La relación entre Bruselas y Moscú atraviesa horas bajas después de la aprobación, el 22 de febrero, de una nueva ronda de sanciones europeas, resultado, a su vez, de la tensa visita del alto representante, Josep Borrell, a principios de mes a Moscú. Aunque Ursula von der Leyen prometió presidir sobre una Comisión Europea “geopolítica”, parece constantemente presionada por la divergencia entre sus Estados miembros: Polonia y los bálticos, partidarios de una línea más intransigente frente a Rusia; y Alemania, Francia o Italia, más inclinados a contemporizar. Preguntamos a los expertos sobre las posibilidades de que la Unión Europea desarrolle una línea de acción propia en este contexto. Opinan: Alena Epifanova, Ruth Ferrero-Turrión, Andrei Kolesnikov, Andrey MakarychevMira Milosevich-Juaristi, Nicolás de PedroSoraya Rodríguez, Rubén Ruiz Ramas, Susan Stewart, José Ignacio Torreblanca