La premio Sajárov cree que su país no se ha sumado a la invasión de Ucrania porque los militares no aprueban la operación militar.

El destino de Bielorrusia está muy ligado al de Ucrania». Svetlana Tijanóvskaya, líder de la oposición democrática bielorrusa exiliada en Lituania tras las fraudulentas elecciones de agosto de 2020, vencidas por el dictador Alexander Lukashenko con el 80% de los votos, considera que la invasión rusa de Ucrania puede abrir «una oportunidad para liberarnos del régimen». En una entrevista por videoconferencia con este diario, Tijanóvskaya, galardonada en 2020 con el premio Sajárov del Parlamento europeo junto al resto de la oposición bielorrusa, considera que su país no se ha sumado a la invasión de Ucrania porque los militares no aprueban la operación militar. Incluso no descarta que haya un golpe de Estado del propio Ejército contra Lukashenko.

–¿Por qué Bielorrusia no se ha sumado a la invasión? ¿Cree que Vladímir Putin no se lo ha pedido a Lukashenko o éste se negó?

–Bielorrusia está desde el primer día implicada en la guerra al haber permitido que tropas rusas entraran en nuestro territorio. Bielorrusia es un ‘coagresor’. Hace dos semanas se pensaba que Lukashenko iba a ordenar que sus soldados se unieran, pero algo cambió. Sabemos que hay una amplia oposición entre los militares. No entienden por qué se lucha contra nuestros hermanos ucranianos, de los que hemos sido siempre compañeros, amigos y hermanos. Lukashenko puede haber querido que los soldados bielorrusos participen para pagar la deuda que tiene con Putin tras el apoyo recibido en las fraudulentas elecciones de 2020.

–¿No tiene entonces tanto poder como puede pensarse?

–Lukashenko es un presidente ilegítimo. No ha sido elegido por la gente, aunque por medio de presiones y amenazas se mantiene. Pero el Ejército es un gran poder en sí mismo y no estaba seguro de que fuera a seguirle si se embarcaba en la invasión de Ucrania, lo que podría haberle puesto en una posición difícil.

–¿Qué impacto tiene la guerra en la población de Bielorrusia?

–La mayoría de la gente está en contra. Somos hermanos de los ucranianos y no la entendemos. Un reciente informe del Chatham House dice que solo el 3% apoya a Rusia en este conflicto. Inclusos los simpatizantes de Luka¬shenko rechazan la invasión. Muchos bielorrusos han cruzado a Ucrania para luchar contra los invasiones. Incluso se ha creado un batallón en el Ejército ucraniano. Los demócratas estamos trabajando como partisanos. Además de quienes combaten sobre el terreno, se han lanzado ciberataques para dificultar el movimiento de las tropas rusas. También se han saboteado las conexiones ferroviarias con Ucrania para ralentizar la invasión.

«Posición muy débil»

–¿Cómo afectará la guerra a la posición de Lukashenko?

–Es evidente que su posición es muy débil. Ha perdido incluso el control del territorio, que está lleno de militares rusos y dudo que sepa cómo mandarlos de vuelta si no lo quiere el Kremlin. Luka¬shenko no tiene el apoyo de la población ni del Ejército, ni tampoco comunicación con los países occidentales. Su única oportunidad es ver cómo va la guerra y en qué parte le conviene estar al final. Cuando empezó la invasión estaba con Putin, pero conforme resultó evidente que los ucranianos luchaban, comenzó a decir que estaba a favor de la paz. Pero no dijo nada de que desde nuestro territorio los rusos están bombardeando hospitales.

–¿Cómo puede desarrollarse la relación entre Putin y Lukashenko?

–Ha ido variando según las necesidades de cada uno. Habrá que ver cómo se resuelve la situación en Ucrania y si Putin entiende que necesita cambiar a Lukashenko. Es algo posible, pues las tropas rusas ya están en Bielorrusia.

–¿Se abren nuevos escenarios para su país con la guerra?

–Los bielorrusos que luchan al lado de los ucranianos cuando vuelvan pueden liberarnos del régimen. Pueden dar un impulso a nuestra revolución, que hasta ahora se había desarrollado de manera pacífica y democrática. Quién sabe si el Ejército escuchará a esos voluntarios y se sumará a una lucha para tener elecciones libres.Postura occidental

La UE no debe pensar en un nuevo ‘telón de acero’, sino mostrar que la democracia se puede defender»

–¿Cree posible un golpe de Estado de los militares?

–Puede ser uno de los escenarios, quién sabe. Nuestra tarea es crear múltiples puntos de presión al régimen para que entienda que la gente no cede y está preparada para luchar por unas elecciones libres y por la liberación de todos los prisioneros políticos. Estoy convencida de que Ucrania va a salir victoriosa de esta guerra, lo que ayudará a mostrar la ilegitimidad de Lukashenko. El destino de Bielorrusia está ligado al de Ucrania.

–¿Tiene la maleta preparada para volver a Bielorrusia?

–Siempre estoy preparada para volver a Bielorrusia, incluso sin maleta.

–¿Qué le pide a los países occidentales?

–Que en medio de esta horrible guerra no se olviden de Bielorrusia. Es importante apoyar a la sociedad civil de mi país en su lucha contra la dictadura, y mantener y hacer que se cumplan las sanciones a Lukashenko. La UE no puede ser amable con los dictadores ni tampoco pensar en un nuevo ‘telón de acero’, sino mostrar que la democracia se puede defender por ella misma en países que quieren ser democráticos, como Ucrania y Bielorrusia.

https://www.diariosur.es/internacional/bielorrusia-coagresor-20220331192953-ntrc.html