira a engullir Ucrania oriental, teóricamente prorrusa, en una porción en forma de luna creciente que abarque de Jarkov a Odesa pasando por el Donbás. La superioridad numérica rusa parece darles ventaja en la guerra de desgaste, pero cada día ganado por los ucranianos acerca las sanciones más severas que terminarán agotando los recursos del Kremlin.

Rusia dice ahora que lucha en Ucrania «para poner fin al dominio mundial de EEUU»

XAVIER COLÁS: @xaviercolas. Moscú. Actualizado Martes, 12 abril 2022 – 20:17

https://www.elmundo.es/internacional/2022/04/11/62547e9cfdddff92928b45de.html

El canciller austriaco, Nehammer, se reunió con Putin en Moscú con la esperanza de mediar en la guerra, una cita que el primero calificó de «abierta y dura»

Últimas noticias Guerra Rusia-Ucrania: en directo

La «operación militar especial» de Rusia en Ucrania se está librando en parte para poner fin al «dominio total» y la «expansión imprudente» de Estados Unidos en el escenario internacional, explicó el ministro de Exteriores de Rusia. Sergei Lavrov aportó así una nueva justificación a un conflicto que empezó en febrero bajo el pretexto de «desnazificar» y «desarmar» Ucrania, según dijo entonces el presidente ruso, Vladimir Putin, que parece haber abandonado la idea inicial de cambiar al gobierno de Kiev.

«Nuestra operación militar especial está diseñada para poner fin a la expansión imprudente y el rumbo imprudente hacia el dominio total de Estados Unidos, y el resto de los países occidentales de su liderazgo, en la arena internacional», dijo Lavrov en una entrevista con la emisora estatal Rossia-24. Los medios rusos dan a diario otra versión a los espectadores: atacar Ucrania es necesario para librar a la población del Donbás del genocidio.

Moscú es un «inventor de razones»: desde el Ministerio de Defensa su portavoz, Igor Konashenkov, ha justificado los bombardeos basándose en la existencia de supuestos laboratorios biológicos con peligrosas aves. La semana pasada la portavoz de Exteriores, Maria Zajarova, puso la guinda en las justificaciones rusas aduciendo que los ucranianos tenían una actitud nazi «al no permitir que otras naciones cocinen borsch», una sopa de remolacha típica de Ucrania. «No es que se hayan vuelto locos, ofrecen deliberadamente todas las razones posibles para sus diferentes audiencias y, al mismo tiempo, distorsionan cualquier discusión», explicaba el analista Serguei Sumlenny, ex director de la Fundación Heinrich Boell en Kiev.

Lavrov se mostró también duro con Bruselas advirtiendo que los llamamientos del jefe diplomático de la UE, Josep Borrell, para que el bloque continúe armando a Kiev suponen un «cambio de sentido muy serio» en la política europea».

EL CANCILLER AUSTRIACO SE REÚNE CON PUTIN

La UE prepara nuevas sanciones, pero no pierde la esperanza de un acuerdo. El canciller austriaco, Karl Nehammer, se reunió con Putin en Moscú. Es la primera cita cara a cara del presidente ruso con un líder de la UE desde que entraron las tropas rusas en Ucrania el 24 de febrero.

Fueron unas duras conversaciones, dijo Nehammer después de salir de la cita «sin expectativas positivas«. El líder austríaco acudió a Moscú a pesar de las críticas en su propio país con la esperanza de ayudar a poner fin a la guerra o al menos mejorar las condiciones de los civiles: «La conversación con el presidente Putin fue muy directa, abierta y dura». El portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, comentó que la conversación de Putin con el canciller austriaco fue breve para los estándares recientes.

El presidente ruso ha sido rechazado en gran medida por los líderes occidentales desde el comienzo del conflicto. Pero Putin no es un apestado a nivel internacional. Mantiene el apoyo tácito o explícito de países como China o India y se reunió con el primer ministro israelí, Dimitri Peskov, en el Kremlin a principios de marzo, mientras los soldados rusos se abrían paso hacia Kiev.

Nehammer llegó a Moscú con la esperanza de «construir puentes» entre Rusia y Ucrania. Las prioridades: acordar más corredores humanitarios, un alto el fuego y una investigación completa de los crímenes de guerra.

Mientras Europa teme un conflicto bélico cada vez más cerca de las fronteras comunitarias, Viena es dialogante también por necesidad. El Gobierno austriaco secunda las sanciones dictadas hasta ahora, pero, igual que Alemania y Hungría, se opone a rechazar el gas ruso. Su economía es muy dependiente de los hidrocarburos de Putin: obtiene el 80% de su gas natural de Rusia. Generalmente mantiene un tono más suave con Moscú que otros países de la Unión Europea, aunque ha endurecido el lenguaje recientemente. Militarmente Austria es neutral, pero ha denunciado la «agresión rusa». Guardando un precario equilibrio, Nehammer no ha querido enviar armas a Ucrania, pero dice que se niega a ser «moralmente neutral» en este conflicto. Visitó Kiev el sábado 9, donde se entrevistó con el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski.

Por la mañana el canciller alemán respaldó la intentona de su homólogo austriaco con Putin. Olaf Scholz, también un buen cliente del gas ruso, dijo que apoya cualquier esfuerzo diplomático para poner fin al conflicto.

Moscú se muestra dispuesta a hablar pero con ganas de combatir mientras prepara una nueva ofensiva en el este de Ucrania. Lavrov confirmó que las negociaciones seguirán, pero que Rusia no detendrá sus ataques. También negó que Rusia esté cometiendo crímenes de guerra y calificó las fosas comunes como «una escenificación». El canciller ruso también acusó a Estados Unidos de no cumplir el derecho internacional. «En Irak vieron una amenaza a su seguridad estadounidense, la bombardearon. Y cuando los neonazis y los ultras aumentan justo en nuestras fronteras no se nos permite reaccionar ante esta amenaza en nuestro vecindario», lamentó Lavrov.

Últimas noticias sobre la guerra de Ucrania. La ofensiva rusa se ralentiza. 23.03.2022

El progreso ruso se ha ralentizado: las fuerzas ucranianas han montado múltiples contraofensivas, y ayer dijeron que habían recapturado la estratégica ciudad de Makariv, al oeste de Kiev. Las imágenes satelitales también muestran que Rusia ha retirado la mayoría de sus helicópteros del aeropuerto de Kherson, la ciudad más grande que había capturado hasta ahora.
Las pérdidas militares rusas han aumentado: el Pentágono ha evaluado que su «poder de combate» en Ucrania ha caído por debajo del 90 por ciento de su fuerza original por primera vez.
Ahora, las preguntas están aumentando sobre el liderazgo del presidente Vladimir Putin, a medida que las muertes de funcionarios de alto rango continúan aumentando. Los oficiales militares retirados están lanzando críticas apenas veladas a la invasión y la calidad de la inteligencia que la precedió. «El enemigo fue subestimado en todos los aspectos», dijo un ex líder.
En medio de las decepciones militares en Ucrania, un tribunal ruso condenó al ya encarcelado líder de la oposición Aleksei Navalny a nueve años de prisión por cargos de fraude. La medida es ampliamente vista como un intento del Kremlin de controlar la narrativa de la guerra: Navalny, a través de cartas desde la cárcel que sus abogados publican en las redes sociales, ha estado instando a los rusos a protestar por la invasión.
Diplomacia: El presidente Biden se dirige a Europa, donde buscará mantener la unidad con los aliados y reforzar las sanciones contra Rusia.
Análisis: La guerra en Ucrania y la pandemia están forzando la economía global interdependiente y las ideas occidentales de estabilidad posterior a la Guerra Fría.
Disidencia: Moscú amplió su reciente represión draconiana contra el discurso, convirtiéndolo en un delito penal desacreditar las actividades de todas las agencias estatales que trabajan en el extranjero.
Estado de la guerra
Las fuerzas rusas han avanzado poco en sus esfuerzos por rodear Kiev, la capital ucraniana. Aquí hay actualizaciones en vivo. Unos 100.000 civiles, o el 22 por ciento de la población original de la ciudad, permanecen atrapados en Mariupol, dijo el gobierno ucraniano. Una de las mayores sorpresas: el fracaso de Rusia para derrotar a la Fuerza Aérea de Ucrania. Los incendios forestales están ardiendo alrededor de Chernobyl, lo que aumenta los temores de humo radiactivo.
Otras actualizaciones:
En un discurso ante el Parlamento de Italia, el presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, advirtió sobre una hambruna global y un empuje ruso más lejos en Europa. La guerra corre el riesgo de deshacer los esfuerzos en toda Europa para cerrar las minas de carbón y detener la perforación. TotalEnergies, la compañía francesa de petróleo y gas, dijo que dejaría de comprar petróleo de Rusia para fin de año.


El ‘bastión imprevisto’ de Kiev

Clausewitz, en su obra ‘De la guerra’, al tratar la naturaleza de la misma, afirmaba que esta es un acto de fuerza para obligar al adversario al cumplimiento de nuestra voluntad. La fuerza, es decir, la fuerza física -continuaba el actor prusiano- es el medio, someter al enemigo a nuestra voluntad es el fin.

Sin embargo, si es en los inicios del siglo XIX la fuerza era prácticamente la potencia militar, hoy en día, en el espectro de la fuerza es preciso incluir no solo a los medios militares sino tam­bién a la tecnología, economía, la industria, la cibernética en particular, o la energía, entre otros elementos.

Y todo esto lo estamos viendo estos días en la guerra en Ucrania. Es verdad que Rusia está ganando batallas en el terreno militar, con muchas dificultades, algunas de ellas todavía cuestionadas, pero en otras dimensiones de la guerra como son la política, la diplomacia, la economía, los recursos financieros o la opinión pública la está perdiendo. Parece claro que empieza a percibirse un cambio sustancial en la naturaleza de la guerra.

Centrándonos en el campo militar. se parte de la base de que el teatro de operaciones en claro que empieza a percibirse un cambio sustancial en la naturaleza de la guerra, por lo que requiere una estrecha coordinación y control operativo entre los cuatro ejes de ataque del norte, nor­deste, este y sur, que mencionábamos en nuestro anterior análisis. Al analizar la dirección y progresión de las fuerzas rusas en territorio ucraniano se comprueba que hay una falta de credibilidad y solidez en su planteamiento en cuanto a velocidad y coordinación de los esfuerzos.

La estrategia de atacar y dominar ciudades está fallando. por un error de planificación en el combate urbano. especialmente en Kiev. con un avance muy lento descoordinado y orientando su atención en tomar los alrededores de la capital en lugar de centrarse en atacar directamente en centro y los órganos de gobierno del país ubicados en capital, En concreto. resulta cuanto menos cuestionable el avance ruso por el eje norte con gran número de medios acorazados y mecanizados y que llevan varios días moviéndose demasiado despacio, incluso parados sin acabar de rodear y tomar la ciudad de Kiev. Precisamente el objetivo principal de la ofensiva rusa.

Diario Sur de Málaga. 13 de marzo de 2022. Página 41.

« Entradas anteriores